Italia creó un Pasaporte Sanitario que excluye a no vacunados de la vida social

Italia creó un Pasaporte Sanitario que excluye a no vacunados de la vida social

El nuevo Pasaporte Sanitario entrará en vigor el 6 de diciembre. Se decidió también reducir la vigencia general de la Carta Verde de un año a nueve meses.

La decisión de utilizar al Pasaporte reforzado para castigar a los que no quieren vacunarse, que son alrededor de 6,7 millones de italianos, impedirá a los que carezcan del Pase, que registra la inmunidad del titular con sus vacunaciones, entrar en los bares, restaurantes, cines, teatros, estadios, y de más lugares de ocio y entretenimiento donde se concentra gente.

Los no vacunados tendrán un segundo tipo de Carta Verde en el que constará que se han hecho un test con resultado negativo, que tiene 48 horas de duración. Les servirá para presentar en su lugar de trabajo, en los viajes por tren y buses a media distancia.

El Pasaporte reforzado podrán utilizarlo los vacunados y los curados del virus.

En una ansiosa jornada por la necesidad de atacar en varios frentes la cuarta oleada de la pandemia mundial que agrede en primer lugar a Europa, el gobierno italiano anunció la creación de un nuevo Pasaporte Sanitario que excluye a los no vacunados de gran parte de la vida social como una nueva arma de presión para obligarlos a inocularse.

El ministro de Salud, Roberto Speranza, dijo en la conferencia de prensa convocada por el premier Mario Draghi, que es obligatoria la vacunación del personal de las escuelas, de las fuerzas armadas y de policía y del sistema sanitario, especialmente médicos, enfermeras y todos los que están combatiendo en los hospitales contra la pandemia.

La creación del Pasaporte Sanitario reforzado fue aprobado por unanimidad de todas las fuerzas políticas del gobierno, incluso los ministros de la Liga, cuyo líder Matteo Salvini se ha mostrado a veces contrario a las restricciones y especialmente comprensivo con los no vacunados.

El primer ministro Mario Draghi recibió por la mañana a los gobernadores de las veinte regiones italianas, que le reclamaron medidas enérgicas para contener la pandemia. Algunos de ellos enfatizaron la necesidad de “premiar” a los 47 millones de inmunizados totales que ahora hacen fila para inocularse la tercera dosis.

Draghi, quien dijo que se había vacunado ya con la tercera dosis de refuerzo, afirmó que haber hecho más severo el Pasaporte Sanitario, excluyendo a los no vacunados, es un deseo “de seguir estando abierto, divirtiéndonos, comprando, teniendo a los chicos contentos en las escuelas y luchando contra la pobreza”.

El objetivo es que el país siga abierto y “salvar la Navidad”, un reclamo muy importante para mantener el buen ritmo de recuperación económica que llega al 6,5% tras el duro golpe del 10% de caída de la riqueza nacional que Italia sufrió el año pasado debido a la pandemia.

Las organizaciones gremiales de los industriales, comerciantes y trabajadores apoyan las medidas de control para garantizar que el país afronte un plan de recuperación de alrededor de 200 mil millones de dólares, que cuenta con un enorme aporte de la Unión Europea en subsidios y préstamos.

Dentro de la gravedad general de la situación Europea, actualmente el continente más castigado por la pandemia, Italia ha logrado en parte contener la expansión de la cuarta oleada alimentada por la contagiosidad de la variante Delta, que en la península es dominante al 90%.

El sistema hospitalario hasta ahora ha resistido bien, aunque en algunas regiones, sobre todo las del nordeste vecinas a Austria, Eslovenia, Alemania, que sufren gravemente la oleada de contagios, están subiendo los internados en las salas generales y de terapia intensiva.

En la conferencia de prensa, el ministro Speranza informó que se esperan las autorizaciones de AIFA y EMA, los entes de control sanitario de Italia y Europa, para iniciar cuanto antes una campaña general de vacunaciones de los niños d 5 a 11 años.

Italia cuenta con un sistema automático que en función del crecimiento de las internaciones en los hospitales prevé varias franjas que van estableciendo más restricciones a fin de ralentizar el movimiento del virus.

Regiones como Friuli Venezia Giulia y el Trentino Alto Adigio, que ya han implantado 18 zonas rojas de cuarentena debido a los brotes del virus, están pasando a la franja amarilla. Siguen después las franjas anaranjada y roja. En esta última las restricciones comprenden toques de queda, cuarentenas y otras medidas de cierre.

Uno de los objetivos de las regiones del norte italiano es salvar junto con la Navidad la temporada de esquí, que pone en circulación a millones de turistas italianos y de otras partes de Europa