Si no te dejan comprar dólar ahorro, cancela la refinanciación de la tarjeta de crédito

Si no te dejan comprar dólar ahorro, cancela la refinanciación de la tarjeta de crédito

El 15 de septiembre se enteraron que con el nuevo supercepo esa ayuda crediticia (tanto la de comienzos de cuarentena como la que acababa de ponerse en marcha) inhabilitaba a comprar dólares, uno de los tantos grupos que se quedó afuera del cupo de los US$ 200 mensuales.

Cada vez más clientes están pidiendo la baja del plan de refinanciación oficial de la tarjeta. El que se lanzó en abril pero sobre todo, el de septiembre. En su mayoría habían entrado por el carácter automático del esquema, que sumaba a quien no pagara la totalidad del saldo, y ahora quieren dar marcha atrás. Es que los «cuotificados» no pueden comprar dólares.

Y en estos días de brecha caliente (130%), con un blue que saltó $ 7 sólo el viernes para cerrar en $ 178, gana la pulseada el incentivo para dolarizarse. 

«Aumentaron los pedidos de baja del plan (de septiembre y abril), sobre todo de clientes que por ‘despistados’ se le cuotificó el saldo y ahora están complicados para comprar dólares», reconocen en un banco.

Quienes ya no están tan estrangulados en materia de ingresos o directamente ingresaron al plan oficial por desconocimiento de la «letra chica» (que sumaba por defecto en lugar de mediar una solicitud), hoy prefieren comprar dólares.

En especial cuando en los últimos días, la brecha se ha ido expandiendo nuevamente, alentando la venta del solidario ($ 136) en el mercado informal («puré»).  Quien puede acceder hoy al cupo completo de US$ 200, necesita $ 27.200 y obtiene, al volcarlo al blue ($ 172), $ 34.400, es decir que puede hacer una diferencia de $ 7.200. 

La normativa sobre la refinanciación disponía que los resúmenes de la tarjeta de crédito que vencieran entre el 1 y el 30 de septiembre se podían financiar en doce meses, con tres de gracia y nueve cuotas fijas, a una tasa de 40% más IVA.

“El plan de financiamiento tiene carácter automático y en el caso de que se ejecute algún pago (por ejemplo, por débito automático) hay un plazo de 30 días para pedir al banco la reversión de la operación”, detalló en su momento el Banco Central.

Además aclaró que “las personas podrán cancelar anticipadamente total o parcialmente, en cualquier momento y sin costo, excepto el interés compensatorio devengado hasta el momento del pago».

En las entidades cuentan: «Llevamos este mes el doble de pedidos de cancelación anticipada del plan que después de la refinanciación de abril».

Pero en los bancos muestran, además, una caída importante en la cantidad de gente que adhirió al plan en septiembre.

Una menor penuria financiera que en abril por parte de los deudores puede haber influido, así como el impacto de la llegada de la primera cuota en agosto, incluida en el pago mínimo -es decir que había que pagar íntegra cada mes-, que hizo muy difícil para algunos afrontar el primer desembolso de la deuda acumulada. De hecho, de ahí nació la «refinanciación de la refinanciación» en septiembre.

«En abril se refinanció el triple de lo que se refinanció a fines de agosto. Además en abril se refinanció el 39% del saldo total que se podía refinanciar y en septiembre, el 19%», aseguran en un banco.

Después de los seis meses de gracia, en noviembre llega la primera cuota de los llamados «tasa cero», los préstamos para monotributistas y/o autónomos, que fueron acreditados en las tarjetas, otro de los grupos que tienen vedados los US$ 200.

Indicó el BCRA, se otorgaron más de 543.700 de estos préstamos por $ 64.490 millones (94% del ya fue acreditado) a fines de septiembre.