Más detalles de la flexibilización de la cuarentena

Más detalles de la flexibilización de la cuarentena

Mañana a última hora, viernes, se hará el anuncio grabado por el Presidente

En el caso de la provincia de Buenos Aires, volverían a abrir los negocios de cercanía en los partidos lindantes con la Capital. Sin embargo, continuarán cerradas actividades como las peluquerías. Tampoco se permitirá la movilidad del personal de servicio doméstico. Como viene sucediendo, las industrias seguirán operando en el territorio bonaerense cumpliendo protocolos de seguridad.

Intendentes del conurbano plantearon la necesidad de permitir la salida de las familias con chicos a lugares recreativos y habilitaran paseos en por las zonas costeras. Es muy probable que al igual que la CABA la provincia lo permita. Hasta el momento el gobierno de Kicllof sólo posibilita la salida de menores acompañando a los adultos a efectuar compras en negocios de proximidad.También en los municipios se están estudiando medidas para cuando más adelante se permita la apertura de restaurantes. Ya se sabe que tendrán que tener las mesas al aire libre, motivo por el cual piensan en variantes como cerrar calles que no comprometan el movimiento vehicular, para que los establecimientos puedan poner más mesas.

Para la Capital Federal volverán las actividades deportivas y se permitan más salidas recreativas al aire libre para las familias. Los paseos diarios para niños y adolescentes serán permitidos a partir del 20 de julio. También a partir de ese día se podrán hacer mudanzas.

Se permitiría también la apertura de actividades como peluquerías que volverían a trabajar sobre el fin de mes y/o los primeros días de agosto y los shoppings recién a fines de este mes.

En tanto, hacia fin de julio podrán volver a trabajar los paseadores de perros. Y, los adultos podrán realizar paseos durante el fin de semana. No se permitiría todavía el traslado de personal de servicio doméstico.

Las autoridades evalúan que las medidas de aislamiento han resultado exitosas como demuestra la baja cantidad de muertos (1.987 al día de hoy) con relación a otros países. En la medida que no existe por el momento vacuna o tratamiento efectivos, la mejor receta para combatir la enfermedad es el aislamiento, sostienen los especialistas.

Sin embargo, también se evalúa que por más que todavía no se ha aplanado la curva de contagios en la provincia, el carácter prolongado de la cuarentena – casi 120 días – lleva a que sea necesaria una cierta flexibilización ante la saturación que siente la gente – y muestran las encuestas – por el encierro y la situación económica.

Las medidas de aislamiento y el esfuerzo que se realizó por ampliar la capacidad hospitalaria determinan que no se presenten problemas en la disposición de camas de terapia intensiva – hasta ayer la utilización era de 52,9% en el orden nacional y 61,4% en AMBA-.

Donde se están presentando ciertas dificultades es en la etapa del diagnóstico del coronavirus, los llamados “casos dudosos”, ya que se tarda en el orden de los siete días para conocer los resultados de los análisis, cuando antes demoraba tres días.

El retraso se debe al aumento en los casos y a la falta de refuerzos en los laboratorios, donde se presentan dificultades para conseguir técnicos. Esto provoca problemas, tanto en el sistema de salud privado y particularmente en el público, por la falta de habitaciones individuales.

En este sentido, en la provincia de Buenos Aires se está pensando en habilitar zonas de aislamiento en lugares como Tecnópolis, entre otros.

A este problema se suma que en los barrios humildes la gente rechaza dejar sus casas por temor a que sean ocupadas. Por esta razón, en el ámbito provincial se estudia la posibilidad de dar una compensación económica para que las familias concurran a las áreas de aislamiento.

Se está pensando en una cifra del orden de los 500 pesos por día y persona, es decir que para una familia de seis miembros redondearía unos 3.000 pesos diarios, cantidad que podría, estiman las autoridades, estimular el abandono temporario del hogar y tal vez compensar a un vecino para que cuide la vivienda.

En resumen, el gobierno nacional, provincial y de la CABA comprenden la necesidad de flexibilizar el aislamiento porque, y las encuestas lo muestran, está cayendo el nivel de aceptación de la población. El riesgo es que, si hiciera falta, volver a una fase más restrictiva la gente termine no acatando.

«La decisión de flexibilizar la cuarentena está tomada, pero fue una piña el récord de contagios», admitió un asesor del Gobierno