Reforma judicial el kirchnerismo aprobó el dictamen pese al rechazo opositor

Reforma judicial el kirchnerismo aprobó el dictamen pese al rechazo opositor

El oficialismo tiene amplia mayoría para avanzar con la ley en la Cámara alta, pero introdujo cambios en el texto para lograr los votos que le faltan en Diputados

Luis Majul: «Esto no es una reforma judicial, es una caza de brujas»

En medio de fuertes acusaciones cruzadas entre oficialismo y oposición que anticipan un tenso debate en el recinto del Senado la semana próxima, el Frente de Todos aplicó su mayoría y le dio luz verde al proyecto de ley de reforma del fuero federal que el Poder Ejecutivo envió al Congreso el 30 de julio.

En un hecho sin precedentes, el dictamen fue pasado a la firma sin que la mayoría de los senadores que integran el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia conocieran su contenido.

Según pudo saber este diario, el texto del dictamen seguía siendo revisado por Cristina Kirchner mientras los senadores discutían el proyecto en el plenario de comisiones.

El proyecto avanza con la creación de 23 nuevos juzgados federales en la Capital que, sumados a la fusión con el fuero penal económico porteño, llevará la cifra del nuevo fuero penal federal a 46 tribunales 

 

La oposición no obtuvo respuesta cuando la macrista Laura Rodríguez Machado (Córdoba) pidió tener acceso al texto impulsado por el Frente de Todos. «El despacho tiene que ser público, pero no hemos podido lograr ver el dictamen», se quejó la senadora

En esa exposición inicial, la senadora oficialista reveló que el costo de la reforma ascenderá a los 1930 millones de pesos, según una estimación que le acercó el Ministerio de Justicia, que conduce Marcela Losardo.

Pero los ejes centrales y más cuestionados de la reforma, como la intención de licuar el poder de los jueces federales con asiento en Comodoro Py, se mantienen sin modificaciones.

Se avanzará con la creación de 23 nuevos juzgados federales en la Capital que, sumados a la fusión con el fuero penal económico porteño, llevará la cifra del nuevo fuero penal federal a 46 tribunales.

Tampoco se cambió de manera sustancial el sistema que se utilizará para cubrir los 23 nuevos juzgados hasta tanto se realicen los concursos para designar a los magistrados titulares.

El Frente de Todos aplicó su mayoría y espera tratar la semana próxima en el Senado la ley de Reforma Judicial

A pesar de las fuertes objeciones sobre su constitucionalidad planteadas durante el debate del proyecto en comisiones, esos tribunales serán subrogados durante un año, prorrogable por seis meses, por jueces del fuero criminal nacional designados por el Consejo de la Magistratura a propuesta de la Cámara Nacional de Casación Criminal.

La intención del oficialismo de avanzar con la reforma mereció fuertes críticas de los senadores de Juntos por el cambio, cuya mesa nacional le había reclamado al presidente Alberto Fernández que retirara el proyecto por no contar con el consenso político necesario.

«Cuando se imponen reformas de prepo, terminan mal», advirtió el jefe del principal bloque opositor, Luis Naidenoff (UCR-Formosa), quien le recordó al oficialismo el fracaso de la denominada democratización de la Justicia impulsada por Cristina Kirchner en 2013.

Silvia Elías de Pérez había denunciado que la reforma forma parte de lo que denominó «un combo enorme», en el que incluyó la ofensiva del kirchnerismo para desplazar al procurador general interino, Eduardo Casal, con el objetivo «intervenir la Justicia».

«Esto no es un proyecto aislado. Este Senado se ha preocupado más por los problemas de ciertos dirigentes que de la gente», sumó su queja Esteban Bullrich (Pro-Buenos Aires).

El oficialismo cerró filas y defendió la reforma en la mala imagen social que tiene el funcionamiento del Poder Judicial. «No creemos que con solo esta ley vamos a solucionar las grandes dificultades que tiene la Justicia federal, pero creemos que es paso muy importante», afirmó Sacnun.

Martín Doñate (Río Negro) rechazó el argumento de la oposición acerca de que la reforma busca garantizar la impunidad de dirigentes del Frente de Todos.

«Esta conformación de una nueva estructura judicial en nada afecta el principio del juez natural, la totalidad de las causas en marcha quedan en los jueces que están», destacó.

En el cierre del debate, el jefe del bloque oficialista, José Mayans (Formosa), acusó al gobierno de Mauricio Macri de haber «afectado el debido proceso» para perseguir judicialmente a sus opositores y negó la existencia de un plan más amplio. «Ni la ampliación de la Corte ni la reforma del Consejo de la Magistratura tiene que ver con este proyecto», sentenció.

  • EDITORIAL DE LUIS MAJUL, PARA ENTENDER LA SITUACION
  • Propongo, por un momento, que empecemos a llamar a las cosas por su nombre. Sé que los títulos de los diarios dicen: «El kirchnerismo avanza en la reforma judicial pese al dictamen de la oposición. Tienen las firmas para tratar el proyecto en el recinto. Juntos por el Cambio la rechazó».
  • Pero esto ya no es una reforma judicial. Es una caza de brujas. Van a toda velocidad, y van por todo y por todos. Los diputados del Frente de Todos acaban de pedir, ante el Consejo de la Magistratura, la remoción del camarista Martín Irurzun.
  • Lo denunciaron por mal desempeño de sus funciones, negligencia y manifiesta arbitrariedad. Lo quieren tirar por la ventana. A la vez lo quieren meter por otra ventana en la causa que investiga a «la mesa judicial del macrismo». Lo acusan de obstaculizar el relevamiento de las llamadas del expresidente Mauricio Macri que había pedido la jueza María Servini de Cubría.
  • Desde el sentido común les debería ser bastante difícil: Irurzun es uno de los camaristas más serios y más prestigiosos de la Argentina.
  • A Irurzun, Cristina y todo el kirchnerismo se la tiene jurada desde que se empezó a hablar de la doctrina Irurzun, un dictamen en el que el camarista se pronunció a favor de las prisiones preventivas en la etapa de instrucción para aquellos procesados que pudieran obstruir la investigación de una causa en trámite y en riesgo de fuga.
  • Con Irurzun, contabiliza el senador mandato cumplido Federico Pinedo, ya se suman pedidos de remoción para once jueces. Porque también quieren cargarse al jefe de los fiscales, el procurador Eduardo Casal, y además pretenden desplazar a otro juez de fiscales, Mario Laporta.
  • Entre los once magistrados a los que quieren lejos de las causas que comprometen a Cristina, hay dos camaristas de la Sala 1, Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi.
  • Cristina a Bertuzzi y a Bruglia también los tiene entre ceja y ceja. Es porque aprobaron mucho de lo actuado por los jueces de instrucción en las causas de corrupción que la involucran y que ya están en vías de juicio oral. Por la misma razón, quieren remover a Germán Castelli, juez del tribunal oral número 7 de Comodoro Py.
  • Castelli tramita el caso de los cuadernos de la corrupción, en la que está acusada, junto a decenas de empresarios y exfuncionarios, la propia Cristina. Los cuadernos de la corrupción, es la causa con más cantidad y más calidad de pruebas de toda la historia reciente de la Argentina.
  • Es también, el gran legado de que un juez imperfecto, con muchos errores, pero valiente, muy valiente, como Claudio Bonadio, dejó a la Argentina antes de morir. Es la causa a la que el fiscal Carlos Stornelli, junto con su colega Carlos Rívolo, más energía y dedicación le pusieron a lo largo de toda su carrera.
  • Ahora, a Stornelli, cómo no, le quieren iniciar desde el Consejo de la Magistratura un juicio político. Lo quisieron embarrar, y no pudieron, en una causa que se va cayendo por su propio peso: la del Operativo Puf.
  • Bruglia y Bertuzzi apelaron la arbitraria decisión de Cristina y sus incondicionales. Una jueza llamada María Biotti les concedió el amparo para demorar la decisión y no tratar los pliegos ni el traslado de ambos.
  • Pero el Senado revocó el fallo de la jueza y dejó explícito el primer conflicto serio de poderes entre el legislativo y el judicial. Vos, que todavía no enloqueciste, te preguntarás por qué, después del banderazo del lunes, de los pronunciamientos de tantos y tan relevantes miembros de la Justicia, de dirigentes de la oposición, pero también de juristas sin color político, e intelectuales pidiendo que se retire la reforma judicial, Cristina y el presidente, Alberto Fernández, siguen adelante con esta locura. ¿Por qué auspician esta casa de brujas?
  • ¿Por qué tanto Cristina como Alberto confundieron la victoria electoral con impunidad? ¿Por qué suponen que los votos le dan derecho a todo?
  • ¿Por qué quieren forzar la amplia mayoría que, en efecto, tiene el Frente de Todos en el Senado, y la mayoría simple con la que cuentan en Diputados, para hacer cualquier cosa? Repito, cualquier cosa. Hasta las cosas que las leyes y la Constitución no les permiten hacer.
  • Cristina, no es necesario que te lo recuerde, todos los días se lleva por delante a los senadores de la oposición un poquito más. No solo les apaga los micrófonos, sino que rompe todos los acuerdos firmados y convalidados en el recinto.
  • Y los muchachos de Cristina, en Diputados, están haciendo cualquier cosa, repito, cualquier cosa, para que salga la reforma judicial. Incluso ofreciendo a los gobernadores cargos de jueces a los que podrían manipular, a cambio de la aprobación de sus diputados.
  • Atención, lo habrían logrado con los diputados del Frente de Todos de la provincia de Santa Fe, aunque todavía no habrían podido con los que responden al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti. Parece que los diputados que se referencian en Roberto Lavagna se opondrían a la caza de brujas disfrazada de reforma.
  • Parece que José Luis Ramón, el último Borocotó de la Argentina, con el que ahora cuenta el oficialismo, ya le habría dado el ok al presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, para acompañar los caprichos de Cristina Fernández. Con mucha generosidad de su parte, el diputado nacional y presidente del Interbloque de Juntos por el Cambio, Mario Negri, tomó una idea sencilla que planteamos no hace mucho, cuando empezamos a percibir la urgencia y la desesperación de la vicepresidenta para lograr impunidad y venganza.
  • Teme Negri, como muchos de nosotros, que la reforma judicial se transforme en una suerte de resolución 125, la que disparó el conflicto con el campo. La que dio comienzo oficialmente a la grieta que el kirchnerismo instaló hace ya 12 años y que hoy, en el medio de la pandemia, no se puede terminar de desarmar.