Qué comprar en caso de cuarentena en Supermercados y Farmacias?

Qué comprar en caso de cuarentena en Supermercados y Farmacias?

No entrar en pánico ni comprar de más: lo que necesitamos para una posible cuarentena.

En los últimos días os estamos contando cómo los supermercados viven situaciones de acopio de alimentos y que muchos productos productos como los geles desinfectantes de manos hace tiempo que han dejado de encontrarse en las tiendas.

La preocupación por cómo pueden desarrollarse los acontecimientos y también la desinformación y los bulos han contribuido a que los ciudadanos se lancen en masa a los supermercados en previsión de posibles cuarentenas. También, como suele suceder en estos casos, se ha disparado la especulación. Productos desinfectantes como el gel de manos o las mascarillas se han agotado en gran cantidad de establecimientos provocando repuntes en el precio y la venta en canales no oficiales.

Pasta: Es bueno tener pasta tanto larga y delgada (por ejemplo, espagueti o linguine) como corta con textura (fusilli u orecchiette) a la mano, así evitas que tus platillos sean muy repetitivos. Si eres fanático de las cajas de macarrones con eso, tener un par guardadas nunca es mala idea.

Caldos y consomés: Ya sea a base de alguna carne o de verduras, los caldos en tetra-pak son esenciales para sopas y estofados, y son la base de las salsas cocidas, además de que no te quitan espacioso valioso en el congelador.

Frijoles: Los frijoles secos cocinados en casa saben mejor que los enlatados, pero estos últimos son más prácticos y rápidos de preparar que los secos. Siempre es buena idea tener de los dos.

Carnes frías: En refrigeración las carnes frías se mantienen durante semanas, y añadir un trozo de jamón ahumado o salami a tu olla de frijoles le da muchísimo sabor. Pero no olvides el tocino.

Huevos: Quedan muy bien con muchísimos platillos y, desde luego, son buenos por sí solos. Además de que se mantienen frescos mucho tiempo en el refrigerador.

Frutas y verduras congeladas: Usa la fruta en licuados y las verduras en sopas, para saltear al estilo asiático y en guisados. Soy partidaria de las espinacas, alcachofas, col rizada, elote, habas y chícharos congelados. En cuanto a la fruta, me gustan los arándanos azules, las frutas del bosque mixtas, el durazno, el mango y las cerezas. (También me gusta meter plátanos maduros al congelador, para alargar un poco su vida).

Pescado enlatado: Anchoas, sardinas, atún y salmón son los componentes básicos de muchas de mis comidas favoritas. El pan tostado con anchoas es un alimento esencial en mi casa.

Tahini y mantequilla de cacahuate: Para hummus, para salsas, para aderezo de ensalada, para galletas, para emparedados, para picar. Para darle un poco de variedad al asunto, prueba usar mantequilla de cacahuate en tus aderezos para ensaladas y tahini en tus emparedados de mermelada. Las mantequillas de almendras y nuez de la India también son excelentes opciones para agregar a la despensa, si te gustan más.

Parmesano y otros quesos duros: Este tipo de quesos duran meses en el refrigerador si los compras en bloque en lugar de rallados, o puedes guardar los rallados en el congelador. También puedes comprar un poco de queso sellado en cera, lo que aumenta el tiempo que pueden almacenarse. El queso crema también es importante para bagels y otros.

Aceite de oliva, vinagre y limones: No puedo cocinar sin ellos.

Nueces y frutas secas: Para botanear y hornear.

Harina, azúcar, levadura: Para proyectos pasteleros.

Mantequilla: Dura semanas en el refrigerador y más si la metes al congelador.

Ajo, cebollas y chalotes: Ninguna alacena está completa sin esto.

Tubérculos: Papas, camote (o batatas), betabel, zanahorias, chirivías, nabos, rábanos. Los rábanos y los nabos son excelentes en ensaladas y duran semanas en el cajón de verduras del refrigerador. Si se ablandan, sumérgelos en un recipiente con agua helada hasta que se endurezcan. Considera el jengibre para platillos fritos asiáticos y para hacer infusión.

Apio: Usa las hojas como hierba y los tallos en ensaladas. O úntalos con mantequilla de cacahuate o tahini para picar.

Cebolletas: Si dejas las raíces y pones las cebolletas en un recipiente con agua en la barra de la cocina, puedes cortar la parte verde y esta volverá a crecer unas tres o cuatro veces. Es un truco que me enseñó mi mamá.

Especias: Si no te acuerdas cuándo fue la última vez que compraste especias nuevas, considera comprar otras la próxima vez que vayas a la tienda. Las especias frescas tienen mucho más sabor que las viejas.

PRODUCTOS ENLATADOS

Los artículos enlatados son productos básicos para guardarlos durante emergencias. Si se mantienen a una temperatura moderada (aproximadamente 75 grados), pueden durar décadas. Si bien, los que están en cuarentena no lo estarán indefinidamente, tener verduras y frutas enlatadas a la mano es una excelente manera de asegurarse de que aún consuma vitaminas y minerales esenciales.

• Frutas: busque frutas enlatada que no tenga azúcar agregada. Dependiendo del tipo de fruta, la vitamina C variará de aproximadamente 45% (duraznos) a 90% (toronja) de la cantidad diaria recomendada por porción. Elija una variedad de enlatados de frutas mixtas: buenas opciones son las porciones de duraznos, peras, piña, toronja y mandarinas.

• Verduras: una excelente fuente de fibra, vitamina C y otros nutrientes. Las verduras enlatadas como el maíz, las zanahorias, los guisantes y las habichuelas verdes son una excelente adición a muchas comidas, desde tortillas hasta guisos. Busque variedades bajas en sodio. Otro alimento bueno es la calabaza, porque está cargado de betacaroteno, que es esencial para mantener fuerte el sistema inmunológico. Además, mire las remolachas enlatadas, ya que una porción de este nutritivo tubérculo contiene 1.5 gramos de fibra, 1.5 miligramos de hierro y 125 miligramos de potasio.

• Frijoles: todas las variedades de frijoles enlatados, desde frijoles negros hasta frijoles pintos, son una gran fuente de proteína vegetal y se pueden usar en todo, desde tacos hasta en sopas. Revise la etiqueta para asegurarse de que no haya sal o condimentos adicionales que no le gusten. Los garbanzos también son ricos en proteínas.

• Ravioles: Si bien algunas pastas enlatadas tienden a ser altas en sodio (alrededor de 700 miligramos por porción), los ravioles de queso proporcionan carbohidratos, proteínas y son bajos en grasas saturadas. Si tiene hijos, tener algunos de estos a mano será una forma divertida de mejorar la comida.

• Pescado: una maravillosa fuente de proteínas y ácidos grasos omega-3, el pescado enlatado (como el atún, el salmón, las anchoas y las sardinas), puede usarse en sándwiches y platos principales. Recoja una docena de latas, muchas tiendas ofrecen descuentos cuando compra múltiples, ya que durarán mucho tiempo.

• Sopas y chiles: elija de diferentes tipos para todos en su hogar. Busque sopas bajas en sodio y tenga en cuenta el contenido de grasa de los platos a base de crema.

BÁSICOS EN LA DESPENSA

Es posible que ya tenga mucha pasta y mantequilla de maní en su despensa, pero cuando tiene que quedarse por unos pocos días en la casa, se pueden agotar rápidamente. Estos son los alimentos que debe tener en sus gavetas para toda la familia.

• Compota de manzana: la compota de manzana sin azúcar agregada es una merienda saludable para niños y adultos. También se puede agregar a muffins u otros productos horneados para darles más dulce y fibra.

• Quinua: cocinada rápidamente y llena de 8 gramos de proteína por taza, la quinua es una semilla saludable. También es excelente para cocinar sopas y guisos. El arroz integral, el farro, la cebada y el bulgur son otras opciones sabrosas de granos integrales. Compra un par de cajas de cada uno.

• Pasta: este alimento es básico en la despensa, ya sea la clásica, a base de trigo o sin gluten. Una caja de 1 libra de pasta seca produce ocho porciones, por lo que una familia de cuatro puede comprar cuatro o más cajas por un período de dos semanas. La salsa de pasta en jarra también es buena comprarla, o puedes hacer tu propia salsa con tomates enlatados.

• Caldo de pollo, res o vegetales: estos pueden ser bajo en calorías, pero también una gran fuente de proteínas. Los caldos son excelentes como sopas y guisos abundantes. También agregan un gran sabor a los granos cocidos y al arroz.

• Frutas secas: si bien las frutas secas no contienen el agua que se encuentra en una fruta fresca, sí contienen muchos nutrientes. La fruta seca se puede usar para cubrir el cereal, la avena y el yogur, y también se puede agregar a los productos horneados. Unos pocos contenedores de diferentes variedades deberían ser suficientes para usar durante dos semanas.

• Nueces: los frutos secos, ricos en nutrientes y llenos de proteínas de origen vegetal, contienen grasas saludables para el corazón, así como minerales esenciales. La mantequilla de maíz se puede untar en manzanas o se puede mezclar con avena y yogurt. Elija un par de frascos diferentes de la mantequilla de maní y de la de almendras para variar.

• Semillas: las semillas como la chía, el lino y el cáñamo proporcionan ácidos grasos alfa-linolénicos, que proporcionan beneficios antiinflamatorios. Guarde las semillas en el refrigerador y las nueces en el congelador para ayudar a extender su frescura.

• Alimentos y fórmulas para bebés: dependiendo de la edad de su bebé, ellos podrían estar ya comiendo alimentos de adultos. Pero, es una buena idea tener algunas bolsas de comida para niños listas para comer para complementar sus comidas. Y si hay un bebé en la casa, asegúrese de tener suficiente fórmula para al menos dos semanas.

• Leche pasteurizada estable: esta clase de leche es muy común en Europa, pero los estadounidenses no la usan con frecuencia. Una vez abierta, requiere refrigeración y dura aproximadamente una semana.

COMIDA CONGELADA

No sobrecargue su congelador con demasiada comida congelada ya que, a diferencia de los alimentos enlatados, muchos de estos alimentos no duran mucho tiempo. Sin embargo, las frutas y verduras congeladas a menudo son tan nutritivas como las frescas.

• Verduras: compre una variedad de vegetales congelados para agregar a la pasta, salteados o sopas. Recomiendo una variedad de verduras verdes, como guisantes, brócoli y espinacas. Podría comprar unas cuatro bolsas grandes.

• Fruta: la fruta congelada, como el mango en cubos, los duraznos, las frutas del bosque y otras, son excelentes para hacer batidos y postres. Al igual que las frutas enlatadas, son una gran fuente de vitamina C.

• Burritos: los burritos de frijoles básicos son ricos en proteínas y se pueden aderezar con salsa y queso. No ocupan mucho espacio en el congelador y son fáciles de recalentar.

• Pizza: si tiene espacio en su congelador para la pizza, probablemente vale la pena. La pizza recién horneada será una buena comida en una noche. Siempre puede ponerle verduras y otros ingredientes.

• Carnes y aves: la pechuga de pollo, la carne molida y el pavo molido se congelan bien. Pueden ser la base central de una comida, o se pueden agregar a sopas y chiles para aumentar su volumen.

• Postres: Se podrían dar gusto con helados o paletas in azúcar agregada.

COMIDA PARA EL DESAYUNO Y LA MERIENDA

• Cereal: algunas cajas de cereales con alto contenido de fibra son buenas (busque con al menos 5 gramos por porción), como Fiber One o All Bran.

• Paquetes de avena instantánea o avena arrollada: la avena instantánea es un desayuno muy abundante y siempre puede agregar una cucharada de mantequilla de maní para obtener más proteínas, o unas cucharadas de fruta seca para endulzarla.

• Barras de granola y barras de proteínas: hacer ejercicio en la casa le puede hacer bien, y estas meriendas pueden ayudarlo a mantener la energía.

• Palomitas de maíz: Compre varias cajas de palomitas de maíz aptas para microondas, o un frasco de granos si desea hacerlo a la antigua usanza, para que si le toca quedarse en casa pueda disfrutar de Netflix, Hulu y Amazon Prime.

PRODUCTOS PERECEDEROS DE MAYOR DURACIÓN

Los alimentos frescos siguen siendo importantes. Sin embargo, algunos productos perecederos duran más que otros. Antes de recoger artículos como huevos, pan y mantequilla, verifique la fecha de vencimiento de los paquetes para asegurarse de que no los esté cortando.

• Manzanas: llenas y versátiles, las manzanas son ricas en fibra, vitamina C y potasio. Además, se mantendrán frescas durante aproximadamente tres semanas cuando están refrigeradas.

• Bananos: los bananos no duran mucho tiempo, pero esta es una fruta que se congela muy bien. Compre un montón, córtelos y congele las rodajas. Son excelentes para batidos o bañados en chocolate.

• Naranjas y limones: repletos de vitamina C, las frutas cítricas mantendrán el sistema inmunológico activo y durarán hasta dos semanas en el refrigerador. La ralladura y el jugo de estas frutas también ayudarán a alegrar el sabor en una variedad de adobos y recetas.

• Huevos: los huevos frescos deben almacenarse en su caja original para protegerlos. Durarán tres semanas después de la compra cuando se refrigeren adecuadamente. Si hierves los huevos, durarán hasta una semana. Si a su familia le encantan (y le gusta hornear), considere abastecerse y comprar hasta cuatro docenas de huevos por un período de dos semanas.

• Mantequilla: un ingrediente esencial para hornear y para untar, la mantequilla durará en la nevera durante unos meses.

• Queso: los quesos desmenuzados y en bloque deben durar aproximadamente dos semanas, siempre que selle los paquetes correctamente después de abrirlos. Los quesos más duros como el queso cheddar y el queso pecorino pueden durar un mes. Los quesos más suaves como Gouda y brie duran aproximadamente dos semanas.

• Zanahorias: las zanahorias son ricas en betacaroteno, que es necesario para la salud de la piel y los ojos. Por porción de 1 taza, las zanahorias proporcionan casi 4 gramos de fibra. Una bolsa de zanahorias sin pelar durará al menos dos semanas en el cajón de productos de su refrigerador.

• Ajo y cebolla: estos dos se pueden usar en cientos de recetas y duran mucho, mucho tiempo. Almacenadas a temperatura ambiente, estas sabrosas bombillas durarán hasta dos meses.

• Papas: las papas blancas son ricas en potasio y durarán a temperatura ambiente durante aproximadamente dos semanas.

• Repollo: Alto en fibra y cargado de nutrientes, el repollo es un excelente artículo para tener a mano. Una cabeza entera de repollo durará en el refrigerador durante aproximadamente una semana. Puede triturarlo y agregarlo a tacos y ensaladas, o estofarlo para hacer un plato como el repollo relleno.

• Pan (bagels, rebanadas de pan, tortillas): Estos puede congelarlos. Para congelar el pan, mantenga el producto en su embalaje original y colóquelo en el congelador. Cuando quieras comerlo, deja que se descongele a temperatura ambiente y luego tuesta. Bagels, tortillas e incluso muffins ingleses se pueden congelar. Compre suficiente pan para que cada miembro de la familia pueda disfrutar de dos rebanadas (o un bagel o muffin) cada día.

PRODUCTOS DE FARMACIA

Según el Dr. Torres, si debe someterse a cuarentena, es imprescindible asegurarse de tener suficientes medicamentos recetados para un período de dos semanas. Además del medicamento que necesita tomar, puede comprar los siguientes artículos (si se están agotando) mientras se encuentra en la sección de farmacia de su supermercado:

• Multivitaminas

• Ibuprofeno o Tylenol

• Medicina para la fiebre para niños (si hay niños en la familia)

• Medicina para la tos

• Solución salina

• Medicamentos para la alergia, como Benddryl y Claritin.

• Papel higiénico

• Toallas de papel

• Jabón para platos y otros elementos esenciales de limpieza, como toallitas desinfectantes.

• Curitas

Tenga esta lista a mano en el caso de una situación, pero, hasta entonces, tenga en cuenta que la mejor defensa contra cualquier virus es practicar un lavado minucioso de las manos, lo cual es un gran hábito para hacerlo siempre.

No da salir en pleno brote de la enfermedad para comprarnos una tableta de chocolate que deseamos con desesperación. En el caso de tener que atravesar una cuarentena, hay que tener en cuenta los pequeños lujos que nos encanta disfrutar como el chocolate, los caramelos, un fruto seco, unas conservas, el vino o el dulce de leche.