Las famosas 60 medidas cuando llegan si es que son reales

Las famosas 60 medidas cuando llegan si es que son reales

El Presidente anuncia a los industriales incentivos para la producción con contenido nacional, parte de las 60 medidas que ayudarán a Argentina, suena a promesas vagas, como estamos acostumbrados

Casi dos meses debieron pasar desde aquel acto por el Día de la Independencia en la Quinta de Olivos, que el presidente Alberto Fernández utilizó de excusa para reunir a los dirigentes empresariales más poderosos del país para deslizarles los grandes trazos de una secuencia de 60 medidas que pretende poner en marcha para reactivar una economía aquejada por problemas estructurales y doblemente castigada por la retracción que trajo la cuarentena dispuesta para frenar la pandemia de coronavirus.

Los dos grandes ejes que el mercado espera y el Gobierno ha dado señales de aceptar y acompañar tienen que ver con dotar a las empresas de líneas de financiamiento, orientadas ante todo a adquirir insumos y bienes de capital con los que reponer stocks y recuperar planes de producción que en el actual contexto de demanda deprimida parecen más que desafiantes. El paquete no solo incluiría créditos con tasas nominales favorables, sino también garantías y otras facilidades para exportar y generar las divisas que faltan.

En contadas ocasiones, el gabinete económico encargado de monitorear la crisis económica y las medidas de contención debatió cuándo torcer el timón de la nave para salir del esquema de subsidio pleno a las empresas mediante la cobertura parcial de los salarios, ya sea con aportes no reembolsables o créditos blandos, para enfocarse en el trasfondo y hacer foco en recuperar la capacidad ociosa en la industria. A pesar de los alarmantes indicadores sanitarios, a cuatro meses de terminar el año, el cambio de rumbo ya está tomado.

Los dos grandes ejes que el mercado espera y el Gobierno ha dado señales de aceptar y acompañar tienen que ver con dotar a las empresas de líneas de financiamiento, orientadas ante todo a adquirir insumos y bienes de capital con los que reponer stocks y recuperar planes de producción que en el actual contexto de demanda deprimida parecen más que desafiantes. El paquete no solo incluiría créditos con tasas nominales favorables, sino también garantías y otras facilidades para exportar y generar las divisas que faltan.

En contadas ocasiones, el gabinete económico encargado de monitorear la crisis económica y las medidas de contención debatió cuándo torcer el timón de la nave para salir del esquema de subsidio pleno a las empresas mediante la cobertura parcial de los salarios, ya sea con aportes no reembolsables o créditos blandos, para enfocarse en el trasfondo y hacer foco en recuperar la capacidad ociosa en la industria. A pesar de los alarmantes indicadores sanitarios, a cuatro meses de terminar el año, el cambio de rumbo ya está tomado.

Otras medidas en agenda tienen que ver con la promoción para la industria automotriz y autopartista, una actividad clave a la cual el Gobierno ha alentado a resolver su balanza deficitaria. Para alentar la producción, el Gobierno piensa en incorporar motos y bicicletas de producción nacional en el Programa «Ahora 36», a su vez facilitar la compra en cuotas de electrodomésticos de línea blanca.

En el corto plazo, el Gobierno apuesta por estimular el alicaído consumo dando a los productos Made in Argentina condiciones más favorables que su competencia extranjera. De allí que todo el programa de recuperación económica pasa por el mantra del incentivo a la producción nacional y el empleo, habida cuenta las señales alarmantes de destrucción de puestos de trabajo que se registra desde febrero.

Fuentes al tanto de la elaboración de las medidas subrayaron a este diario que el foco pasa por lograr un aumento considerable de las exportaciones, generación de empleo de calidad, incorporación de desarrollo tecnológico y creación de empleo con una visión federal, con la mirada puesta en desalentar la concentración en el AMBA.

La versión final de las medidas las tiene el Presidente, quien pidió especialmente que no lleguen a oídos periodísticos. Solo se informó que “el criterio es implementar iniciativas que aceleren la reactivación económica, comenzar la transición de la etapa de la emergencia sanitaria a la etapa de la recuperación económica”. Y que el foco estará puesto en el mercado interno, con muchas propuestas para impulsar el consumo de la clase media que, a su vez, traccione ventas y generación de empleo en pequeños y medianos comercios y empresas.

Por eso se filtró que el Plan Ahora 12 podría pasar a un Plan Ahora 24, aunque no pudo ser confirmado quién se haría cargo de la financiación de un programa de esas características en medio de un contexto inflacionario, que se descuenta para los próximos meses.

Como dijeron cerca del Presidente, “en su momento arrancó como cena, se hicieron varios almuerzos los martes, cuando hay sesión la reunión se hace los miércoles, puede variar, porque es un encuentro de amigos, que se organiza para discutir los temas a fondo”.

Dicen desde dentro de Casa Rosada, que hay que trabajar mucho para llegar a 25 medidas reales, con impacto en la economía, y que las 60 medidas no es más que marketing publicitario Kirchnerista… ojalá que al país le vaya bien, frente a esta Pandemia Económica, y a los gravísimos errores tomados estos meses de cuarentena absurda, adelantada, egoísta y con fines políticos para encubrir lo que realmente se quería hacer.