Gobierno juega últimas fichas para que aumente la oferta de dólares y evitar una devaluación brusca

Gobierno juega últimas fichas para que aumente la oferta de dólares y evitar una devaluación brusca

La medida más fuerte en danza es una baja temporal de retenciones para que que las cerealeras apuren la liquidación de divisas. Pero también hay negociaciones con China para activar el swap de monedas

Se prevé una reducción de 3 puntos por 90 días para la oleaginosa y de 4 puntos para los cortes de carne vacuna. Buscan fomentar el ingreso de dólares del sector agroexportador.

Según las estadísticas oficiales actualmente hay alrededor de 17,4 millones de toneladas de soja en los silos en manos de los productores, con una cotización de alrededor de u$s380 por tonelada, el Gobierno quiere hacerse de unos u$s6.600 millones en divisas en lo que resta del año.

En medio de fuertes presiones sobre el tipo de cambio y las reservas, el Gobierno avanzaría hoy con una serie de anuncios desde el ministerio de Economía y el Banco Central para descomprimir el mercado. El objetivo es aumentar de manera inmediata la oferta de divisas y evitar el escenario más temido por las autoridades: una devaluación brusca del tipo de cambio oficial, lo que generaría más inestabilidad y además un importante salto adicional en los niveles de inflación.

Lo más fuerte del paquete de medidas para estabilizar al mercado cambiario pasaría por una baja de retenciones temporal para la soja y que podría ser permanente para la carne bovina. En el caso de la oleaginosa, el objetivo es mejorarle a los exportadores el tipo de cambio al que ingresan las divisas, que actualmente apenas supera los $ 50. Sin embargo, una versión mencionaba ayer a la noche que la disminución podría ir desde el 33% actual al 30%, que en el sector consideraban como “insuficiente” si el objetivo es que entren los más de USD 7.000 millones que el campo aún tendría pendiente.

Pero además el BCRA debe intervenir diariamente en el mercado para satisfacer la demanda, aún con el dólar ahorro virtualmente suspendido. El último viernes la entidad que preside Miguel Pesce terminó con un balance negativo de USD 160 millones y acumula un rojo de más de USD 470 millones desde que se anunció el cepo recargado. Como consecuencia las reservas brutas ya bajaron de los USD 42.000 millones cuando hace pocas días superaban los USD 43.000 millones.

Al mismo tiempo, la brecha cambiaria continuó en ascenso. El dólar libre se mantuvo firme en $ 147 y el contado con liquidación ya superaba ayer los USD 148, con lo que la distancia en relación al oficial supera el 90%.

En paralelo el equipo económico también se habría comprometido a abrir una segunda etapa de diálogo en la que convocará al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) para consensuar una batería de medidas con la mirada puesta en el largo plazo para incrementar las exportaciones agroindustriales.

Entre las medidas que contempla este proyecto se incluye la posibilidad de que los productores descuenten de Ganancias un porcentaje de 120% de las facturas relacionadas a la compra de fertilizantes, y de 150% las que están relacionadas con seguros y semillas fiscalizadas. También se plantea un plan canje de maquinaria agrícola, vehículos e implementos, entre otros incentivos.

De ahora en más el interrogante que se abre es si las rebajas de los derechos de exportación que se anunciarían en breve serán suficientes para que los productores opten por vender la soja que conservan en sus silos y si esto realmente impactará positivamente en el ingreso de divisas a la economía argentina.

En este contexto, muchos son los analistas que remarcan que el Gobierno debería buscar una alternativa más atractiva con la mirada puesta a tentar al sector primario. En tanto las agroexportadoras remarcan como fundamental que se reimplementen definitivamente alícuotas diferenciales para favorecer las exportaciones de productos con mayor valor agregado de la cadena sojera. Las estadísticas dan cuenta de que la caída interanual de la molienda de la oleaginosa alcanza el 22%, lo que implica u$s2.500 millones menos de liquidación. En este marco las empresas de crushing ostentan una capacidad ociosa de alrededor del 50%.

El plan oficial de bajar la brecha y empezar a acumular reservas a partir de mayores controles cambiarios no dio resultado hasta el momento. Por eso, ahora se busca una nueva vuelta de tuerca con medidas que aumenten la oferta de dólares, pero los niveles de desconfianza hacen que nada por el momento devuelva la calma