Semana clave con el FMI

Semana clave con el FMI

Argentina se encuentra, una vez más, al borde del abismo en materia de deuda públicaLa primera fecha fue el 22 de enero, y ante el fracaso en reunir el 75% mínimo de las voluntades, el ministro Pablo López decidió extender hasta el viernes último la fecha límite. Como tampoco se obtuvo la masa crítica para cambiar el vencimiento de capital al 1 de mayo próximo, el vencimiento de los u$s250 millones que debían amortizarse originalmente el 26 de enero, se volvió a ampliar el plazo para hoy.Argentina está muy cerca de llegar a la cima de la tabla de posiciones de los máximos defaulteadores que tristemente lideran Ecuador y Venezuela con diez unidades. Un nuevo episodio de cesación de pagos sería el noveno, de los cuales cinco habrán sido en los últimos cuarenta años (1982, 1989, 2001, 2014 y 2020?), a un ritmo promedio de uno cada 8 años.
Ahora los títulos disponibles son Bonos del Tesoro en pesos ajustables por CER más 1% al vencimiento en 2021. Bonos del Tesoro ajustables por Tasa Badlar Privada más 100 BPS al vencimiento en 2021. Bonos del Tesoro vinculados al dólar 4% vencimiento 2021, y Bonos del Tesoro en pesos a tasa de interés dual también con vencimiento en 2021. El detalle del llamado y de los bonos se puede consultar en la página del Ministerio de Economía.Hasta ahora, Finanzas viene colocando exitosamente deuda en moneda nacional desde el 20 de diciembre. Con estas emisiones pudo asegurarse los recursos necesarios para hacer frente a los compromisos en pesos que vencieron desde entonces. Aun así, el mercado se mantuvo en vilo el viernes pasado hasta que finalmente poco antes del cierre se conoció el comunicado oficial invitando al canje voluntario.
Los bonos experimentaron una altísima volatilidad el día antes. Las versiones en pesos cayeron entre 0,7% (TC20, TC21 y PARP) y 1,2% (DICP) luego de haber alternado entre verdes y rojos. Los bonos en dólares no tuvieron mejor suerte. El Centenario (AC17) perdió 1,2% y uno de los favoritos para operar dólar MEP y CCL resignó 3,6%.

Las dudas respecto a la voluntad, la falta de precisiones respecto a la capacidad de pago y la poca credibilidad del nuevo Gobierno están dejando acorralados a los acreedores. Peor aún, desde agosto las actuales autoridades sabían que iba a ganar las elecciones, en octubre se confirmó, el 10 de diciembre asumieron, estamos a principios de febrero y los avances en la materia fueron mínimos. La peor combinación: no solo será una negociación muy agresiva, sino que, con la presentación a mediados de marzo y el deadline de fines de ese mes, se va a llevar a cabo en muy poco tiempo.