Sin Blue por el feriado cambiario

Sin la referencia del dólar blue por el virtual feriado cambiario -establecido de forma unilateral por los principales operadores- surge la duda sobre cuál es el valor que debe considerarse como referencia.

De menor a mayor, el primer lugar en el ranking lo ocupa el denominado «dólar soja», que se calcula a partir de una quita del 35% sobre el precio oficial. En la actualidad, su valor es de 3,45 pesos.

Bastante más arriba aparece el «mayorista», que es el que se negocia en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), que lo conforman bancos y empresas. Éste es el ámbito en el que opera el Banco Central y en el que fija el valor de referencia. Allí cotiza a $5,315.

Un nivel por encima se ubica el dólar minorista que, a partir del anterior, es el que se ofrece en casas de cambio y bancos de todo el país para quienes cuenten con autorización.

Si bien durante mucho tiempo fue parámetro para todas las operaciones, el acceso al público se vio cada vez más limitado tras el cepo, al extremo de que hoy sólo se lo puede adquirir de «a cuentagotas» y con la validación de la AFIP. En la actualidad, cuesta $5,32.

En función de estos dos últimos, el Banco Central publica diariamente el llamado «de referencia», que se calcula ponderando las operaciones que realizan los bancos en la plaza mayorista.

Sin dudas que en esta amplia variedad de cotizaciones, una de las más solicitadas es el denominado «dólar turista», que rige para compras con tarjetas de servicios del exterior.

Comenzó siendo un 15% más caro que el oficial. Luego, con la disparada del marginal y con la intención de frenar la fuga de divisas, esa retención no sólo se elevó al 20% sino que también se la generalizó a todo tipo de operaciones vinculadas con el turismo como, por ejemplo, la adquisición de paquetes contratados desde la Argentina.

Consecuencia de ello, todos los gastos asociados a este rubro se cancelan en estos días a $6,38.

Hasta aquí todas las opciones que presenta el mercado «único y libre de cambios», al menos así lo continúa llamando el Banco Central.

Contado con liquidación
En otro orden, se puede acceder a otras plazas cambiarias dentro del marco legal. La más conocida es la del contado con liquidación.

Mediante esta operatoria, es posible acceder a billetes verdes en forma lícita a través del mercado bursátil, mediante la triangulación de acciones y bonos.

Es decir, se adquiere un título que cotiza en la plaza local y en el exterior. Se compra aquí en pesos y se liquida afuera en dólares.

Para esta operatoria se debe abrir una cuenta en otro país y se requiere que transcurran 72 horas hábiles desde el momento de la adquisición a la posterior transferencia. Esto implica incurrir en algún tipo de riesgo por descalce de cotizaciones.

Este mecanismo es muy utilizado por empresas e inversores.

En líneas generales, su precio corre en línea con el del blue, por lo que se lo considera como un buen parámetro en momentos en los que no abunda la información sobre este último.

Durante el lapso que se negoció sin intervención oficial, el «conta con liqui» se ubicó, en promedio, un 5% por encima del paralelo.

Pero, desde que la Anses decidiera liquidar parte de su cartera de bonos para frenar la fiebre en el circuito informal, se posicionó entre un 2% y 3% por debajo.

Si bien esta operatoria puede realizarse con varios papeles, las acciones más utilizadas son Tenaris, Macro, Francés o Galicia. Y, por el lado de los bonos, se recurre al Bonar VII y X, y al Boden 2015.

Según los últimos datos disponibles, el contado con liquidación cotizaría alrededor de $8,30 por dólar.

En el orden local, el «conta con liqui» tiene su propia réplica, que muchos analistas denominan «casero».

Su mecanismo se basa en comprar prácticamente los mismos bonos que en el caso anterior pero, a la hora de venderlos, se elige la versión «D» que obviamente están denominados en dólares.

Así, se adquieren bonos en pesos, se deja transcurrir el plazo legal de 72 horas, luego se los vende pero en el segmento dolarizado.

Una vez cerrada la operación, los fondos se acreditan en la cuenta en dólares del cliente, que luego puede retirar los billetes.

Su cotización suele ubicarse varios centavos por debajo del blue y del «conta con liqui». En el caso del Bonar X, su último precio era $8,10.

Dólar cable
También existe una transacción denominada «dólar cable», de la que diera cuenta iProfesional.

Se denomina de esta manera a la operatoria por la cual los particulares ingresan o transfieren divisas desde y hacia el exterior.

Para ello, recurren a una cueva, que es la encargada de realizar este tipo de acciones y «cerrar puntas».

En líneas generales, aquellos que envían fondos afuera lo que hacen es concurrir -efectivo en mano- para solicitar que acrediten ese dinero en la cuenta de un beneficiario que ellos designan.

La palabra clave en esta operatoria es «confianza», ya que -además del riesgo propio de trasladar los billetes- tienen que entregar el monto a un intermediario, «cruzar los dedos» y aguardar que éste realice la transacción. Algo que sólo se constatará cuando el dinero se acredite en la cuenta de destino.

Como en toda operatoria de intermediación financiera, un factor que adquiere relevancia es la «comisión por el servicio» que se paga.

Desde el mercado señalan que, en el caso del «dólar cable», los particulares abonan un 2% -si es que quieren sacar fondos del país- y reciben un 1,5% en caso de que quieran ingresar divisas.

Desde que rige el «feriado cambiario», esta forma de fugar divisas enfrenta la dificultad de no tener su habitual precio de referencia, que es el blue. Es por ello que, en muchos casos, y ante la premura de los inversores, se elige al del «contado con liqui» como sustituto.

Pese a que muchas veces se considera que el dólar cable es lo mismo a la operatoria de «contado con liqui», lo cierto es que ambas son distintas:

• Los fondos que se negocian en el primero (dólar cable) suelen no estar declarados, en contraposición de los que recurren a la operatoria legal del contado con liquidación.

• Otra distinción es que, para este último, se requiere comprar y vender títulos o acciones que operen simultáneamente en la Bolsa de Buenos Aires y en Wall Street. En tanto que para el «dólar cable» sólo se requiere contar con el capital «físico».

Hasta aquí una breve síntesis de todas aquellas variantes, legales o no, que ofrece el mercado para operar con dólares. Sin dudas que la más extendida de todas es el blue, marginal, negro, paralelo o como se lo quiera llamar.

En este circuito intervienen desde los famosos arbolitos, que «se hacen la diaria» comprando y vendiendo pequeños montos con puntas de compra y venta bien abiertas entre sí hasta quienes, ubicados en el extremo más alto de la pirámide, son considerados formadores de precios.

A estos cambistas se los suele denominar mayoristas, siendo los que abastecen al resto del mercado.

Son precisamente los que decidieron decretar este feriado, al que adhirieron los demás integrantes de la plaza informal.

Precisamente, este feriado fue consecuencia directa de la presión impuesta por la Secretaría de Comercio, ya que en el corto plazo la idea de la administración kirchnerista es arribar al esquema «6-7-8» (oficial ($6), Cedin ($7) y blue ($8)).

En el exterior también se consigue
Quienes buscan hacerse de dólares en el exterior suelen sorprenderse si van a una casa de cambio.

Por ejemplo, en Montevideo, quien lleva pesos argentinos recibe unos 2 pesos uruguayos, pero obtiene $20,5 por cada billete verde que vende. De estas cotizaciones vigentes surge que el tipo de cambio es de $9,84 por dólar.

Distinta es la situación en Asunción, donde su precio baja a $8,34. Pero para quien busca precio, el más conveniente lo obtendrá en Santiago de Chile, ya que el arbitraje entre pesos argentinos y dólares se ubica en los $8,22.

El presente cuenta y el futuro también
En términos generales, todas estas opciones corresponden a lo que se denomina mercado «spot» o contado inmediato.

Para hacer aun más completa la descripción de las alternativas disponibles, se deben incorporar los denominados «futuros». En el orden local, los más representativos son los que se operan en el Rofex de Rosario y en el MAE.

Aunque debe tenerse en cuenta que sus cotizaciones dependen, en gran medida, del accionar del Banco Central que suele «marcar su postura» para los meses venideros como señal de cómo se posicionará la divisa en los próximos meses. Así, por ejemplo, para fin de diciembre el futuro se negocia a $5,99.

Mucho más especulativos, pero sin la presencia oficial, son los NDF, o «Non Delivery Forward», que son contratos en dólares contra pesos que se transaccionan en Wall Street.