Qué pasará con el dólar CCL luego del acuerdo y bonistas

Qué pasará con el dólar CCL luego del acuerdo y bonistas

El pasado 4 de agosto, y a partir de los rumores que anticipaban un acuerdo entre Gobierno y bonistas, los dólares financieros tuvieron una pronunciada caída: el MEP pasó de $122 a $116,28 y el contado con liquidación (CCL) de $124,10 a $119,18. Sin embargo, la ilusión de que estas cotizaciones se vayan arrimando en el corto plazo al oficial se esfumaron en dos días, ya que la brecha se volvió a estirar para cerrar la semana con un CCL en $126,56, lo que implica un gap del 73,92% respecto del mayorista.

Cabe señalar, una vez que comience el canje de bonos de legislación nacional, los Bonar 2020 y 2024 podrán ser canjeados por Boncer 2026 y 2028.

El informe añade: “El CCL por encima de $120 pesos implica un tipo de cambio real bastante alto, inclusive superior a lo observado durante el periodo 2011-2015 si ajustamos el Tipo de Cambio Real Multilateral por el valor de la brecha cambiaria”.

A partir de esto último, desde Delphos consideraron que una vez finalizado el canje la presión alcista podría menguar: “El arbitraje incluso implicaría precios de CCL por encima de $130, fundamentalmente porque la curva pesos más CER siguió ralleando a pesar de la mayor oferta de bonos. Pero luego del canje podría producirse una fuerte baja del CCL”.

Leonardo Chialva, socio de la consultora, aseguró: “Hoy hay un dólar CCL que vale lo mismo que el dólar convertibilidad, lo que habla de un gran temor de un choque monetario. En el cepo anterior el CCL estaba a la mitad que el dólar convertibilidad, mientras que hoy se está priceando como si todos fuesen a correr contra el peso”. A modo de conclusión, Chialva resumió: “Si uno le pregunta a las sociedades de bolsa si todos los portafolios se están dolarizando, la respuesta es que no. Estos tipos de cambio suben por la posibilidad de canjear bonos en dólares por bonos en pesos y porque el AY24 quedó en el medio esta operatoria de pesificación, lo que lleva al CCL para arriba. Una vez cerrada la opción de canje de estos bonos la situación debería tender a normalizarse y el dólar CCL debería bajar”.

Según los cálculos de Delphos, un dólar convertible debería estar en $150. Por ende, si el contado con liqui se desacopla y las variables se normalizan, los tipos de cambios financieros tenderían a estar por debajo de ese número cuando llegue diciembre.

El analista Juan José Guma, de Capital Markets, se refirió a las posibilidades de que los dólares paralelos bajen en los próximos meses: “Si el Gobierno avanza en una postura más contractiva de la emisión y mostrando un plan consistente que tienda a mayor equilibrio desde el lado fiscal, la presión sobre el tipo de cambio va a ir descomprimiendo”.

Paolicchi, del estudio EcoGo, sostuvo: “Uno esperaba que después del acuerdo cayera fuerte el contado con liquidación y se comprimiera la brecha, pero no pasó, dado que hay una excesiva monetización de: el déficit, la deuda, la poca compra de dólares que en algún momento hicieron, el pago de intereses de Leliq, además de que la tasa que remunera el ahorro está por debajo de la tasa de devaluación. Y la expectativa de mayor inflación para los próximos meses hace que la tasa real en pesos esperada sea negativa”.

Paolicchi fue moderadamente optimista respecto de la dinámica de los próximos meses: “Hoy la brecha es superior al 70% y nosotros la vemos bajando al 55% – 60% para fin de año. Pero para eso debe aparecer una cierta consistencia fiscal y tienen que haber señales de que se va a elevar la tasa de interés».

Martín Eduardo Genero, de Clave Bursátil, explicó por qué, según su análisis, a la larga el tipo de cambio financiero continuará un sendero hacia la suba: “Si uno ve los gráficos observa que el CCL está en tendencia alcista de largo, mediano y corto plazo. En su estructura, tiene esos tres niveles para corregir y mantener la tendencia alcista. Debería hacer una corrección muy significativa para romper las tres tendencias alcistas, una corrección que jamás hizo desde que existen los gráficos de dólar. No creo que eso suceda. A lo sumo, podrá perder la parte más corta de la tendencia alcista, o si pasa algo muy significativo, alguna corrección del mediano plazo, pero jamás del largo. No imagino a Argentina haciendo un driver tan grande (al estilo «convertibilidad») como para interrumpir ese proceso”.

Respecto de los próximos meses, Genero consideró: “A mediano plazo, si el Gobierno avanza en una postura más contractiva de la emisión y mostrando un plan consistente que tienda a mayor equilibrio fiscal, esa presión sobre el tipo de cambio va a ir descomprimiendo”.