Puede aguantar el dólar oficial cuando la brecha ya es del 120%? 

Puede aguantar el dólar oficial cuando la brecha ya es del 120%?

La respuesta es que sí, pero el deterioro sobre la economía será cada vez mayor. El ejemplo extremo de esta postura es el de Venezuela, que continúa con un tipo de cambio fijado por el Estado, pese a que la divisa en el mercado libre cotiza a un valor estratosférico, en medio de un proceso hiperinflacionario que no da tregua.

El ministro de Economía reconoció incluso que utilizará la cotización del dólar como ancla antiinflacionaria. “Los precios se están moviendo según el tipo de cambio oficial, no siguen la evolución del dólar financiero”. Y enseguida dejó en claro que la política cambiaria consistirá en no perderle pisada a la inflación. “A diferencia de otras épocas no tenemos atraso cambiario y por eso vamos a mantener constante el tipo de cambio real”.

Para mantener el dólar controlado y al mismo tiempo evitar una mayor sangría de reservas, la única fórmula disponible ahora es pisar las importaciones. Una vez más, Argentina entra en la épica de “vivir con lo nuestro” que en los años 70 enarboló el economista Aldo Ferrer. Claro que la sustitución de importaciones siempre funcionó de manera imperfecta.

Las restricciones al ingreso de productos importados ya se hacen notar, pero se agravará mucho más en los próximos meses. Por lo pronto, el Banco Central ya solicitó a las entidades financieras que informen sobre cualquier pedido para girar divisas que supere los USD 50.000.

La enorme brecha cambiaria genera distorsiones que golpean sobre las reservas. Los importadores quieren acelerar el acceso a las divisas por si se produce una devaluación, mientras que los exportadores demoran todo lo posible la liquidación de dólares. Cuanto más restringido sea el acceso a productos importados, mayor será la presión inflacionaria, ya que las empresas tendrían menos insumos comprados al tipo de cambio oficial.

El objetivo del equipo económico, conversado con los técnicos del FMI, es elaborar un programa con señales claras que permita recuperar la confianza de los inversores en forma gradual. No es casual que sobre el cierre de la semana se haya dejado trascender desde círculos oficiales que a fin de año vence el congelamiento de tarifas. Días antes anunciaron el nuevo Plan Gas para alentar inversiones en Vaca Muerta. Y en los próximos días habrá nuevas medidas para facilitar la operatoria en dólares a través del dólar Bolsa, con lo que buscan canalizar la oferta de divisas a través de ese mercado bursátil, incluyendo a inversores minoristas.

La cotización de $ 178 es un precio de pánico, que descuenta un escenario negro para la economía argentina. Según estimaciones privadas, ese precio equivale a más de $ 4,50 de 2002. El valor máximo al que había llegado la divisa tras la explosión de la Convertibilidad fue de $ 4 y luego se mantuvo estable en alrededor de $ 3 durante varios años. Por lo tanto, en caso de que se consigan dar señales adecuadas, no sería una locura pensar en un retroceso.