Impulsan desdoblamiento para vender dólares en la Bolsa a mejor precio

Impulsan desdoblamiento para vender dólares en la Bolsa a mejor precio

Lo que viene, sin fecha fija pero sí inminente, pasa por avanzar hacia un desdoblamiento cambiario parcial y una nueva suba de tasas de interés

Lo de la tasa de interés es bien simple, buscarán garantizarles a los ahorristas rendimientos reales positivos por sus inversiones en pesos, y para que los que tomen créditos también sepan que están endeudándose a tasas reales positivas, es decir para que no tomen pesos baratos para financiarse la compra divisas. Las decisiones se están cocinando, se dice que en forma coordinada, entre los técnicos del Ministerio de Economía y el BCRA

Advierten que un desdoblamiento cambiario no sería bien recibido por el mercado de bonos

Las medidas mas importes es que el BCRA impulsará un desdoblamiento parcial del mercado cambiario. Parcial y limitado, porque lo que se buscará que los ahorristas que tienen sus dólares en los bancos los puedan vender al precio del llamado “dólar Bolsa”, que este viernes cerró a $143. Un tipo de cambio que está bien arriba del dólar oficial minorista ($82) y del dólar turismo ($ 136, con impuestos incluido), aunque debajo del blue ($167) y el Contado con Liqui ($155)

Esta operación es bien conocida por ahorristas e inversores habituados a las operaciones bursátiles, pero desconocida para el gran público. Se trata de una transacción en dos pasos: con los dólares de la caja de ahorro se compra un bono en dólares y al instante se vende ese mismo bono pero contra pesos. Se procurará además que los dólares ni pasen por el banco, para que no impacte en su posición general de cambios.

Con el blue descontrolado, el Gobierno toma el fin de semana largo para diseñar un nuevo y crucial intento estabilizador

Este viernes, la operación daba este resultado: se compraba un bono AL30 (surgido del canje de deuda) en 44,73 dólares y se lo vendía en 6.415 pesos. El resultado de esa transacción es que una persona terminaba vendiendo cada dólar que tenía en caja de ahorro en $ 143,41 pesos.

Hace más de 30 años que no se registraba una brecha tan pronunciada entre el dólar paralelo y el oficial.

El Banco Central ya dio un primer paso para aceitar este mecanismo: eliminó el “parking” de cinco días que regía hasta hace dos semanas para quienes querían vender dólares en la Bolsa. Ese parking espantaba a los inversores y ahorristas porque obligaba a comprar un bono (en pesos o en dólares) y tenerlo en cartera al menos cinco días antes de poder venderlo. En la práctica, no se sabía a qué precio se estaba comprando o vendiendo dólares. Ante la incertidumbre, bajó el volumen de operaciones, y cuando falta liquidez las puntas compradora y vendedora se separan.

El parking de cinco días sigue vigente, pero solo para quienes quieren pasarse de pesos a dólares. Es obvio: quieren facilitar que la gente venda sus dólares, pero complicar al que quiere hacerse de dólares.

La operación “dólar bolsa” está muy popularizada en las agencias bursátiles (Alycs) pero el Central quiere que los bancos la masifiquen y si fuera posible la hagan accesible desde el home banking, como para ponerla realmente al alcance del público bancarizado.

La intención es clara. Si la gente común tiene la chance, a un par de clicks en su computadora o su teléfono celular, de vender dólares a un valor mucho más alto que el oficial, tal vez se deje tentar por la posibilidad de aprovechar el altísimo poder adquisitivo que hoy tiene un dólar en la Argentina. Lo siguiente, que se lance a comprar materiales de construcción u otro consumo que impacte sobre la actividad económica en su conjunto. En definitiva, un incentivo oficial a “romper el canuto”.

En el Banco Central tienen como obsesión lograr convencer a los ahorristas de sacar a la luz del día, de manera voluntaria, por supuesto, los cerca de 200.000 millones de dólares que los argentinos tienen guardados en los bancos, cajas de seguridad u otro refugio.

En qué consiste un Desdoblamiento?

Un desdoblamiento cambiario es una suerte de oficialización de los múltiples tipos de cambio que conviven hoy en la economía argentina. En general, se establece un dólar más bajo para las operaciones comerciales, como importaciones y exportaciones.

De esta manera, el efecto en el bolsillo es inmediato porque el dólar para ahorrar se estaría llevando a un nivel bastante más alto que el actual, con impuesto de 30% incluido. Por el lado de las empresas, también se haría más oneroso el repago de deudas en el exterior.

«El desdoblamiento cambiario funciona en la práctica como tipos de cambios duales: uno comercial, al que van las operaciones de comercio exterior y uno financiero, al que van todo el resto de operaciones turismo, ahorristas, flujos financieros», explicó Mariela Díaz Romero, economista senior de Econviews.

Actualmente el tipo de cambio comercial estaría más cercano al valor que hoy tiene el dólar oficial. Mientras que el financiero sería más parecido al precio del contado con liquidación, el Mep o el blue.

Otro economista consultado consideró: «En la práctica, no es tan distinto a como funciona hoy en día, con la salvedad de que hoy no existe un mecanismo sencillo para operar dólar financiero. Se opera con bonos o acciones y, en el medio, hay parking, entre otras dificultades».

«Hoy, al existir un mercado único oficial y uno financiero de hecho, la compra de dólar solidario se canaliza por el oficial, y eso le presiona las reservas del BCRA. Si desdoblaran, esa demanda la correrían al financiero: el que quiere comprar dólar ahorro pagaría algo más cercano al contado con liquidación, Mep o blue», graficó Díaz Romero.

El presidente de otra Consultora, sostuvo: «Desdoblar es como oficializar una devaluación futura. Es una herramienta de corto plazo. No es complejo de instrumentar. Habría un dólar comercial bajo o en torno a los valores actuales pero que seguiría ajustando por inflación. Y un dólar financiero alto, para que quien quiera hacerse de divisas, las pague. Este último fluctúa libremente».

El desdoblamiento transitorio podría ser un paso en la dirección correcta. Sin embargo, la consultora estima que el tipo de cambio comercial debería estar un escalón por encima del dólar oficial actual dado que la elevada carga tributaria, que «creció de 23% a 32% del PBI entre los últimos 20 años, quita competitividad y presiona para que el país tenga un tipo de cambio más alto para poder competir a nivel internacional».

De todos modos, reconoce los altos costos que la depreciación del peso generarían en términos de inflación futura y licuación del salario real. Respecto de este último efecto, consideran que ese costo ya se está pagando tras las sucesivas devaluaciones de los últimos 3 años, sin que las empresas puedan aprovechar esos saltos.

Para quién sería cada dólar? 

Si bien a grandes rasgos el desdoblamiento cambiario se traduce en un dólar comercial y otro financiero, la discusión más profunda pasa por ver qué operaciones se incluirían dentro de cada uno.

La pregunta, más que nada parece ser: qué  operaciones irían por cada canal y en qué valores se desdobla. Es decir, ¿es óptimo el comercial en $76 y el financiero en $125?.

Por esos 2 puntos pasan las incertidumbres que enfrenta esta decisión. «El funcionamiento de un mercado de cambios desdoblado dependerá de su diseño, pero significará administrar múltiples tipos de cambio», evaluaron, donde señalaron 4 posibles inconsistencias de este modelo:

1) Descalce entre operaciones de un mismo operador. Sería, por ejemplo, el caso de una empresa exportadora que debe vender su producción al tipo de cambio oficial pero financiarse al tipo de cambio libre, lo que implicaría una brecha entre ingresos y egresos.

2) Posible aumento del tipo de cambio libre y la brecha si no se logra incentivar la oferta de divisas

3) Expectativas de devaluación crecientes, dado que hay un tipo de cambio libre más alto, aquel al cual el público general puede acceder.

4) Respuesta histórica común: «en la práctica, fue para atender pedidos de mejora del tipo de cambio, transfiriendo parcial o totalmente operaciones de uno a otro mercado»

Parches a un problema de fondo

Los economistas coinciden en todos los casos en que un desdoblamiento sería poner un parche en un mercado cambiario y monetario que refleja las inconsistencias fiscales exacerbadas, a la vez, por efecto de la crisis.

«La tensión cambiaria no vuelve a reflejar solo un desequilibrio financiero, sino real. El cepo no es solamente una cuestión de evitar una crisis de balance de pagos. Sino que está desnudando que el tipo de cambio real no está en un nivel en línea con sus fundamentales»

Y sumó: «Nuestro país deberá aceptar que este nivel de tipo de cambio real no es adecuado para poder garantizar crecimiento sostenible vía inversión y exportaciones. Por lo tanto, no es conveniente ni tomar deuda en los mercados internacionales en forma constante, ni emitir en forma permanente. Hay que poner a la economía en régimen. El contexto obligará a recuperar el equilibrio fiscal con cierto gradualismo, pero es necesario tener ese horizonte claro y luego ir acomodando el tipo de cambio a esos fundamentos».

En tanto, decisiones como el desdoblamiento tienen sus limitaciones «en particular dentro de un mercado de cambios bajo presión». «Pueden ser concebidas como transitorias o de transición. Aun así, la efectividad es parcial si no están encuadradas en decisiones creíbles de orientación de políticas, consistentes en materia monetaria-fiscal y que provean dinamismo por mejoras en perspectivas y oportunidades en la economía»

Que la soja se acerque a los 400 dólares la tonelada es vivido como un gran alivio por el Gobierno. Pero no alcanza. Los funcionarios también se entusiasman con el momento, esperan que cercano, a que se abran las fronteras y la Argentina, baratísima en dólares, reciba a los turistas de otros países que vendrán a arrasar en sus tour de compras.

El diagnóstico del Gobierno es que en la Argentina faltarán dólares hasta que el país alcance a exportar bienes y servicios por no menos de 100.000 millones de dólares. Los funcionarios están convencidos de que hasta que eso no ocurra, habrá restricciones a la compra de dólares. “Hoy nos faltan 30.000 millones de dólares, con o sin pandemia. En un año normal las importaciones deberían ser por 60.000 millones de dólares. No los tendremos hasta que despeguen las exportaciones”, dicen en el equipo económico.