Cuándo llega la devaluación de Alberto y Cristina?

Cuándo llega la devaluación de Alberto y Cristina?

A medida que las reservas de divisas de Argentina disminuyen y el Gobierno endurece los controles de capital, los inversores se cubren cada vez más contra el riesgo de una devaluación del peso.

El banco central tuvo una posición negativa mayor en futuros del dólar en agosto que en cualquier momento de los últimos cuatro años. El saldo negativo se situó en US$5.100 millones a fines de agosto, frente a los US$4.400 millones de julio.

Los contratos de futuros, utilizados como sustituto del dólar para algunos actores del mercado en un momento en que el acceso a los dólares es estrictamente limitado, son una de las muchas señales de la presión sobre el peso. El contado con liquidación, derivado de la compra de títulos localmente y su venta en el extranjero, se debilitó a un récord de 152 pesos por dólar el miércoles, según datos compilados por Bloomberg. El tipo de cambio oficial se sitúa en 75,8.

Las reservas líquidas de divisas extranjeras estimadas en Argentina han caído a solo US$4.000 millones, escribió en una nota Siobhan Morden, directora de estrategia de renta fija para América Latina en Amherst Pierpont Securities. Los recientes controles monetarios más estrictos podrían brindar tan solo un alivio temporal, dijo.

A medida que aumenta la posición negativa en los futuros, también aumenta el costo potencial para el banco central. En 2015, el banco adoptó la misma estrategia y para fines de ese año había vendido US$16.000 millones en futuros en dólares. El fin de los controles de capital por parte del presidente Mauricio Macri y la posterior caída del peso de 30% llevó a su Administración a llegar a acuerdos con los mercados de futuros, Rofex y MAE, para evitar desembolsar cerca de 50.000 millones de pesos (US$5.000 millones al tipo de cambio del país en ese momento).

Sin dudas esta semana los focos de los analistas económicos seguirán puestos en la dinámica de los dólares paralelos: el Contado con Liquidación (CCL) tuvo un alza de $2,56 el viernes y sale al ruedo hoy situado en $143,54. La otra cotización financiera, es decir el MEP, arrancará en $135,29, tras haber avanzado $4,42 en la última jornada hábil. En tanto, el dólar blue finalizó cotizando $145, lo que implicó una baja de $2 respecto del jueves.
Entre los oficiales, las micro-depreciaciones diarias continúan dominando el escenario. El mayorista se colocó en $75,85, con lo que la brecha respecto del CCL es del 89%. El minorista se situó en $80,05 (6 centavos más que en el cierre previo) y el dólar turista llegó a los $132,08. Este último estará desde hoy al alcance de la mano de los ahorristas, dado que todos los bancos pudieron actualizar su sistema.
En los últimos días, distintos economistas vienen advirtiendo que la salida de fondos de inversión de posiciones argentinas está presionando al contado con liqui. “El Banco Central en septiembre se quedó sin reservas netas, prácticamente, y le pegó un palazo al avispero”, advirtió Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa, en el último informe enviado por este broker a sus clientes. Y añadió: “Si había algún temor por parte BCRA de que hubiese potenciales compradores de bonos contra pesos para dolarizarse y que eso presione al CCL, indudablemente las medidas que se tomaron en cuanto a las restricciones de operatoria de los no residentes generaron una estampida sobre ese tipo de cambio”.

Al respecto, el jefe de research del Instituto de Capacitación Bursátil, Leandro Ziccarelli, añadió un inconveniente previo a las medidas del Central: “El Gobierno sabía que había fondos que se querían ir y que esos fondos iban a vender sus activos en pesos para comprar dólares por medio de la Bolsa, por lo que iban a subir las cotizaciones paralelas. Desde el Ministerio de Economía les dijeron ‘no se vayan todos juntos, nosotros les vamos a dar letras en pesos, cuando venzan esas letras les hacemos una subasta de activos en dólares a ustedes solos para que se vayan en el tiempo con activos dolarizados, sin hacer lío en el CCL’. Se iba a hacer una subasta en agosto, una en septiembre y una en noviembre. Llegó agosto, vencieron los papeles y no les hicieron la subasta. Entonces esos fondos fueron a demandar CCL, porque se quieren ir de Argentina”.

Las subastas a las que se hace mención habían sido anunciadas oficialmente el 16 de junio, pero hasta ahora sigue sin haber novedades de las mismas. Más allá del dato, Ziccarelli se refirió a la modalidad con la cual el BCRA busca frenar la presión sobre el CCL: “Llevaron el parking a 15 días para quienes quieran transferir títulos hacia el exterior y desde el exterior. Hubo una lectura del Central respecto de que había fondos que estaban especulando y queriendo salir. Como son fondos no residentes les prohíben la operatoria, porque les están llevando la cotización para arriba”, agregó Ziccarelli.

En tanto, el analista de mercados Javier Rava, de Rava Bursátil, consignó en su análisis semanal: “La brecha entre el dólar MEP y CCL fue de lo más llamativo que se vio durante estas jornadas. Las medidas restrictivas frente al dólar terminan siendo un revés contra los anuncios de fomentar las inversiones en pesos y esto se traduce en desconfianza por parte de los inversores, quienes buscan evadir el clima tenso con activos en el exterior y la consecuencia es que el spread entre estos tipos de cambio se amplíe”.

Otra de las razones por las cuales hay presión sobre los tipos de cambio paralelos tiene que ver con que muchos actores del mercado no creen que el Banco Central pueda sostener el ritmo de depreciaciones homeopáticas, dado el drenaje de reservas que viene sufriendo como consecuencia. El viernes la autoridad monetaria finalizó con tenencias brutas equivalentes a u$s41.970 millones, lo que significa u$s148 millones menos que las que había el día anterior. Desde el anuncio del súper cepo, la sangría alcanza los u$s598 millones.

“La dinámica que muestra la economía obligará al Gobierno a seguir haciendo movimientos: o bien intentar activar el swap chino (lo que requiere apoyo político), o vender bonos, o conseguir más señales de apoyo del FMI”, señaló un informe de la consultora FMyA.

Qué reflexión final puede hacer para los argentinos que están preocupados por el contexto, por el dólar, por sus ahorros, por lo que va a pasar con la economía en general?

Estamos frente a un desafío que no tiene precedentes. Cada política económica que se lleva a cabo se compara contra alternativas en un contexto donde todas son imperfectas y hacemos lo que consideramos lo mejor para proteger a la gente, el trabajo, la producción y las empresas. Al mismo tiempo, trabajamos de forma abierta, sobre la base de la responsabilidad, la prudencia, la racionalidad; buscando actuar de forma civilizada y de involucrar al resto de los frentes políticos de forma civilizada en lo que son debates centrales para el presente y para el futuro de la economía argentina. La tarea de encontrar el rumbo es una tarea colectiva y requiere de un debate cada vez más civilizado.