Cedin para inmuebles

Lo primero que hay que tener claro es que de aquella puesta en escena -en la que participaron el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; el secretario de Política Económica, Axel Kicillof; el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el administrador federal de ingresos públicos, Ricardo Echegaray, y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont- varias cosas cambiaron. En principio, de aquel uso restringido para la compra de bienes se pasó a uno mucho más amplio y general.

Entonces, el quinteto planteó la necesidad de restringir el uso al mercado inmobiliario y a algunas operaciones del mundo de la construcción. Pero después, con las reglamentaciones que se sucedieron, el uso se amplió.

Ahora, los Cedin pueden ser utilizados para el pago de operaciones de toda índole, claro está, en la medida en que la contraparte lo acepte. Pero la contraparte debe tener presente que para su cobro debe haberse aplicado a los destinos previstos en la ley, con anterioridad o con posterioridad a su aceptación y recepción como medio de pago. Es decir, operaciones inmobiliarias y de la construcción.

Pero una vez aplicado, los endosos se pueden suceder sin restricciones. Otra cosa que ha quedado en claro es que en el mercado secundario se podrán comprar en pesos, siempre que las partes se pongan de acuerdo en el precio y la forma de pago.

La reglamentación del Banco Central, en un aparte de preguntas y respuestas, publicó que los certificados podrán «ser utilizados para el pago de operaciones de toda índole (compra de paquetes turísticos, automóviles, electrodomésticos, etcétera), en la medida en que la contraparte lo acepte».

El jueves pasado, se incorporó los Cedin a la oferta pública secundaria y, por lo tanto, se podrán negociar en entidades financieras y casas de cambio.

Nadie sabe a ciencia cierta qué pasará mañana cuando la Argentina amanezca con un nuevo medio de pago en el mercado . Al peso y al dólar se sumará el Cedin, un certificado que se entregará a los inversores que decidan sumarse al blanqueo de capitales abierto a partir de mañana y por 90 días. Pese a los intentos oficiales, las dudas sobre la efectividad de la medida nunca se disiparon.

Hay cierta coincidencia en que el mercado inmobiliario más sofisticado tendrá una nueva manera de transar sus propiedades. Generalmente, comprador y vendedor de ese nicho premium están más preparados para incorporar una ecuación financiera en el medio de una compraventa tradicional.

Todo lo demás está por verse, incluso la efectividad de una medida que se pensó también como una manera de reforzar las menguantes reservas de dólares del Banco Central y la falta de moneda estadounidense en la plaza.

Mañana debutarán los patacones verdes y, claro está, de su suerte dependerá también mucho el humor social que imperará entre los argentinos hasta las cruciales elecciones de octubre.

Lo primero que hay que preguntarse es cuáles son los problemas de la economía que el Cedin intenta resolver. Y las respuestas son casi coincidentes: la falta de dólares y la crisis en la que se sumió el mercado inmobiliario desde la imposición del cepo al dólar.

«Quiere resolver la parálisis del mercado inmobiliario. Además, es un instrumento que el Gobierno quiere utilizar para recomponer las reservas del Banco Central», dice Camilo Tiscornia, de CyT Asesores Económicos. Nadin Argañaraz, del Iaraf, está de acuerdo con esto: «El principal objetivo es atacar la escasez de dólares con la generación de una mayor oferta para dinamizar sectores como el inmobiliario y la construcción».

Una de las cuestiones que también habrá que despejar es cuán larga será la vida de los Cedin. «A priori, no parece que alguien que reciba un Cedin esté dispuesto a quedárselo sin querer presentarlo en un banco y cambiarlo rápidamente por dólares, en cuyo caso ese papel se extinguiría», pronostica Tiscornia.

«Hay demasiados rumores y dudas sobre para qué se va a usar el Cedin. Algunos le encuentran más propiedades que a la Aspirina -dice Kiguel-. Si sólo se emiten los Cedin que corresponden al blanqueo, el stock que va a circular en el mercado va a ser muy chico, ya que la mayoría se va a canjear por dólares billete y ese papel debería darse de baja. Si se emiten más de lo que corresponde, entonces el valor del Cedin se desplomará.»

Para Argañaraz, otro de los interrogantes es cómo funcionará el mercado secundario. «Falta reglamentación del mercado secundario; ése es un tema clave», dice. Sandleris trae otro tema que también genera dudas: «No está claro todavía cuán estricto será ni cómo funcionará el control del lavado de dinero durante el blanqueo. El riesgo de que el Gobierno desesperado por dólares acepte el blanqueo de fondos de orígenes turbios no es menor».

Mañana se empezarán a disipar las dudas. Esta semana, el ingeniero Carlos Quirico, dueño de Quirico Construcciones, ofreció cocheras que se pueden pagar con Cedin. LA NACION le hizo la siguiente pregunta: «Si la propiedad vale 100, ¿a cuánto la vende en dólares y a cuánto si le pagan con Cedin?» «Si nos dan pesos el departamento sale $ 100; si traen dólares, vale $ 70 y con Cedin, el departamento sale $ 100.»