Se acelerarán el déficit y la emisión de pesos para impulsar el consumo en contra del plan Guzmán 2021

Se acelerarán el déficit y la emisión de pesos para impulsar el consumo en contra del plan Guzmán 2021 con subsidios, tarjeta Alimentar y más ayuda por la crisis de COVID-19 impactarán en el déficit fiscal

La decisión del Gobierno es forzar todo lo que se pueda la recuperación de la actividad y del consumo. No en base a inversiones ni en una recuperación de la confianza, sino básicamente apostando a un mayor déficit fiscal y un aumento de la emisión de pesos. Es decir llevando adelante aquella política expansiva.

El cronograma electoral se va acercando, aunque la postergación de las PASO y de las elecciones legislativas, dará un poco más de tiempo. ¿Tiempo para qué? Posiblemente para avanzar más en el plan de vacunación, pero también para apostar a una disminución más notoria de la inflación y recuperar el poder adquisitivo de los salarios. Según el relevamiento que realiza el Central entre economistas, recién en agosto el índice empezaría a dar por debajo de 3%.

La debilidad de Martín Guzmán es un problema con el que deberá lidiar el Gobierno. Por eso, Alberto Fernández lo lleva a su gira por Europa para mostrar su respaldo. El ministro acaba de volver de allí, por lo que no se entiende mucho a qué va, más allá de mostrarse cerca del Presidente.

Pero la última crisis sacudió a ambos. Tanto Guzmán como el Presidente quedaron en medio de una crisis de autoridad, que sobre todo reflejó que La Cámpora y el kirchnerismo duro son los que se quedaron con los principales resortes de la política económica.

El ala dura kirchnerista no se anima a dar el siguiente paso, como sí sucedió con el desplazamiento de la ministra de Justicia, Marcela Losardo, socia y amiga personal del Presidente. Sería difícil reemplazar a Guzmán. No tanto por su deslucida gestión en el manejo de la cartera económica. La complicación radica en elegir alguien de confianza Instituto Patria, sin generar un cimbronazo en el riesgo país y en el tipo de cambio, cuando falta tan poco para las elecciones.

La suba del 9% definida en mayo fue el primer ajuste en más de dos años y apenas compensa dos meses de inflación. Insostenible por donde se lo mire. Todos, o casi todos lo saben. Pero es preferible esconder los problemas bajo la alfombra y ocuparse en otro momento.

Se anunció que la tarjeta Alimentar pasará a $ 12.000 por familia (era $ 6.000 el año pasado y a fines de 2020 se elevó a $ 9.000) y pasará de cubrir 1,5 millones a 2,5 millones de familias y se suma a la Asignación Universal por Hijo. Esto representa unos $ 20.000 millones adicionales por mes para ayudar a los sectores más necesitados. Adicionalmente, habría nuevos bonus para los que cobran la Asignación Universal por Hijo (a fin de abril recibieron $ 15.000).

Alberto Fernández intenta repetir la estrategia que le dio resultado en su momento a Néstor Kirchner, cuando él era su jefe de Gabinete. Se trataba básicamente de “ponerle plata en el bolsillo a la gente”. Claro que 15 años después la situación es completamente distinta. La lógica es que la plata destinada a familias de bajo poder adquisitivo aumentará el consumo, ya que cada peso que reciben lo gastan, poniendo en marcha un “círculo virtuoso”.