Nuevo plan de transporte para Ciudad y Conurbano

Nuevo plan de transporte para Ciudad y Conurbano

El presidente se reunió con el mandatario bonaerense y el jefe de Gobierno porteño. Allí se acordó que habrá política de transporte unificada entre ambos distritos, que la prioridad serán los barrios carenciados y que habrá discurso único el fin de semana cuando se anuncie la prórroga hasta el 8 de junio.

Además, se registraron 9 nuevas muertes y el número de fallecidos se eleva a 403. Cuatro hombres, dos de 91 y 63 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; uno de 74 años, residente en la provincia de Córdoba; uno de 83 años, residente en la provincia de Río Negro; y cinco mujeres, dos de 75 y 91 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; dos de 49 y 71 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); y otra de 68 años, residente en la provincia de Chaco

Pero Alberto, Larreta y Kicillof también se pusieron de acuerdo sobre un plan de logística para trenes y colectivos con controles en especial en las estaciones de Roca y el Sarmiento para hacer que viaje menos gente desde la provincia a la Ciudad. Ese esquema sería coordinado por Meoni. El funcionario, como reveló Ámbito este lunes, ya había iniciado una mediación entre Larreta y Kicillof para contener el flujo de pasajeros desde el conurbano a la Capital a través de mayores controles en los accesos a las estaciones interjurisdiccionales. El Presidente ofreció además esta noche ayuda del gobierno nacional para que sea más rápido y eficiente el testeo y diagnóstico de coronavirus en los barrios populares del área metropolitana.

La queja en la Provincia radica en que más de un millón de trabajadores cruzan la General Paz cada a día a la Capital para trabajar. Según las cifras que manejan los intendentes de los más de 2,7 millones de puestos de trabajo que hay en la Capital Federal, 1,3 millones (el 48,5%) son ocupados por personas que viven en el Gran Buenos Aires.

Larreta evitó arriesgar definiciones con el espíritu de consensuar el formato del nuevo tramo del aislamiento social obligatorio. El parámetro que aplica el ministro de salud de la Ciudad, Fernán Quirós, para dejar correr la apertura es el índice de duplicación de casos, actualmente cercano a los 20 días, no llegue a un piso inferior de 15 días. Si la cantidad de contagios supera la base de 300 infecciones diarias antes del viernes o el sábado, el cierre comercial en la Ciudad sería ya un hecho confirmado.

La Ciudad llevó un diagnóstico “optimista no aperturista” sobre el distrito a la reunión con el Presidente y el Gobernador. Sin embargo, el jefe de gobierno porteño se mostró a dispuesto a dar marcha atrás con la atención al público en los comercios de la Capital Federal si la curva sigue en alza.

Al mismo tiempo, ayer se repitió en la jefatura de la residencia presidencial el dictamen de uno de los científicos que más escucha el presidente, Omar Sued, en representación de otros integrantes del grupo asesor. La cuarentena debe continuar, le dijeron al Presidente, porque el AMBA tiene el 70 % de los casos. Hay que esperar para saber si puede haber microsegmentación de la apertura o se vuelve atrás. En el resto del país la realidad es otra. Mientras eso se discutía, Kicillof hacía equilibrio con sus intendentes y Larreta lo mismo con los más duros del PRO; a pocos metros de esa sala de reunión está en espera otra decisión: la deuda. Y todo eso con ayuda de BlackRock de por medio, seguirá estando arriba de la misma cuerda floja por bastante tiempo.