Las diferencias entre el cepo de Cristina Kirchner y el control de cambios de Mauricio Macri

Las diferencias entre el cepo de Cristina Kirchner y el control de cambios de Mauricio Macri

La expresidenta lo implementó en octubre de 2011 y recién se levantó con la llegada de Cambiemos al Ejecutivo. El revés del Gobierno para contener la escalada del dólar y la fuga de divisas. En octubre de 2011, la entonces presidenta Cristina Kirchner anunció una de las medidas económicas más controvertidas de su administración: el cepo cambiario. Bajo el Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias, la AFIP debía validar o no la compra y venta de dólares. La restricción duró hasta la llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada. Ahora, el mandatario también impulsó una medida para contener la escalada de la moneda estadounidense, aunque con varias diferencias al control de cambios impuesto por el kirchnerismo. En la gestión de Cristina, todas las personas que querían comprar y vender dólares debían pedir una autorización a la AFIP. De a poco, empezaron a surgir alternativas como el dólar «blue», que funcionaba como un mercado paralelo al oficial.

En 2012, las empresas que debían adquirir dólares para girarlos al exterior también tenían que tener el visto bueno del Banco Central. Con el correr de los meses las restricciones se intensificaron para quienes querían viajar. El sistema del ente recaudador podía autorizar o no la compra de dólares con fines turísticos.

Para este último grupo, la situación se agravó cuando en agosto de ese mismo año la administración K confirmó que los consumos con tarjetas de crédito y débito fuera de la Argentina sumaban un recargo del 15% del total, como si fueran Ganancias o Bienes Personales. Al año siguiente, esta suma alcanzó el 35%.

Tras eliminar el «dólar ahorro», el Gobierno kirchnerista lo volvió a permitir recién en enero de 2014. El entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, estableció que las personas físicas podían adquirir un 20% para atesoramiento. El tope eran U$S2.000 al mes.

Cuando Cambiemos ganó las elecciones en 2015, el sucesor de Kicillof, Alfonso Prat Gay, levantó finalmente el cepo. Aunque durante la mayor parte de su gestión Macri evitó limitar la compra de dólares, este domingo dio un revés en su política monetaria.

A través de un DNU, el actual Gobierno anunció un control de cambios para beneficiar al ahorrista, contener la devaluación y frenar la fuga de divisas el exterior. En ese sentido, limitó a las personas físicas a comprar U$S10.000 por mes, ordenó adelantar los plazos para liquidar divisas para los exportadores y restringir a las empresas la adquisición de moneda estadounidense para atesoramiento.

Los ciudadanos no tendrán tope para extraer dólares de sus cuentas, pero no podrán transferir más de U$S10.000 al exterior por mes a cuentas de terceros. En el caso de los exportadores, deberán liquidar sus divisas entre los cinco días hábiles del cobro o 180 días después del permiso de embarque. Para las commodities, este plazo es de 15 días.

El decreto también dispone que hasta el 31 de diciembre el contravalor de la exportación de bienes y servicios deberá ingresarse al país en divisas y/o negociarse en el mercado de cambios en las condiciones y plazos que establezca el Banco Central.