El blanqueo desincentiva a la gente que sí cumplió

Las expectativas políticas y económicas de la Argentina frente al escenario político en el que se encuentra Latinoamérica fueron puestos de manifiesto por los economistas doctor Ricardo López Murphy y el licenciado Aldo Abram, quienes disertaron ayer ante un amplio público en el salón auditorio de la Cámara de Comercio e Industria.

Inflación es una mentira, la cual no es buena en ninguna circunstancia de la vida y es más grave cuando esa mentira proviene desde el gobierno”, resaltó en diálogo con la prensa, el Dr. López Murphy, al ser consultado sobre la situación inflacionaria del país y la postura adoptada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo.

Desnaturalizar el realismo que enfrenta la gente no es agradable y lo que yo temo es que problemas como estos se vayan amontonando, agravando y ocultándose.

Respecto al tratamiento de la ley de blanqueo de capitales para facilitar dólares no declarados, señaló que “es un desincentivo que le genera a la gente que cumplió. Todos estamos ante una presión impositiva enorme, con mínimos no imponibles y escalas congeladas, y a lo que estamos sometidos a esa presión tributaria se les dice que se les va a dar un blanqueo a los amigos del poder”.

No es un remedio a la crisis el blanqueo de dinero, mas que se hizo hace cuatro años.

López Murphy  dejó prístinamente en claro que no se trata de la primera iniciativa en tal sentido a nivel de gobierno central en nuestro país, ya que afirmó que: “En el pasado, el que hacía el blanqueo le echaba la culpa al gobierno anterior. Este problema refleja lo que pienso, que es un gran desorden en la política impositiva, de controles de precios, de importación y el cepo cambiario, que representa un desorden tan grande que están buscando un remedio excepcional”.

El desafío es el Mercosur y  consideró que en América Latina, “hay dos estilos de enfrentar los problemas; uno tiene que ver con la línea del Pacifico, que está tratándose de integrar al mundo aprovechando las circunstancias, y otra es la línea del Atlántico, donde hay una actitud menos enérgica”. Luego planteó que la línea Venezuela- Argentina, será gravosa para ambos países.

El economista dijo ver “un gran desorden en la política impositiva”.