Por qué la Argentina no hace tests masivos?

Por qué la Argentina no hace tests masivos?

La respuesta es fácil, la cantidad de Test en Argentina, es pauperrimo. Ni siquiere se entregan máscaras en los Hospitales y faltan insumos como alcohol en gel, como podemos creer que van a seguir comprando la necesaria cantidad de Test. Mucha gente cree que por poner la cuarentena «rápido», que para muchísimo infectologos debería haberse puesto una semana antes, y no olvidemos que Argentina en Ezeiza y los demás puntos de ingreso de viajeros fué muy mal controlado, desde vía terrestre y marítima, hasta los primeros días de marzo donde el aeropuerto internacional argentino el control era ridículo… que se puede esperar?

Si testeáramos a todos, tendríamos una muestra muy representativa, pero eso no se puede hacer, salvo en pequeña escala, como ocurrió en alguna población de Italia de 3000 habitantes. Pero somos de los países que menos testeo tenemos en el mundo. Lo que se está viendo es insuficiente. Creo que no hubo previsión respecto del impacto que iba a tener la epidemia. Si vamos a salir de la cuarentena, tenemos que hacerlo bien, con medidas localizadas. Habrá que implementar decisiones muy particulares en las villas y los conurbanos, y para eso necesitamos subir rápidamente la cantidad de análisis».

En el sitio de estadísticas globales ourworldindata.org , la Argentina está al nivel de Japón. Los que tienen mayor cantidad de tests por millón de habitantes son Noruega con casi 10.000 por millón de habitantes; Alemania con alrededor de 1400; el Reino Unido con aproximadamente 1000, y Suiza con alrededor de 700. Por debajo de nuestro país están Colombia, Brasil, India, Pakistán e Indonesia. El problema es que las cifras de tests por millón de habitantes en los distintos países no son comparables, porque se calculan sobre el número total de tests realizados.

Los propios funcionarios de Salud conceden que hay que aumentar el número de tests y para ello se está ampliando día a día la red de laboratorios capacitados que, indicaron, llegará hasta un máximo de 51. Hasta ahora, se calcula que se hicieron en el país más de 5000 tests (o algo más de 100 por millón de habitantes), pero no se cuenta con una cifra precisa porque, según explica Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología y asesor del Poder Ejecutivo para la pandemia, no todos los laboratorios (públicos y privados) informaban la totalidad de las determinaciones, tanto las positivas como las negativas. Solo ayer se publicó en el Boletín Oficial la disposición que incluye a la neumonía Covid-19 entre las enfermedades de notificación obligatoria, de modo que ahora todos los efectores de salud tienen que reportar los casos confirmados y descartados, y los resultados de todas las pruebas de laboratorio al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SIISA).

Dos tipos de tests

«Se habla de reactivos rápidos y lentos -explicó el ministro durante una videoconferencia compartida esta tarde con los diputados de la Comisión de Acción Social y Salud, presidida por el oficialista Pablo Yedlin-. En realidad son para distintas cosas: el rápido se usa para la evolución de la enfermedad, trabaja sobre si existen anticuerpos del virus. O sea que si bien es rápido en el procedimiento, porque se hace mucho más rápido que el otro, en realidad es tardío, porque permite detectar el virus recién 7 u 8 días después de su ingreso al cuerpo humano, cuando ya desarrolló anticuerpos. Los reactivos que utilizamos nosotros, bajo la técnica PCR desarrollada por los alemanes, detecta la existencia del virus desde el primer día que está en el cuerpo humano».

Hay otra complejidad para tener en cuenta. Existen dos tipos de tests que no son intercambiables, sino complementarios. La técnica de referencia recomendada por la OMS por su nivel de confiabilidad es la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés). Detecta algo así como la huella digital del virus en hisopados nasofaríngeos.

El segundo son los «tests rápidos», que detectan la presencia de anticuerpos. Investigadores argentinos encabezados por la viróloga Andrea Gamarnik, del Intituto Leloir, ya están trabajando en el desarrollo de estas pruebas serológicas y lograron purificar las proteínas del virus. Buscan anticuerpos específicos contra el coronavirus que desarrollan las personas infectadas. «Este test permite identificar a personas infectadas en el presente o en el pasado, ya que en las muestras de su suero perduran los anticuerpos específicos -explica Gamarnik-. Así, podemos saber qué personas fueron infectadas, tanto los sintomáticos como los asintomáticos. Tienen diversas aplicaciones: puede utilizarse para detectar infección, pero también para evaluar la evolución de la pandemia en el nivel poblacional. Dado que son ensayos rápidos y económicos, se pueden hacer muchos en poco tiempo. Por eso, son ideales para hacer estudios poblacionales. También permiten determinar si una persona tiene altos títulos de anticuerpos y eso puede ser útil para implementar terapias para aquellos que están cursando la enfermedad (con suero de convalecientes). De ninguna forma reemplazan a los tests de diagnósticos que se están usando en el sistema de salud, que son más sensibles».

Estos tests son muy útiles para determinar el nivel de inmunidad de una persona o población. Pero «Si la idea del testeo masivo es evitar la propagación del virus mediante la detección, los tests serológicos rápidos no sirven, porque no tenemos anticuerpos circulando hasta el séptimo o noveno día, cuando la mayoría ya tiene síntomas», afirma Quiroga.

El ministro precisó, por otra parte, que la capacidad de procesamiento del instituto Malbrán es de «aproximadamente 700 a 750 exámenes por día», pero que «nunca pasó de 300 a 320» diarios. Sin embargo, enfatizó que a partir de la descentralización de los testeos en 51 laboratorios habilitados en todo el país, que comenzó esta semana, se realizarán unos 3500 a 4000 exámenes diarios de coronavirus .