La Ciudad anunció un acuerdo para la vuelta a clases pero Trotta lo desmintió

La Ciudad anunció un acuerdo para la vuelta a clases pero Trotta lo desmintió

El gobierno porteño dijo que 6.500 alumnos volverían a clases. El ministro negó el avance.

La vuelta a las clases presenciales en la Ciudad parece ser un asunto tan complicado que hasta cuando hay acuerdo sobrevienen las diferencias sobre cómo presentarlo. Y eso es lo que pasó este lunes tras la reunión de los ministros de Salud y Educación de ambos distritos, cuando por primera vez la Nación dio una señal concreta de avanzar con la apertura de las escuelas en Capital.

La reunión entre ministros de las dos áreas, que se llevó a cabo este lunes, había sido pedida hace casi un mes por las autoridades porteñas. Fue tras el rechazo de Nación al primer plan presentado por Ciudad que consistía en crear “espacios digitales” en las escuelas para unos 6.500 estudiantes porteños que perdieron contacto con la escuela. Desde Ciudad subrayaron -entonces- que el rechazo había sido firmado sólo por autoridades del Ministerio de Educación mientras que el protocolo que ellos habían presentado -que contemplaba 15 alumnos por escuela, con un coeficiente de ocupación de una persona cada 15 metros cuadrados- iba con la garantía de Quirós.

A aquel primer protocolo de espacios digitales de Ciudad, el Ministerio de Educación nacional le respondió con el ofrecimiento de 6.500 computadoras conectadas a Internet para suplir la falta de conectividad de esos alumnos. Y desde Ciudad les contestaron que las razones por las cuales estos chicos habían perdido el vínculo con la escuela iban más allá de un dispositivo, que la Ciudad ya los viene entregando desde que arrancó la pandemia, y que lo que se busca es ir diseñando un regreso progresivo a la presencialidad.

Tras el rechazo de los gabinetes informáticos, la Ciudad sorprendió la semana pasada al redoblar la apuesta y proponer que se den clases en espacios abiertos. La idea de los funcionarios porteños era que esos encuentros escolares funcionen en una plaza barrio para los alumnos que perdieron contacto con la escuela y también para los chicos que van a primer grado y necesitan reforzar la lectoescritura.

Además, la nueva propuesta contemplaba que las escuelas secundarias puedan sacar los pupitres a las calles y dar clases a los estudiantes del último año. Y también que haya clases al aire libre para adultos en institutos de formación profesional. Todo esto, a partir del 28 de septiembre.

En estos momentos, solamente las provincias de Formosa y La Pampa tienen clases presenciales en escuelas de localidades pequeñas de esas jurisdicciones. San Juan y Catamarca habían empezado, pero dieron marcha atrás por el aumento de contagios. Santiago del Estero que tenía previsto arrancar, también canceló el cronograma. La ministra de Educación porteña Soledad Acuña pidió a todos sus colegas que den apoyo a la Ciudad y sigan los mismos pasos.

Hubo diversa reacción sindical al avance de las negociaciones entre Nación y Ciudad. Los sindicatos UTE-Ctera (kirchnerista) y Ademys (izquierda) lo rechazaron “porque no están dadas las condiciones epidemiológicas”. Aunque con matices, otros gremios como UDA y Amet -que están en la CGT- lo vieron con mejores ojos.

“Nuestra posición es sanitaria y pedagógica. Si hay riesgo de contagio no tiene sentido. Si no hay riesgo pero tampoco sirve desde lo educativo, tampoco tiene sentido”, dijeron a Clarín desde UTE-Ctrea.

“Una vez más decimos: en pandemia no volvemos”, fue el título del comunicado de Ademys. “Los gobiernos deberían guiarse por las condiciones epidemiológicas. Esa es la prioridad y no la presión empresarial para la apertura de actividades”, argumentaron.

“El tema es más profundo. Se está haciendo política partidaria y no educativa. El Ministerio de Educación nacional no se ocupa de los problemas reales del sistema educativo en todo el país y trata de distraer con esto”, dijo Sergio Romero, de UDA.

“La vuelta a clases es auspiciosa cuando hay diálogo y están dadas las garantías de preservación de la salud de los estudiantes y los docentes”, agregó.

“No podemos seguir en inercia actitudinal esperando que venga la vacuna, porque los miles de chicos que hemos perdido no se cómo los vamos a recuperar. Celebro que se sienten a una misma mesa y se puedan hacer protocolos, al estilo de lo que se hizo en La Pampa que dio sus frutos”, dijo Sara García, de Amet.

“No digo que abramos las puertas de todas las escuelas. Pero sí que en todas las provincias siempre hay pequeños lugares para empezar, siempre se pueden armar grupos con una cantidad que nos de tranquilidad de evitar los contagios, con la dispensa para los docentes que haya que exceptuar. Esto se consigue solo en una mesa de diálogo”, agregó.

los ministros de Educación de Ciudad, Soledad Acuña, y de Nación, Nicolás Trotta, y pudo comprobar que la misma reunión tiene dos interpretaciones, según en qué lado de la mesa se estuvo sentado. Para Acuña hubo un «principio de acuerdo» y se avanzó en la posibilidad de que los 6.500 chicos que perdieron todo contacto con la escuela puedan volver en espacios al aire libre, pero no en las plazas sino en los patios de las escuelas.

“Nos dijeron que no van a rechazar el protocolo, sólo le hicieron algunas observaciones y le vamos a hacer esas modificaciones”, dijo Acuña.

Pero Trotta enseguida reaccionó con un «no hay acuerdo» y luego dijo de eso se habló, pero quedó condicionado a la evolución de la situación epidemiológica de la Ciudad que, como es sabido, todavía sigue con un alto nivel de contagios.

«Fue una reunión positiva, muy buena. Pero eso lo hablamos en potencial», dijo el ministro a este diario, con respecto al tema de los patios. Afirmó que el ministro de Salud nacional Ginés González García le hizo “observaciones generales” al protocolo de espacios abiertos de la Ciudad y que ahora se avanzará en reuniones con especialistas de salud, para definir parámetros objetivos que determinen en qué momento se puede volver a las aulas y de qué manera.

Así, esta es la primera vez que Nación abre la posibilidad de que las escuelas funcionen en la Ciudad. Lo que sigue, de ahora en más, son mesas de trabajo conjuntas que se enfocarán en dos áreas prioritarias. Por una parte, Nación y Ciudad se focalizarán en los 6.500 estudiantes que, según reportaron los directores de las escuelas porteñas públicas, perdieron todo vínculo con la escuela. Nación insiste en que lo prioritario es entregarles computadoras para que se conecten en forma virtual.

Desde Ciudad afirman que estos chicos lo que necesitan es reconectarse mediante clases presenciales. Y lo ven posible hoy, en los patios de las escuelas. Acuña dijo a Clarín que este mismo martes presentará el nuevo protocolo, que es una reformulación del que habían elaborado para las clases en las plazas la semana pasada. «Queremos avanzar lo más rápido posible», afirmó.

La mesa conjunta también trabajará en el establecimiento de indicadores epidemiológicos objetivos (cantidad de contagios en el distrito) para ir avanzando en la apertura progresiva de las clases presenciales. En este caso, no sería para apoyo escolar (como en el caso de los 6.500 chicos) sino clases en forma tradicional.

Lo que quedó descartado, por ahora, fue la posibilidad de dar clases en las plazas a los chicos de primer grado, así como sacar los pupitres de las escuelas para los estudiantes del último año de la secundaria y clases en otros espacios abiertos para los que están terminando en institutos de formación profesional.

La reunión se hizo en la sede del Ministerio de Salud de Nación. Allí se encontraron los dos ministros de Educación: Nicolás Trotta, por Nación; y Soledad Acuña, por Ciudad; y los dos de Salud: Ginés González García (Nación) y Fernán Quirós (Ciudad). El objetivo era poder consensuar la vuelta a las escuelas con criterios epidemiológicos.