Con los casos de coronavirus en aumento, la cuarentena en el GBA seguirá sin cambios

Con los casos de coronavirus en aumento, la cuarentena en el GBA seguirá sin cambios

Kicillof rechaza en la provincia las reuniones de hasta 10 personas al aire libre
Desde el gobierno salieron a aclarar que esa medida de apertura no se habilitará en los distritos del AMBA.

Tras el anuncio de Alberto Fernández de habilitar las reuniones sociales de hasta diez personas al aire libre en todo el país, en el gobierno de Axel Kicillof salieron rápidamente a rechazar esa posibilidad en el territorio bonaerense.

De este modo, ese tipo de apertura social quedará vedada en los distritos que están en fase 3, donde se incluyen los 35 municipios bonaerenses que rodean a la ciudad de Buenos Aires y que conforman el AMBA y al que se suma Mar del Plata que ayer decidió volver a esa fase del aislamiento.

Los 35 municipios que conforman el conurbano bonaerense continuarán sin cambios en la nueva etapa del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio dispuesto este viernes por el Presidente hasta el próximo 20 de septiembre.

El gobierno de Axel Kicillof decidió postergar –por ahora- la reanudación de algunas actividades que estuvieron en estudio en los últimos días, a partir de la elevación de protocolos y medidas de seguridad e higiene presentadas por los sectores afectados.

El Gran Buenos Aires seguirá con las mismas restricciones, aún cuando hay presión de algunos jefes comunales y empresarios para que retornen la construcción privada, los locales gastronómicos con atención al aire libre y los gimnasios, entre otros.

La decisión de mantener congelado el aislamiento otras dos semanas se sostiene con argumentos epidemiológicos y con los datos más recientes: dos jornadas consecutivas con más de 6.200 nuevos contagios (miércoles y jueves) y la teoría del “derrame”, que explicaría el traslado de los focos desde los conglomerados urbanos de la región metropolitana hacia las ciudades del interior provincial.

El Gran Buenos Aires se mantiene con cierta estabilidad y crece en términos porcentuales el contagio en la Pampa abierta bonaerense. Allí se registra más del 12% de los casos confirmados cada día.

Desde que comenzó a flexibilizarse la cuarentena, el gobierno provincial autorizó el funcionamiento de un centenar de actividades en el GBA. Se abrieron con protocolos y después de un proceso burocrático que terminaba con la firma de una resolución de la Jefatura de Gabinete que conduce Carlos Bianco. Ese camino a veces tenía obstáculos y algunos atajos que pretendían tomar los intendentes que veían un panorama menos complejo en la situación sanitaria.

Para la presentación del esquema que regirá desde el 31 de agosto y hasta el lunes 14, Kicillof cumplió casi todos los pasos previos a los anuncios anteriores: reunión virtual con alcaldes del interior, réplica con los del Conurbano y repaso de las medidas por parte de los ministros del área salud de CABA, Provincia y Nación.

Esta vez no hubo una “bilateral” cara a cara con su par Horacio Rodríguez Larreta. Pero sí –coinciden varios asesores en La Plata- contacto permanente y acuerdos entre ambas jurisdicciones.

Los intendentes mostraron diversas facetas. Hubo quienes estuvieron proclives a mantener todo como está (los que pertenecen al tercer cordón y la zona sur, más empobrecida) y los que empujaron para promover cierta flexibilidad.

En este segundo grupo está La Plata, que presentó una propuesta para el regreso de las obras privadas y pidió también por el denominado “take away plus”, o sea la posibilidad de tomar un café en la vereda de un bar o confitería. Es el modelo que implementó San Isidro hace dos semanas y que también copió Tigre, ambos de la zona norte del GBA.

En la lista de “urgidos por abrir” están los gimnasios, los cementerios y la hotelería (con rigurosas restricciones). Todas estas opciones deberán esperar. Por el momento Kicillof mantiene firme la cerradura en el Gran Buenos Aires, aunque quedan hendijas por donde los intendentes filtran alguna variante de liberación del aislamiento que se mantiene por fuera de las disposiciones que se publican en el Boletín Oficial de la Provincia.

Según el último reporte del gobierno provincial, hay 40 distritos bonaerenses que se encuentran en etapa 3, de lo cuales 35 pertenecen al conurbano y cuatro al interior, debido a que presentaron un brote o un aumento significativo y repentino de contagios, o un incremento en la velocidad de transmisión.

Debido a la diversidad geográfica y poblacional que presentan los cien distritos del interior bonaerense, el gobierno provincial implementa lo que denominó una «cuarentena intermitente» en la que cada semana define en que fase se encuentran de acuerdo a la evolución epidemiológica. Por eso, un total de 43 municipios del interior de la provincia de Buenos Aires transitan la fase 5 del aislamiento social, con la mayoría de sus actividades habilitadas, mientras que otros 52 permanecen en la etapa 4. Los que transitan la etapa 4, son aquellos municipios que en las últimas dos semanas hayan tenido «más de diez nuevos casos de Covid-19 cada cien mil habitantes, en al menos alguna de las semanas y no formen parte del AMBA».