Cajas de seguridad en los Bancos en la mira de la Afip y el Gobierno

El miedo a escanneres y demás trucos que el Gobierno Argentino puede implementar se vuelve cada vez real y cercano para muchos que atesoran sus ahorros sin declarar.

En Argentina existen unos u$s 40.000 millones distribuidos en 700.000 cajas, según estimaciones del mercado.

La demanda de las personas por contratar este servicio se frenó en los últimos meses al punto que en algunas entidades cayó la ocupación de las cajas hasta el 70%.

Entre las razones, los bancos apuntan al aumento de los precios que se hicieron en el primer trimestre y al hecho de que sólo se ofrece el producto como parte de un paquete de servicios. También con la interrupción de la salida masiva de depósitos en dólares, que alimentaron las cajas el año pasado. Y se suma el temor a una posible intervención del Gobierno en los ahorros, un fantasma recurrente.

En una entidad internacional, por ejemplo, pasaron de una ocupación del 92% al 70% promedio. “En los últimos meses hubo una baja, no en números muy altos porque la ocupación sigue por arriba del 70%. Pero hubo un aumento de precios en enero y la gente sensible a los cambios se salió”, explicaron. “Si la tendencia a la baja se mantiene, habrá que encontrar la explicación en otras variables”, agregaron.

Un consultor financiero remarcó que el menor uso de las cajas “no refleja un riesgo sistémico”, ya que sólo se trata de un servicio premium de los bancos. Pero señaló que los problemas que padece la economía se traducen en una desconfianza que sí afecta al sistema. “Lo que llama la atención es la velocidad con la que se dio este nuevo fenómeno”, apuntó.

Algunos lo adjudican a la versión de un posible escaneo del contenido de las cajas por parte de la AFIP, propagada en cadenas de mails y por las redes sociales. “Creo que el temor de la gente en ese sentido es sobredimensionado. La AFIP no tiene atribuciones para hacerlo. Sólo para ingresar a las bóvedas de los bancos donde están alojadas las cajas necesita una orden judicial”, resaltó el especialista. Sin embargo, últimamente se ha constado que algunos clientes mantienen el cofre, pero optan por retirar su contenido. Y varias entidades recibieron consultas de clientes preocupados por eventuales medidas.

Pero a diferencia de lo que ocurría el año pasado, donde los clientes esperaban seis meses para ocupar una caja, hoy la demanda está estabilizada. “Antes crecíamos uno o dos puntos por año, ahora la demanda es normal”, indicaron en una entidad que hoy tiene una ocupación del 80%.

El contexto es diferente, ya que hace un año se endureció el cepo cambiario, lo que disparó la salida plazos fijos en dólares. “La demanda en algún momento se aplana”, dijeron en otra entidad internacional. “La salida de depósitos en dólares era agresiva y ahora se tranquilizó. Se contrataban cajas cuando se iban a mansalva los depósitos en dólares, ahora siguen saliendo pero a menor velocidad”.

Otro disuasivo fue el aumento de precios por encima de la inflación entre diciembre y marzo pasados. Hoy una caja pequeña puede costar entre 170 y 300 pesos por mes y más del doble las más grandes.
Los bancos tampoco ofrecen las cajas a clientes que no contraten otros productos en la entidad. “Las cajas se debitan en la tarjeta de crédito todos los meses. Es un producto para clientes”, explicaron en una entidad pública.
Claro que aún hay zonas calientes, como el microcentro y la zona norte del Gran Buenos Aires. “Las cajas siguen creciendo, pero no en la misma medida”, explicaron. “La demanda está estancada porque, en las plazas donde más pedidos teníamos, no hay disponibilidad para ofrecer más módulos”

Sin confirmar: habrían arribado al país alrededor de mil escánners que serían destinados exclusivamente para monitorear el contenido de las cajas de seguridad de los bancos.