Verano con pocos Argentinos en Uruguay

En Punta del Este esperan que la próxima temporada sea, al menos, igual que la anterior. Los comerciantes del balneario se preparan para una nueva temporada de verano con un ojo puesto en la Argentina.

Según el Ministerio de Turismo la caída de visitantes se debió especialmente a la disminución en el ingreso de argentinos en la temporada de verano, aunque se considera “muy positivo” el aumento de ingre- sos de brasileños que dejaron US$ 26 millones más que en la primera parte de 2013.

Observamos el encarecimiento del turismo de los argentinos en el exterior como consecuencia del incremento del llamado “dólar blue” (cercano a los 15 pesos) y “dólar tarjeta” (oficial más 35%), y las restricciones a la compra del dólar oficial (8,50 pesos), que no es otra cosa que la pérdida de valor del peso respecto de las monedas extranjeras. Solemos decir que “sube el dólar” pero en realidad el que pierde valor no es otro que el golpeado peso, respecto de otras monedas. En consecuencia, se ha encarecido la opción de vacacionar en el exterior en comparación con hacerlo en Argentina (aunque hay quienes apuestan a “pesificar” al menos el costo del pasaje en las cuotas fijas en pesos de las líneas aéreas nacionales).

Un importante empresario inmobiliario explicó que el mercado de alquileres por temporada viene “lento” y se define, como nunca antes, por la oferta y la demanda.
El argentino no está apareciendo. Los brasileños para reveillón. Y el uruguayo, del interior sobre todo, está alquilando. La recomendación es no perder las ofertas que los propietarios reciban”, indicó.

El empresario sostuvo que si se redoblan los esfuerzos mejorando los servicios “podemos esperar una temporada parecida a la anterior”.
“Sabemos que el anterior verano no fue bueno. Tampoco lo podemos calificar como desastrozo”, enfatizó. El alcalde lamentó la pérdida de competitividad registrada en los últimos días por la caída de la cotización del dólar respecto peso.

“El dólar en nuestro país hace unas semanas experimentó un alza que nos devolvió algo de competitividad. Pero, en los últimos días, experimentó una baja que no ayuda”, indicó.

Tambien indica que no espera una medida económica de último momento de Argentina o Brasil como el caso de una devaluación de sus respectivas monedas respecto del dólar.

“No creo que desde Argentina o Brasil haya grandes novedades. Terminó el proceso electoral brasileño. Hay que ver con qué cotización llegamos al verano acá para ver si tenemos una mayor o menos competitividad”, sostuvo.

Laventure negó que su visión responda más a una expresión de deseos que a lo que pueda ocurrir en el verano.

“Que la expresión de deseos que la temporada sea igual que la anterior, que no fue buena, indica la preocupación que todos tenemos. Hay riesgos. Pero todo indica que será igual. Esperamos que el clima que nos mató en febrero, nos ayude un poco más”, añadió.

El alcalde resaltó que el tema precios es el principal aspecto negativo que tiene la oferta de Punta del Este. “Lo que influye más negativamente no es tanto un tema de la oferta en sí, es el tema de los costos, de los precios. Como tenemos una situación complicada con Argentina y poco competitivos y caros para el resto del mundo, es claro que esta es nuestra principal dificultad”, explicó.

Un reciente informe de un diario de Buenos Aires destaca que en esta temporada estival los argentinos deberán gastar un 65% más que el año anterior si viajan al exterior. El aumento se debe a la suba del dólar y los recargos. La publicación apunta que “el turismo al exterior se transforma en un lujo casi inalcanzable para la clase media”.

La crónica señala que “un viaje en ferry de una semana a Punta del Este costaba $ 4.500 para el verano 2014, pero ahora sale $ 7.900. Pasar el mismo tiempo en Buzios y Río de Janeiro, llegando en avión, se encareció de $ 9.300 a $ 14.500. Y un crucero de 9 noches a Río pasó de $ 10.600 a $ 16.300”.

Toda esta compleja situación refuerza una tendencia en favor del veraneo en Argentina, al “encarecerse” (al menos para quienes tenemos ingresos en pesos) el turismo en el exterior. Un estudio de la consultora Maxus analiza con precisión el perfil del turista argentino y señala que aproximadamente ocho de de cada diez argentinos salen de vacaciones y 7 de cada 10 veranean dentro del país, tomándose cada uno de ellos un promedio de 11 días de vacaciones y eligiendo un 50% los meses de enero y febrero para hacerlo. Entre los turistas argentinos, uno de cada tres elige las playas bonaerenses, pero esta relación es aún más fuerte entre los porteños: uno de cada dos.

En las próximas semanas se irá definiendo si en esta pulseada –en un sector que representa alrededor del 7% de la mano de obra del país y genera cerca del 6,5% del PBI del país- pesa más la situación de inflación recesiva que vive nuestra economía o si el encarecimiento de veranear en el exterior “subsidia” al golpeado mercado turístico local.

La instancia del momento del ciclo económico argentino nos lleva –en un vuelo sin escalas- del “deme dos” en el exterior a volver a veranear pesificadamente en el país, los que tengan la suerte de poder hacerlo.

Y si con 12, 20 y hasta 24 cuotas sin interés, aún no se llena gran parte de las reservas, ya poco podrá ayudar a una temporada 2015 muy parecida a la anterior.

En Uruguay la preocupación es mucha, ya que los Argentinos veraneando en sus playas es una gran porcentaje de sus ingresos a nivel turismo.