No se flexibilizará el cepo al dólar

Los economistas dicen que ya pasó el período de mayor oferta de divisas y que a fin de año aumenta la salida de capitales, por lo que el Gobierno no sólo no aflojará la presión sobre el mercado cambiario, sino que la intensificará

Desde que en octubre pasado el Gobierno anunció que sólo iban a poder comprar dólares los que tenían justificados sus ingresos en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). En las últimas semanas, la AFIP ha redoblado los controles, con el adelanto impositivo del 15% sobre los gastos con tarjetas de crédito en el extranjero, y diversos economistas consultados descartan que el cepo cambiario se relaje en lo que queda de 2012. Todos los años, después del segundo trimestre, el de la cosecha gruesa y el consiguiente ingreso fuerte de divisas al país, viene un final de año en el que suele intensificarse la salida de capitales.

“Sabiendo que quedó atrás el trimestre de mayor oferta de divisas (el segundo trimestre), el Gobierno a principios de julio salió nuevamente a apretar con fuerza las válvulas del cerrojo cambiario por donde se le fugaban divisas, apelando a más controles”, explica el Estudio Broda en uno de sus últimos informes. “En este contexto, y pensando en los próximos meses (donde la oferta de dólares del agro se reduce), cabe esperar que se intensifiquen los controles y aumente la presión a los exportadores para que liquiden la soja aún no liquidada (falta liquidar alrededor de 25/30%)”, añade la consultora de Miguel Ángel Broda.

El último reporte de la Universidad del Salvador también señala que no están dadas las “condiciones de estabilidad de expectativas que permitan dejar sin efecto en el corto plazo las restricciones a la compra de dólares”.

En cambio, la alta casa de estudios, en un informe firmado por Héctor Rubini, recuerda que lo que sí se ha relajado es la restricción a la salida de dólares por medio de las importaciones: “El régimen de licencias y declaraciones juradas previas a la autorización de importaciones comenzó a flexibilizarse luego de la cumbre de Mercosur en Mendoza a fin de junio pasado”. Se sumaron varios factores en este sentido: la presión de Brasil, el país más afectado por la caída de las compras externas de la Argentina; los riesgos de que algunas empresas suspendieran o despidieran personal por falta de insumos importados para producir y el hecho de que se lograra ya en agosto el objetivo anual de superávit comercial que el Gobierno se había fijado en 10.000 millones de dólares.

Los controles a la compra de dólares, en cambio, han seguido en aumento. “La reacción natural de los agentes económicos a la profundización de los controles, implementada inmediatamente después de las elecciones presidenciales de octubre pasado, ha sido buscar las distintas ventanas a través de las cuales poder acceder a moneda extranjera al tipo de cambio oficial”, apunta la consultora ACM, a cargo de Javier Alvaredo y Maximiliano Castillo Carrillo. “Una de las primeras reacciones había sido extraer de los cajeros automáticos en el exterior moneda extrajera contra el débito en cuentas en pesos en el sistema financiero local. Cuando se descubrió esta ventana, las autoridades eliminaron esta operatoria. Otra de estas ventanas había sido maximizar el uso de las tarjetas de crédito en el exterior, preservando al mismo tiempo los dólares que todavía se pueden adquirían el mercado oficial. Esta búsqueda de mecanismos de dolarización se da en un contexto de creciente apreciación real del peso que ya venía estimulando el turismo de los argentinos en el exterior, al mismo tiempo que se desincentiva la entrada de extranjeros al país”, recuerda ACM. Por eso, la consultora de Alvaredo, ex jefe de Gabinete del Ministerio de Economía en el final del gobierno de Néstor Kirchner, no descarta que la dinámica de las nuevas regulaciones a la compra de dólares para viajes en el extranjero vaya a ser similar a la observada en su momento sobre las adquisiciones para atesoramiento.

Un economista del Grupo Fénix, Jorge Gaggero, se refirió a esta seguidilla de anuncios de controles en una reciente entrevista con Radio Nacional: “Entre nosotros no se ha optado por los cupos (para la compra de dólares, como en Venezuela) sino que hay una serie de medidas sustitutas que en principio parecen como no completas y, lo que es peor, en algunos casos, inequitativas”.

Recordó que los límites a la compra de dólares para el turismo emisivo comenzaron hace tres meses, pero sólo ahora se ha puesto el acento en las tarjetas de crédito y de una manera que afecta en forma desigual a los que pagan los impuestos a los Bienes Personales y Ganancias y a los que no les corresponde..