Otra exigencia para viajeros del cepo cambiario

Desde el mes próximo, salir del país utilizando los mecanismos legales será más complicado. La Afip confirmó ayer a los Bancos que a partir del 5 de noviembre que viene empezará a exigir a las agencias de viajes las declaraciones juradas de cada uno de los argentinos que pretendan viajar fuera del país, para decidir si, finalmente, “valida” o no la entrega de los dólares que sean necesarios para realizar las reservas en el exterior.

Así, se pretende reducir una exorbitante fuga de dólares que se percibió por esa vía a lo largo del año. La cifra, que anteayer precisó Cristina en los u$s 5.537 millones, escaló enormemente a partir de que el Gobierno dispuso cerrar por completo los canales para la compra de divisas por atesoramiento y parcialmente para turismo.

Mientras, la compra de paquetes en pesos quedó, junto a la tarjeta de crédito, como la única vía libre de limitaciones para que los que pudieran contratar servicios fuera del país por turismo. En la actualidad, la regulación permite a las agencias de turismo que realicen la operación de compra de divisas con estos fines sin necesidad de esperar la validación de la Afip.

Pero, ahora, el departamento de informática de la Afip ya envió un mail a las entidades bancarias con el nuevo instructivo que deberían empezar a aplicar para incorporar la declaración jurada anticipada de turismo (DJAT) de las agencias de viajes: “Esta versión es de implementación obligatoria e incorpora el tratamiento para poder asociar el número de DJAT a la venta de divisas”, escribió el organismo. Y aclaró que “el objetivo es implementar este nuevo release el 5 de noviembre”.

La nueva medida empezó a preocupar tanto en el sector bancario como en el turístico, porque temen que pueda ser utilizada de manera discrecional, y quedar sujeta a parámetros que no siempre tengan que ver con la situación patrimonial de los solicitantes. Ocurrió de este modo inicialmente con las ventas de dólares para atesoramiento, cuando las validaciones eran negadas sin distinción con una leyenda que acusaba al ahorrista de “insuficiente”.