La AFIP quiere saber todo sobre los pasajeros, pidan o no dólares para viajar

La AFIP incrementó y refinó durante los últimos meses las bases de datos de todos los contribuyentes. Ahora se prepara para cruzar los datos de los pasajeros que viajan al exterior y no piden comprar divisas . El objetivo de la medida es poder constatar posibles casos de evasión fiscal.

¿De dónde sacan las divisas los que viajan al exterior y no realizaron un pedido ante la AFIP?

Es una de las consultas que se realizan los técnicos del fisco en su batalla por combatir la evasión fiscal, pero también para minimizar la salida de divisas del país y de intentar combatir el mercado ilegal. Para responder este interrogante, los funcionarios de la AFIP seguirán trabajando en conjunto con las compañías aeronáuticas.

El organismo que encabeza Ricardo Echegaray comenzó a trabajar de manera sistemática con las compañías aeronáuticas desde que se anunciaron los controles para los viajeros que quisieran comprar divisas.

Cuando un contribuyente quiere hacerse de dólares, euros o reales, la AFIP antes de responderle si está habilitado o no, chequea la información con la compañía aérea. El fisco ahora dará un paso más: pretende que las empresas les pasen los datos de todos los pasajeros que viajan al exterior, independientemente de si pidieron comprar divisas o no , para poder cruzar estos datos con sus declaraciones ante el fisco.

Las compañías aéreas están estudiando si el reclamo de información de la AFIP se ajusta a derecho.

Los pasajeros pueden realizar el pedido para comprar divisas siete días antes de realizar el viaje. Asimismo, el monto que se les asigna depende del lugar de destino, de la duración del viaje y de los ingresos que tiene declarados. Un contribuyente que cobra un sueldo de bolsillo de $6.000 y viaja a Nueva York puede adquirir menos dólares que uno que cobra $20.000, aseguraron fuentes del organismo.

Parece evidente que la AFIP está dispuesta a avanzar sobre todos los movimientos comerciales o financieros que realicen los ciudadanos. Y en esa estrategia, el famoso “cruzamiento de datos” parece haberse convertido en una herramienta multipropósito