Por que ahora hay tarifas de $499 para volar? Cuál es el secreto o razón de ofertas aéreas locas?

En el mercado Argentino comenzó a funcionar sin la restricción de la tarifa mínima. Abrió en su computadora los sitios web de las tres compañías que habían anticipado en sus campañas de promoción precios increíblemente bajos: Aerolíneas Argentinas ($499), Latam ($449) y Flybondi ($200).

La compañía estatal celebró. Y también Latam, por que las ventas subieron. Las empresas Low Cost, como Flybondi y hasta los Micros se suman a esta movida desde el 1 de agosto de 2018.

Lugares como Bariloche, Córdoba y Mendoza son destinos de interés todo el año para muchos viajeros. Se puede encontrar y reservar un pasaje a Córdoba por Aerolíneas Argentinas por $499, por tramo, importante, por que el anuncio hace creer que es por ida y vuelta. Otro limitante es que hay que sumar costros por despachar, estos pasajes de “oferta” a $499 que ahora ya sabemos que es por tramo, es decir $499 x 2 + despachar una valija, sino a pagar recargos por despachar equipaje en la bodega del avión. La fecha de vuelo es con al menos 30 días de anticipación. Otras restricciones comunes a todas las empresas eran que los días no pueden ser feriados, fines de semana largos y los meses temporada alta en vacaciones… con lo cual lo barato no suena tan atractivo.

A la fecha, se vendieron igualmente más de 250.000 pasajes desde el 1 de agosto. Aerolíneas Argentinas y Latam ganaron, ocupando cada lugar que hubiera quedado vacío. Y hasta sus competidores celebraron porque, en definitiva se sumaba a partir de ese momento al lote de pasajeros de la industria aerocomercial argentina. No era un cliente que alguien perdía para que otra compañía lo sumara. Era parte de una torta de usuarios en pleno proceso de expansión.

Si esta tendencia se mantiene, aseguran en las empresas, el modelo “win to win” podría extenderse más allá de las promociones puntuales. Y ese mercado en crecimiento permitiría evitar que algunas aerolíneas sigan ganando pasajeros a expensas del resto como se vio en las cifras oficiales recientes. Los estragos que la devaluación y la inflación hacen en los bolsillos de los usuarios, con el efecto de retracción que esto provoca en el consumo, sea de pasajes o de cualquier otro bien o servicio.

Parece haber tenido éxito la estrategia del Gobierno de alentar el turismo interno con la eliminación de la banda tarifaria mínima. Así, los funcionarios buscan también evitar que continúe profundizándose la sangría de divisas por los viajes al exterior. La fuerte suba del dólar, que pasó de $20 a $28 en un semestre, también contribuyó a convencer a muchos viajeros de que tal vez ésta sea una buena ocasión para viajar por el país.

No todos los usuarios que compraron pasajes encontraron los precios promocionales más bajos. Y allí hubo un fenómeno de “contagio” que Aerolíneas Argentinas se ocupó de destacar, ya que una buena cantidad de pasajes se vendió sin estar en oferta, es decir a los precios normales que se había tomado como referencia para calcular las rebajas del 50% en promedio que resaltaba la promoción. Fueron más de 50.000 pasajes.

El comunicado de Aerolíneas Argentinas “registró 120.000 reservas de tickets durante las primeras 24 horas de vigencia de la promoción. Cabe destacar que el 47% de dichas reservas corresponde a pasajes que se encontraban por fuera de la promoción. Son pasajeros entusiasmados con la posibilidad de volar que decidieron reservar tickets aún sin descuento. Habitualmente se hacen 33.000 reservas diarias en la compañía, pero aquí se sumaron 21.000 clientes que reservaron pasajes con tarifa plena”.

Latam, ofreció 30.000 pasajes en promoción y sus ventas crecieron un 1.000% con relación a un día normal.

Flybondi sacó los primeros 10.000 pasajes a todos los destinos a $199 y virtualmente “volaron”. Luego anunció que ampliaría la oferta, aunque no a todos los destinos ni a valores tan bajos como aquellos.

Cabe aclarar que las compañías al momento de explicar sus estrategias de promoción admitieron que no contemplan llenar todos los aviones con pasajes a $499 porque eso les generaría pérdidas operativas imposibles de sostener. La cantidad de asientos disponibles en la promoción respecto del total es sumamente restringida. Pero así logran un incremento marginal de ventas por fuera de la campaña que mejora sus ingresos.

En Julio Aerolíneas Argentinas voló con un factor de ocupación del 77%, uno de los más bajos, ya que Latam tuvo el 82% y Andes un 79%. Más atrás quedaron Avianca con el 72% y Flybondi con un 69%. Sobre esa capacidad ociosa es donde las compañías diseñan sus estrategias de ofertas y es lo que determina el cupo más conveniente para cada ruta según los días. Y también hay otras restricciones con las que convive el sector aerocomercial de cabotaje: el aumento de sus costos de operación impulsados por el incremento del combustible, deudas y contratos en dólares a pagar con recaudación en pesos, pasajeros que demandan viajar cada vez más barato a medida que la competencia aumenta y mayores costos laborales en un contexto de inflación alta. Estos son factores que ponen un límite a la excitación que provocaron los récords en ventas de pasajes a precios low cost.

Las tarifas Low Cost, no sólo son para vuelos, sino también para las empresas de Micros, con pasajes “locos” por menos de $100 pesos para viajar a Mar del Plata, con las mismas y más restricciones que las aéreas, como despachar una valija, en que fechas viajar, cuantos días estar en el destino, y la anticipación de la fecha de salida.

Hasta el Economan se vió sorprendido por pasajes a $499, que en realidad, no es el precio final, hay que saber que es por tramo, o se ya son $1000 pesos, y sumar despachar una valija, y sabiendo que la restricción de fechas no es para cualquiera, hay que tener mucha disponibilidad y ajustarse a lo que las empresas aéreas y de micros ofrecen. Difícil si uno trabaja, y tiene que pedir vacaciones para poder coordinar este engranaje de Ofertas, que en muchos casos no lo son tanto cuando se termina de elegir el destino.