Tarjetas de crédito en la mira, para el Gobierno y Defensa del Consumidor

La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia denunció ante el Banco Central y la Secretaría de Comercio denunció en un informe la falta de competencia y transparencia en el mercado de plásticos y medios de pagos electrónicos.

“Vemos que falta competencia y creemos que hay que atacar el problema integralmente para reformular la estructura del mercado y no solamente determinar cuál debe ser la comisión final que debe cobrarse a los comercios”, dijo hoy Esteban Greco, titular de la Comisión, en diálogo con una radio.

Desde la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia piden cambios en la normativa para eliminar barreras de entrada y permitir más jugadores.

“Lo que estamos proponiendo son medidas que permitan abrir el mercado para que haya nuevos jugadores. Por ejemplo hoy, un comercio que quiera vender con Visa solo puede negociar con Prisma. Queremos que haya más opciones”, denunció Greco al señalar que Visa representa el 58% de las transacciones en el país y los bancos emiten el 80% de las tarjetas de crédito.

Uno de los puntos que queremos modificar es ir a regular la tasa de intercambio, que es una tasa interbancaria que cobran los bancos emisores de las tarjetas de crédito. Hoy el 3% va a los bancos emisores de las tarjetas de crédito, son unos $ 16.000 millones anuales.

Desde la Comisión sugieren “no establecer un valor”, sino hacer que haya “más competencia” y regular la tasa de intercambio. Además, proponen que el Banco Central sea la autoridad de aplicación.

El informe elaborado por Atacyt (la Cámara de Tarjetas de Crédito y Compra) y distribuido entre los principales jugadores del mercado en las últimas horas realiza fuertes advertencias en caso de que se avance con esta iniciativa. Entre otros aspectos, asegura que una rebaja de los aranceles como la propuesta tendrá un impacto inmediato en varios campos, que detalla en los siguientes puntos:

• Una reducción del arancel impactaría negativamente en el consumo en general.

• Se eliminarían las promociones, incluyendo el Programa “Ahora 12”.

• También desaparecían los planes de cuotas sin interés.

• Se eliminaría la emisión de nuevas tarjetas, reduciéndose la publicidad.

• Habría una restricción del crédito para consumo en general.

Además, señala que la discusión sobre el arancel pasa exclusivamente por la manera en que se reparte un negocio entre bancos y tarjetas. “Si se reduce el arancel, no tendría impacto en los precios de los consumidores. Sería una transferencia de ingresos desde las tarjetas hacia los comercios”.

En CAME opinan en forma opuesta. Explican que los precios bajarán porque es la única forma de aumentar el consumo. Del plan “Ahora 12” aclaran que se trata exclusivamente de un programa en el que intervienen el Estado (que subsidia una parte de las cuotas sin interés) y directamente los comercios. “Las amenazas de los bancos no sirven para llegar a un entendimiento”, explicó el vocero de prensa, Vicente Lourenzo. La investigación del Ministerio de la Producción recae sobre Prisma (Visa Argentina) y 14 bancos accionistas. Una de las críticas principales es que se trata de un sistema “cerrado”, que impide a otros jugadores la posibilidad de emitir la tarjeta en el país.