El viento y la arena… cash cash cash

Utilizar la tarjeta de débito o crédito en la Costa Atlántica es sólo para los grandes supermercados, pagar hoteles 4 y 5 estrellas y los restaurantes más caros de cada ciudad, y para pagar la nafta en alguna que otra estación de servicio.

Ya que 8 de cada 10 locales NO aceptan tarjetas de crédito ni débito. Las razones? Varias para los comerciantes, la principal es no facturar lo que están vendiendo, y la segunda se evitan perder la comisión que deben pagar por cada transacción realizada con Posnet.

Esto es legal? No claro.
Aceptar tarjetas de débito es obligatorio para los locales, por orden de una serie de normas aprobadas en 2001: el decreto 1387/01 y la resolución general 1166/01 de la AFIP. Pero los comerciantes se resisten porque implica mayores costos y un blanqueo total de su actividad.

En el caso de las tarjetas de débito además, el cliente pierde de beneficiarse con el 4,13% de reintegro con el que se premian esas operaciones. El de crédito en el caso de Hoteles, y algunos comercios se pierde las cuotas sin interés, de hasta el Plan Ahora 12, que abarca muchos rubros de uso común en las playas Argentinas.

La aventura de conseguir dinero en el Cajero

Tener efectivo siempre en el bolsillo, es un problema que se carga a diario, lo que no se carga tan rápidamente son los cajeros automáticos, por eso desde la primer semana de enero, y en aumento desde el sábado pasado, se ven a toda hora colas de media cuadra en todo momento, para poder retirar algo de efectivo. Un problema el estar haciendo colas y colas, mientras uno veranea no es la idea claro, pero en Argentina así funciona. Es comprensible que comprar un choclo, barquillo o ventas ambulantes en la playa sean en efectivo, o hasta una vuelta en calesita en la Plaza Colón, pero que un restaurante, importante rotisería o confiteria famosa como Manolo, entre otras, no acepte, incluyendo a los Hoteles de 3 estellas, es insólito. Y como nadie lo controla, se continúa haciendo.

La Feliz, por ejemplo, a veces se vuelve un poco amarga si uno para ir a pasear, comer y disfrutar tiene que hacer colas y colas en Banelcos y Red Link.

En ciudades más chicas, pero igual de visitadas, como Cariló, Pinamar, Villa Gessel y demás, este problema es peor aún.

Explicando la visión del Comerciante 

Las dificultades para poder usar la tarjeta de crédito o débito en los comercios chicos de los centros turísticos no son más que otro reflejo de la amplia porción de la actividad económica que se mueve en la informalidad. Es, también, una reacción lógica ante la creciente presión fiscal.

Aceptar que un cliente pague con tarjeta es abrirle las puertas a la AFIP. El que puede evitarlo, lo hace. Es el caso de los comercios que prefieren moverse en efectivo para estar fuera del radar de la AFIP o de las agencias de recaudación de las provincias.

Algunos números ayudarán a entenderlo. Fueron acercados a este diario por autoridades de la Cámara de Tarjetas de Crédito (ATACYC):

Instalar un lector de tarjeta de crédito (Posnet) le cuesta al comercio unos $ 200 por mes.Por cada operación que procese, la administradora de la tarjeta (Visa, MasterCard, Naranja, Cabal, etc.) le cobrará un arancel del 3% si es una tarjeta de crédito y del 1,5% si es una de débito.

Hasta ahí,