El turismo no se toma vacaciones de invierno

En el sector turístico empezó a andar por el camino hacia el abismo que primero transitaron las agencias de cambio cuando se impuso el cepo, luego le siguieron las inmobiliarias cuyo mercado está históricamente dolarizado y actualmente las automotrices quienes recibieron el golpe de gracia con el impuestazo a los autos de diciembre pasado sumada a la devaluación de enero. El cóctel que sufre el turismo es similar al de los sectores antes mencionados pero agregan el recargo del 35% a las compras en el exterior. También les impactó lo ocurrido en enero y la apertura parcial del cepo porque las pocas divisas que se pueden adquirir a precio oficial solo son atractivas para el atesoramiento o a una pequeña bicicleta financiera especulando con el valor del blue y las tasas.

La Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo (Aaavyt) advirtió que la venta de paquetes se desplomó un 50% a pesar de los descuentos, hubo 500 despidos y se prevén más de 3.000 de aquí en adelante.

Según expresa el ex presidente de Aayyt Tomás Ryan “algunas agencias que dependen del turismo internacional se vieron obligadas o a cerrar o a achicar sus estructuras luego de haber crecido a tasas elevadas durante cinco años”.  Ryan añadió que “aunque lo quieran tapar, es un hecho: se están produciendo despidos en el sector y hubo contratos de empleados que no se renovaron”. Y sentenció: “El turismo emisivo está muerto“.

Las cifras oficiales admiten la crisis del sector. En abril, según el último informe del Indec sobre turismo internacional, 462.550 argentinos viajaron fuera del país, 26,4% menos que en el mismo mes del año pasado. Se trató de la tercera caída en los primeros cuatro meses del año. “El precio de los viajes al exterior con el recargo del 35% se volvió impagable“, opinó Ryan.

Para el actual presidente de Aaavyt, Fabricio Di Giambattista, la caída de los viajes al exterior no se explica sólo por el recargo de 35% (a cuenta de Ganancias y Bienes Personales) que se aplica sobre el precio de los pasajes y paquetes turísticos al exterior, las compras con tarjeta fuera del país y la adquisición de dólares para viajar. En su opinión, esa situación también es consecuencia de la devaluación de enero y de la apertura parcial del cepo cambiario, ya que la compra de dólares para atesoramiento compite con los destinados a viajes al exterior, dijo en declaraciones que reproduce este martes (10/06) el diario La Nación.

Di Giambattista confirmó que en los últimos meses se produjeron 500 despidos en el sector. En el congreso anual de Aaavyt, que se llevó a cabo a fines de mayo, se advirtió que alrededor de 3000 puestos más están en riesgo. En abril, según Di Giambattista, cayó 40% la venta de pasajes y paquetes al exterior.

El Ejecutivo no tiene planes concretos para sostener una actividad que le succiona dólares al Banco Central y por el contrario, las últimas medidas oficiales tuvieron como objetivo achicar el negocio y evitar que el Gobierno siguiera resignando divisas.

Según Fábrega, el titular del Banco Central, significaría un ahorro de hasta US$3.700 millones.

Por otro lado con la apertura parcial del cepo cambiario ya se vendieron u$s1.000 millones en concepto del dólar ahorro.