Compras online como evitar el recargo del 15% en las operaciones

A una semana de su creación, la norma que implementó una percepción sobre las compras realizadas por Internet aún genera muchas inquietudes. Qué papel juega la definición del término “residente”. La opinión de expertos sobre el impacto de la medida en el comercio electrónico

La nueva normativa de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que recae sobre las operaciones que se realizan a través de los portales de Internet, sigue generando incertidumbre entre quienes efectúan estas transacciones.

En efecto, la resolución general 3379, que apenas cumplió una semana de vida, posee algunos “grises”, ya que no fija con exactitud cuáles serán los sujetos que sufrirán el recargo del 15 por ciento.
En rigor de verdad, si bien el texto habla de “residentes“, no se establecen los alcances del término. Y esto, a nivel impositivo, genera un gran inconveniente a la hora de pagar los tributos porque existen distintas definiciones para esta palabra.
O dicho de otro modo: cada rama legal posee una forma distinta de clasificar a los “residentes”. Incluso, sin hacer una revisión exhaustiva, no es lo mismo una persona con estas características en el Impuesto a las Ganancias que en Bienes Personales (ver apartado: qué se entiende por residente en Ganancias y Bienes Personales).
Consultado al respecto, Iván Sasovsky, director del Estudio Sasovsky & Asociados, remarcó que, en el caso de compraventas mediante sitios web, el nuevo régimen señala tres condiciones objetivas para el perfeccionamiento de esta nueva forma de “hecho imponible”:

  • Las compras deben realizarse por residentes en el país.
  • Es necesario que intervenga un portal web.
  • Que se perfeccione en moneda extranjera.

Sin embargo, remarcó que “la norma nunca define el término residencia, por lo que no queda claro, a simple vista, quién es el sujeto pasible de ser percibido”.
Incluso, según el especialista, tampoco especifica cuáles son los conceptos que deberán tener en cuenta las entidades prestadoras de los servicios de tarjetas de crédito para decidir si aplican o no el recargo del 15 por ciento.
“Es decir, el agente de percepción: ¿qué debe tener en cuenta, el concepto de residencia de la Ley del Impuesto a las Ganancias o el de Bienes Personales?. Simplificando aún más: ¿debe considerar si el titular tiene una tarjeta de crédito o débito argentina?”, cuestionó Sasovsky.
Incluso, el experto aseguró que “en definitiva, este tipo de normas condicionan la vida de la gente y son un caldo de cultivo para la intervención de la Justicia”.
Queda claro, entonces, que la norma debió ser específica en este aspecto, debido a que, si no lo hace, es difícil determinar qué sucederá, por ejemplo, con aquellos extranjeros que trabajan en el país.
Así, se genera un “gris” a la hora de determinar si se generará un hecho imponible o si, en esos casos, el titular del plástico deberá reclamar una devolución al momento de realizar una compra por Internet.
Qué se entiende por “residente” en Ganancias y Bienes Personales Si bien la palabra residente puede definirse como toda persona que “está establecida en algún lugar”, en materia tributaria la cosa puede cambiar.
En efecto, según la Ley del Impuesto a las Ganancias, se consideran residentes en el país:

  • Las personas de existencia visible de nacionalidad argentina -nativas o naturalizadas-, excepto las que hayan perdido la condición de residentes.
  • Las personas de existencia visible de nacionalidad extranjera que hayan obtenido su residencia permanente en el país o que, sin haberla obtenido, hayan permanecido en el mismo con autorizaciones temporarias otorgadas de acuerdo con las disposiciones vigentes en materia de migraciones, durante un período de 12 meses.

Asimismo, es importante remarcar que las personas de nacionalidad extranjera, que se encuentren en el país con una visa temporaria, cuya presencia en el mismo resulte determinada por razones de índole laboral debidamente acreditadas, que requieran su permanencia por un período que no supere los 5 años, son consideradas “no residentes con presencia permanente”. Es decir, que sólo los que cumplen con estos requisitos deben afrontar el pago este tributo en la Argentina. De lo contrario, no podrán ser sujetos del gravamen.
En tanto, la Ley de Bienes Personales se refiere al concepto de residencia al señalar que son sujetos pasivos del impuesto:

  • Las personas físicas domiciliadas en el país y las sucesiones indivisas radicadas en el mismo, por los bienes situados en el país y en el exterior.
  • Las personas físicas domiciliadas en el exterior y las sucesiones indivisas radicadas en el mismo, por los bienes situados en el país.

Para más detalles, el decreto reglamentario precisa que el domicilio “es el que posean las personas al 31 de diciembre de cada año”. Así, no todos los extranjeros encuadran en la norma y, por ende, no serían pasibles de recibir la percepción que fija la nueva resolución de la AFIP. En resumen, todos aquellos residentes deberán conocer su situación impositiva para saber si es correcto que sufran un recargo al momento de utilizar la tarjeta de crédito para realizar compras por Internet, o se sumarán al grupo de personas que reclamarán la devolución ante el organismo de recaudación.

Dime dónde está el servidor y te diré si serás percibido El comercio electrónico, si bien no varía en su esencia respecto del tradicional, posee algunas características que lo diferencian de éste.
Lo más notorio, sin dudas, es que existe una parte más en la mesa de negociación. En efecto, al comprador y vendedor se le suma el portal, que actuaría de intermediario entre ambos.
Es por esta razón que muchos tributaristas encontraban un pequeño problema al momento de determinar qué compras se hacen en la Argentina y cuáles afuera. Es decir, la clave está en qué país está el servidor que aloja determinado sitio, como para definir si se está frente a una operación que es pasible de la percepción.
En este contexto, para esclarecer este aspecto, la presidenta de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), Patricia Jebsen, explicó a iProfesional.com cómo es el mecanismo para identificar el origen de las transacciones.
La especialista detalló que cada página web de e-commerce posee una receptora de pagos (tal como Mercado Pagos de Mercadolibre.com), que tiene asociado un número de comercio.
Al momento de concretarse el pago, las emisoras de las tarjetas identifican ese número con el país receptor del mismo. De esta manera, las compañías de plásticos conocen a la perfección el origen de la transacción.
Además, junto con la información mencionada, obtienen la moneda con la que se cancela la compra. Así, sólo quedará incluir la percepción del 15% a toda transacción cuya divisa sea distinta al peso argentino.
De esta manera, no será un problema para la AFIP detectar las características necesarias para saber cuándo corresponderá que se realice el recargo, que luego podrá ser utilizado como pago a cuenta de Ganancias o Bienes Personales.

Actualmente, el e-commerce tiene un nivel de movimiento que viene creciendo año a año. En efecto, a diciembre de 2011 se realizaron ventas por $11.500 millones y, tal como estiman desde la CACE, las operaciones por Internet en la Argentina tendrán un incremento superior al 40% este año.

No obstante, hay que considerar que, de esas transacciones, es una parte la que se realiza en portales del exterior.

En este contexto, Jebsen señaló: “Sin dudas que va a haber personas que dejarán de comprar algunos artículos”.
Y aclaró que, por lo general, el sector ABC1 es el que accede a este mercado para adquirir algunos productos de tecnología, “por lo que serán ellos los que sufrirán la percepción que realicen las tarjetas”.
A pesar de que desde la Cámara ven con buenos ojos la medida de la AFIP, la cual impactaría “positivamente en la economía” desviando compras a sitios nacionales, igualmente advierten que este recargo del 15% podría traer más informalidad en los pagos internacionales: esto es, menos transacciones “en blanco”.
De esta manera, sería necesario que el fisco realice un ajuste y un seguimiento del sector para evitar mayores inconvenientes y logre recaudar en base a los movimientos que puedan generarse a través de Internet.

Otra cuestión polémica Otro de los aspectos que genera polémica entre los especialistas, consultados por este medio, está relacionado con la generación del hecho imponible. Es decir, cuándo se producen aquellos actos que la ley establece que deberán pagar impuestos.
Al respecto, un reconocido tributarista, que prefirió el off the record, remarcó que “la percepción, al igual que la retención, es un adelanto del impuesto a abonar”, por lo que “debe recaer sobre la actividad económica del responsable, que luego quedará sujeta a impuesto”.
De esta manera, también para el e-commerce, se genera un inconveniente en la aplicación del recargo en el uso de los plásticos en otros países. Esto es así, según el experto, debido a que “claramente los consumos turísticos en el exterior no tienen ningún tipo de relación con ello”.
“El mero hecho de que sea indicio de capacidad contributiva resulta irrelevante, ya que la misma es uno de los principios que justifican la creación del impuesto, pero no se la puede vincular de esta manera con las percepciones“, concluyó.