Cheques de viajero con cepo

Con el advenimiento de los controles cambiarios, estos medios de pago quedaron “atrapados” en el régimen general que se les aplica a las divisas

Verdadero lado “B” del cepo cambiario y las restricciones a la compra de moneda extranjera, los cheques de viajero ya transitan la inexorable pendiente de los instrumentos de ahorro que alguna vez formaron parte del abanico de alternativas financieras que tenían a mano los argentinos –tanto aquellos que viajaban como quienes optaban por mantener sus ahorros en el país– pero respecto de los cuales ya nadie duda en declararlos “en extinción”.

En los últimos meses, y con la profundización de las medidas que restringen el acceso al mercado cambiario, los cheques de viajero merecieron la peor de las suertes, ya que quedaron “igualados” a cualquier otra divisa, sin serlo.

Ergo, para comprar un cheque de viajero, una persona debe, primero, ser un potencial turista y obtener la validación de la AFIP y posteriormente girar sus fondos desde una cuenta bancaria.

Por esta razón, según señalan numerosas casas de cambio y bancos en el microcentro, la solicitud de cheques de viajero ha quedado reducida a su mínima expresión.

““Prácticamente no hemos vendido un solo cheque de viajero en las últimas semanas, ya que los márgenes para adquirir divisas son muy pequeños y quienes obtienen el visto bueno de la AFIP quieren las divisas””, señaló el jefe de la mesa de dinero de un banco.

En esta línea, resulta importante subrayar que la única empresa que emite estos cheques en el país es American Express y que, en la Argentina, los únicos cheques que se comercializan son los nominados en dólares o euros.

“Como la moneda que puede venderse es la del país de destino, sólo podría requerir cheques de viajero aquella persona autorizada por la AFIP que viaje a Estados Unidos, Europa o algún otro destino exótico. Pero ninguno lo hace”, señalan en la city.

Consultados por El Cronista, en American Express reconocieron que la adquisición de cheques de viajero “ha mermado en forma contundente” pero se abstuvieron de hacer comentarios.

Largo camino, final abrupto Un cheque de viajero es, a grandes rasgos, un cheque emitido en la Argentina en dólares o en euros, que pueden obtener los mayores de edad. Se trata de una emisión que queda asignada a un titular, que se convertirá en la única persona capaz de canjearlo.

Alguna de las características más preciadas por los tenedores es que estos cheques cuentan con el respaldo de la compañía ante la pérdida, robo o daño: por medio de un llamado, el usuario podrá solicitar el reembolso presentando los números de serie del cheque.

““La reposición consiste en la entrega de nuevos cheques a los clientes”,. señalan. Como pueden canjearse por dinero en efectivo en la moneda local del país donde se haga la transacción– en entidades bancarias asociadas, casas de cambio y oficinas de servicios de viaje habilitadas; o presentarse como medio de pago en comercios, restaurantes, hoteles y otros establecimientos adheridos al sistema–, la AFIP entiende que cumple la misma función de las divisas y por ende deben respetar los mismos procesos.

Si bien su monto negociado es nulo, en el país, los cheques del viajero están disponibles en distintos bancos y pueden ser emitidos por el monto que decida el usuario, con las limitaciones de los topes que surgen de las regulaciones del Banco Central (BCRA) para operaciones de cambio.

Antes que se instrumentara el cepo en octubre del año pasado, los cheques de viajero eran ampliamente utilizados no sólo para viajar al exterior, sino también para “atesorar” moneda extranjera con un mayor margen de seguridad. Hoy el atesoramiento sólo puede hacerse previa autorización del Banco Central.

““Muchas personas se llevaban los cheques por temor a un robo, ya que en manos del ladrón, esos cheques no tienen ningún valor””, señalaron en la city.