Cepo cultural, por restricción a compra de dólares peligra la posibilidad de estudiar en el exterior

El Gobierno está poniendo cada vez más trabas al acceso a la educación internacional. Obtener divisas para cursar programas en otros países es una misión imposible para profesionales y ejecutivos. Para estos casos, según los expertos, la AFIP debería establecer un régimen especial

Cuando a principios de julio la AFIP dejó habilitada únicamente la opción “viajes al exterior”, eliminando aquella donde el interesado podía explicar el destino que iba a darle a los dólares que estaba solicitando, muchos argentinos que estaban planeando viajar para capacitarse y estudiar en el extranjero quedaron a la deriva.

Desde ese momento, el cepo cambiario se empezó a transformar también en un cepo cultural.

Es que, quienes necesiten hacerse de moneda extranjera al precio oficial con otro fin que son sea turismo no tienen, en la práctica, canal alguno por el cual canalizar el pedido y obtener la autorización para la compra de los billetes.

“El Gobierno está agregando una complicación al desarrollo competitivo del país porque, al colocar restricciones cambiarias que afectan también al intercambio del saber, finalmente se están poniendo barreras para que los argentinos accedan al conocimiento del exterior“, sentencia Gabriel Aramouni, director del Centro de Educación Empresaria (CEE) de la Universidad de San Andrés (UdeSa).

“Desde afuera las actuales medidas no están bien vistas. La Argentina está agregando trabas a la educación internacional, que es una de las claves de la competitividad”, remarca el profesor.

Aramouni es uno de los tantos académicos que se muestran molestos por los “efectos imprevistos” de las medidas con las que la AFIP sorprende semana a semana.

En la actualidad, los controles cambiarios dificultan los viajes de aquellos ejecutivos y profesionales que en el corto plazo preveían salir del país para concurrir a congresos o capacitarse con el fin de adquirir una visión internacional.

De hecho, la edición 2012 del Senior Program Management (SPM) que dicta el CEE sufrió cancelaciones motivadas por el clima de negocios local y la oleada de restricciones.

Este programa educativo, que cuesta unos u$s15.000 y está pensado para la alta dirección de las compañías, consta de 18 jornadas, 13 dictadas en Buenos Aires y cinco en Madrid.

Y añade: “Estamos a días de viajar y todavía estamos debatiendo cómo nos vamos a arreglar con los gastos en España, que van a tener un 15% de recargo, y cuál es el efectivo mínimo indispensable que necesitamos para movernos ni bien arribemos”, cuenta Aramouni.

En esta línea, el coordinador del estudio Diez, Alberto Coto, advierte que “las restricciones están afectando aspectos esenciales como son la educación y la salud, ya que la adquisición de divisas al tipo de cambio oficial para ir al exterior por otros motivos, perfectamente justificables, que no sea turismo hoy está cerrada”. En opinión del tributarista, el fisco debería establecer un régimen especial de salida de este cepo para aquellos que quieres irse a estudiar afuera o tienen un problema de salud y necesitan viajar para realizar un tratamiento específico en un determinado país.

“Es necesario abrir otras opciones. No está mal que la AFIP pida que el interesado lo demuestre, pero que exista la posibilidad”, asevera Coto.

En la actualidad, si tras completar el formulario online el fisco no autoriza la compra de moneda extranjera, el contribuyente tiene la opción de concurrir personalmente a una dependencia.

En estos casos, además de imprimir la respuesta negativa deberá adjuntar una nota que explique y especifique el motivo por el cual necesita las divisas.

Pero aunque dentro de la resolución oficial está contemplada esta opción, en la práctica no funciona.

Además, el tiempo es un factor que juega en contra. “Hoy hay que pedir los dólares una semana antes del viaje y, si te los niegan, no te alcanzan los días para iniciar la gestión ante una agencia de la AFIP para que se analice el caso y poder obtener así una respuesta positiva”, remarca el coordinador del estudio Diez.

Plan A, B…y C Tal como resume el tributarista Iván Sasovsky, “hoy la adquisición de divisas esta abierta solo para el mercado exterior y para el turismo. No hay ninguna otra alternativa que el Estado plantee para poder adquirir dólares. O pasar como turista, o asumir el costo de pagar todo con tarjeta de crédito, o ir al mercado paralelo”.

Así, para aquellos que prevén viajar a presenciar un congreso o realizar un curso de corta duración, la opción turismo es hoy la vía más conveniente a la hora de hacerse de dólares a valor oficial.

El plan B, en tanto, es la utilización de la tarjeta de crédito (asumiendo un recargo del 15% sobre todos los gastos) o el mercado marginal, en el que la cotización del dólar blue supera los 6,30 pesos.

Los más complicados son quienes apunten a realizar estudios de posgrado o MBA en otros países. Es que se trata de programas que suelen durar no menos de 12 meses y cuyo impacto en el costo final es mucho más significativo.

“El problema es cuando te vas un año y en la Argentina no tenés una solvencia económica demostrable para hacerte de la suma que necesitás. En la AFIP no te lo habilitan, te dicen que utilices la tarjeta de crédito”, apunta Coto.

Y completa: “En este caso, la persona estará afectado por el recargo del 15% y generará un importante pago a cuenta para computar en Ganancias. Seguramente lo va a superar, porque el que quiere ir a estudiar a otro país, deja de generar ingresos localmente. Genera un saldo a favor que en algún momento, cuando regrese al país y vuelva a pagar el impuesto, si la normativa no cambia, lo recuperará”.

Federico Paviolo Siadis, Director Regional para la Argentina, Paraguay, Uruguay del  IE Business School, cuenta que si bien todavía no notaron una caída en la demanda, los interesados en estudiar en el campus de Madrid están preguntando mucho más acerca de cómo resolver la situación.

“Nuestra respuesta es que, hasta el momento, los alumnos no habían tenido problemas, pero de ahora en más no lo sé. Obtener los euros como turista no es el camino, no sabemos cuál va a hacer”, se sincera  Paviolo Siadis, representante en Buenos Aires de la escuela de negocios española posicionada dentro del top ten del Financial Times.

Los programas del IE, que comienzan en noviembre y abril, cuestan entre 30.000 y 60.000 euros. Los 15 argentinos que están próximos a viajar no tuvieron problemas en enviar el dinero para efectuar el pago del curso, pero la última transferencia fue previa al último cambio de la AFIP. Lo que suceda de ahora en más es una verdadera incógnita.

Las empresas pueden esquivar el cepo De acuerdo a Sasovsky, las empresas que están vinculadas con el mercado externo tienen posibilidades de adquirir las divisas al precio oficial para el pago de proveedores del exterior.

Así, aquellas compañías que tengan intenciones de enviar a sus profesionales ejecutivos a capacitarse a otro país, detallando el destino de los fondos y presentando las facturas o contratos correspondientes, pueden pagar el curso como un servicio del exterior transfiriendo pesos al tipo de cambio oficial.

No obstante, en estos casos no se liberan fondos para cubrir los viáticos. Los gastos entrarían por la tarjeta corporativa, en situación de que exista, por los fondos que la empresa pueda adquirir en el mercado paralelo o por lo que le autoricen a comprar al ejecutivo.

Más allá de que la compañía pague el viaje y el curso, los dólares los tiene que pedir la persona, dado que el ticket aéreo figura a su nombre.

“En estos casos -advierte Coto- puede suceder que no le habiliten la cantidad necesaria o que quizás planee irse más adelante de vacaciones y, por las dudas, no quiera usar su cupo anual dado que desconoce de cuánto es”.