Wall St. tuvo su peor jornada en 4 años

Viernes “negro”. Los mercados del mundo se derrumbaron este viernes profundizando las fuertes pérdidas de los últimos días arrastrados por un mal dato sobre la actividad industrial en China, que se hundió a niveles desconocidos desde 2009, lo que reforzó el temor a una desaceleración del gigante asiático y el consecuente impacto sobre la economía global.

El índice de referencia de la bolsa de Nueva York cerró su peor semana en cuatro años (retrocedió 6,2%) y se situó un 10% por debajo del récord logrado el 19 de mayo pasado (lo que en términos económicos se llama “entrar en corrección”).

En Europa, las principales bolsas, registraron también fuertes caídas y tuvieron su peor semana de año. En Londres, el índice FTSE-100 de los principales títulos perdió un 2,8% respecto al jueves y se quedó en 6.187,65 puntos. El Dax de Fráncfort cayó en un 2,9% hasta los 10.124,52 puntos.

En la bolsa de París sufrió una baja todavía más pronunciada del 3,2% hasta los 4.630,99 puntos. El IBEX-35 de Madrid se contrajo en un 3% y cerró en 10.271,70 puntos. En Milán, el índice FTSE Mib retrocedió en un 2,8% finalizando la jornada en 21.746 puntos.

La bolsa de Nueva York, la jornada arrancó con fuertes pérdidas por el pesimismo instalado en las principales bolsas mundiales tras conocerse otro dato preocupante sobre la evolución de la economía china.

La actividad manufacturera en el gigante asiático se contrajo en agosto hasta niveles que no se veían desde el año 2009, al situarse el índice gerente de compras (PMI, en inglés) de su sector industrial en 47,1 puntos, según el índice elaborado por la revista financiera Caixin.

La oleada de ventas siguió arreciando el resto del día y en la recta final los tres indicadores se desplomaron y cerraron la peor jornada de corrección en Wall Street desde el 10 de agosto de 2011, la última vez que el Dow Jones cayó más de 500 puntos.

Un día negro también en los mercados de materias primas, donde el barril de Texas llegó a cotizar en Nueva York por debajo de 40 dólares por primera vez desde 2009 y el crudo de Brent casi pierde los 45 dólares en Londres.

Los mercados mundiales temen que la desaceleración de China, que la semana pasada se vio obligada a devaluar casi un 5 % el yuan y tuvo que inyectar miles de millones de dólares en sus bancos, acabe impactando en el crecimiento de la economía mundial.

Tampoco ayudó la incertidumbre en Grecia después de la dimisión del primer ministro, Alexis Tsipras, lo que contribuyó a caldear todavía más los ánimos en las bolsas europeas: París cayó un 3,19 %, Madrid un 2,98 %, Fráncfort un 2,95 %, y Milán y Londres, ambas con un 2,8%.

Todos los sectores de Wall Street cerraron con caídas de más de un punto porcentual, encabezados por el tecnológico (-3,6%), el energético (-3,1%), el financiero (-2,8%), el de materias primas (-2,8%) o el industrial (-2,6%).

“La gente está usando a China principalmente como una excusa para vender”, dijo Keith Bliss, vicepresidente de Cuttone & Co en Nueva York. “Mucha gente sabe que esto es muy excesivo. Ellos están esperando y van a regresar la próxima semana”, agregó.

Muchos inversores anticipan que la Reserva Federal de Estados Unidos comenzaría a subir sus tasas de interés antes de fin de año, pero las expectativas de un aumento de tipos en septiembre fueron moderadas por las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal, divulgadas el miércoles.

El mal dato chino llevó a la bolsa de Tokio a cerrar con un fuerte retroceso del 3%, su mayor caída del año.

Las preocupaciones por la economía del gigante asiático también provocaron un fuerte desplome en las bolsas chinas: el índice más importante, el Shanghai Composite, cayó un 4,3% hasta los 3.507 puntos.

También el Shenzhen Component perdió un 5,4% hasta situarse en los 11.902 puntos. El ChiNext, centrado en valores tecnológicos y que suele compararse con el Nasdaq, cedió incluso 6,65 por ciento hasta las 2.341 unidades.

Japón, el índice Nikkei, que agrupa los 225 títulos más destacados en la bolsa de Japón, bajó 2,99% y se situó por debajo de la barrera psicológica de los 20.000 puntos, a 19.435,83 puntos. Todo este cocktail hizo que esta semana sea la peor en los últimos cuatro años.