Qué es el efecto Brexit

BREXIT: British Exit

El vendaval financiero que desató el portazo británico a la Unión Europea quedó reducido en 48 horas a “tormenta de verano”: fuerte, pero que al durar pocas horas ayudó a una sensible reversión en los mercados.

A esta conclusión comenzaron a llegar ayer los analistas financieros de todo el mundo tras una nueva rueda de rebotes generalizados en las Bolsas, que terminó colocando los precios de los activos más afectados por el llamado “efecto Brexit” incluso por encima del nivel que tenían antes de que éste estallara. Los mercados centrales pudieron acortar sus pérdidas a menos de la mitad.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, comúnmente abreviada como brexit (a partir de British Exit, ‘salida británica’),1 es una meta política perseguida por determinados partidos políticos, grupos civiles y personas individuales del Reino Unido, que buscan que su país abandone la Unión Europea.

El retirarse de la Unión Europea es un derecho de los Estados miembros en virtud del artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.

Ya en 1975 se había celebrado un referéndum sobre la permanencia del país en la Comunidad Económica Europea, precursora de la UE, con resultado favorable a la permanencia. En 2016 se produjo un nuevo referéndum sobre la pertenencia británica a la UE que se celebró el jueves 23 de junio de 2016 y arrojó un resultado favorable a la salida de la Unión Europea, con casi un 52 % de los votos.3 frente a un 48 % que abogó por la permanencia.

El resultado no fue uniforme en todo el Reino Unido, votándose a favor del brexit en Inglaterra y Gales y votándose a favor de la permanencia en Escocia, Irlanda del Norte y Gibraltar entre otros. En este sentido, algunos analistas señalan la posibilidad de una ruptura del propio Reino Unido.6

Entre las consecuencias más inmediatas fue el anuncio del primer ministro británico, David Cameron, quien estuvo a favor de la permanencia del Reino Unido en la UE, de dimitir antes del próximo congreso nacional del Partido Conservador, el 2 de octubre de 2016, para que su sucesor pueda presidir dicho congreso con estabilidad.

Por otra parte, el resultado del referéndum no es vinculante, ya que para iniciar el proceso de salida de la Unión Europea, el Parlamento del Reino Unido tendrá que derogar una serie de leyes, entre ellas, el European Communities Act de 1972, y tanto la Cámara de los Lores como la Cámara de los Comunes podrían echar abajo cualquier iniciativa en este sentido.7

Así mismo, en el caso de que las dos terceras partes de los MP votaran para adelantar las próximas elecciones generales, previstas para 2020, podría resultar ganador un partido con la promesa de mantener al Reino Unido en la UE, con el argumento de que un resultado en unas elecciones generales es más vínculante que los resultados de un referéndum.7 En este sentido, todos los diputados del SNP y de los Lib Dems, casi todos los diputados laboristas y casi todos los diputados del partido en el poder votaron para mantener al Reino Unido en la UE.

Sin embargo, a la vez advierten que esto no implica que no continuará una fuerte volatilidad hasta que los costos del sorpresivo divorcio (que golpeó duramente a la libra esterlina y al euro y desató una ola de reacomodamiento cambiario) puedan resultar mejor ponderados.

“Lo que tranquilizó a los inversores fue la ?salida a la Noruega’ que ofreció Alemania a Gran Bretaña al deslizar Merkel que les aceptaría mantener el arancel del 0% para sus productos, pero sólo si ellos conservan su mercado abierto a los capitales y la mano de obra de la zona del euro”, explicó a CepoCambiario.com el economista Luis Palma Cané, que venía advirtiendo que las fuertes bajas de los últimos días habían sido provocadas por una “sobrereacción” de los operadores ante la sorpresa que les causó el resultado del referéndum.

“Todo indica que se va hacia un divorcio civilizado: hay diálogo entre las partes y Cameron ya anticipó que hasta octubre no mueve fichas”, coincidió Gustavo Neffa, director de Research for Traders.

Pero la clave de la recuperación, que fue más marcada entre los emergentes y las commodities, hay que buscarala en la elevada liquidez mundial y la casi desesperada búsqueda de rendimientos positivos en un mundo en el que apenas uno de los mercados del G-7 (Estados Unidos) conserva aún tasa nominal positiva, lo que favorece y magnifica este tipo de flujos y reflujos. “Va a haber más dinero dando vueltas en el mundo. Japón ya dijo que va a salir a emitir y a comprar más bonos para seguir bajando sus tasas a un rendimiento aún más negativo”, apuntó Neffa.

“Uno de los aspectos más definitorios de los mercados post Lehman 2008 es lo breve que suelen ser los períodos de negatividad. Este último episodio parece confirmarlo”, arriesga el analista Germán Fermo en su site MacroFinance. “El Brexit obliga a un seguimiento permanente y a una constante reevaluación de sus efectos potenciales lo que puede llevar a los mercados a ruedas de agresivas subas y bajas”, advierte, aunque no cree que modifique las condiciones generales de mercados favorables para el riesgo argentino.

Emisiones en fila

“Todo indica que el peso retomará su tendencia de apreciación y que la deuda soberana permanecerá firme en una tendencia de compresión de spreads en los próximos meses para acercarse hacia los del resto de la región”, sostuvo luego de observar ayer que el bono a vencer en 2046 que emitió el Gobierno al salir del default se negociaba “a 108,93 cuando antes del Brexit lo hacía en 108,54”.

Por lo pronto, el súbito vuelco financiero generó las condiciones para que los emisores locales que habían postergado su salida al mercado global a fines de la semana pasada, vuelvan a hacer fila para concretarla.

Quien más rápida de reflejos estuvo fue Arcor, que ayer ofreció ayer internacionalmente una Obligación Negociable (ON) por US$ 350 millones a vencer en 7 años y al recibir ofertas de compra por US$ 1656 millones (4,5 veces más) pudo bajar la tasa a pagar por ese préstamos al 6% anual. Pero ya se colocaron en la fila para volver a emitir Salta e YPF y se sabe que hay otras provincias y empresas con firmes planes para hacerlo, lo que promete reanudar la “lluvia de dólares”.

Por lo pronto, las monedas emergentes llevan dos ruedas de fuertes revalorizaciones, lo que quedó mejor reflejado ayer en la apreciación del 2% del real en Brasil, que volvió a términos de intercambio con el dólar (cerró a 3,2370) de fines de julio de 2015 pese a reportar un déficit fiscal récord para mayo de 18.125 millones de reales (unos US$ 5484 millones).

Esto implica una ganancia de competitidad directa para el peso argentino, pese a que ayer se devaluó 0,33% frente al dólar coyunturalmente sólo porque el BCRA venía de acortarle el premio de tasa en otros 75 puntos básicos (quedó al 30,75% anual). lo que supone una poda de 725 puntos en las últimas ocho semanas. De allí que ayer se moviera a contramano de la región.

Señales del fuerte reflujo

108,93

Dólares

Se operó ayer el bono argentino con vencimiento en 2046, US$ 0,39 por encima del valor al que se negociaba antes del Brexit.

3,2370

Reales

Se pagó ayer el dólar en Brasil, lo que supone el mejor cambio desde fines de julio de 2015.

Un generalizado rebote dejó los precios de los activos emergentes por encima del nivel previo al referéndum británico; en los mercados centrales, las pérdidas se redujeron a casi un tercio

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