Nublada temporada en la Costa Atlántica en enero

La evaluación llegó sobre el cierre de enero y el segundo de los fines de semana considerados más fuertes del verano. Desde el viernes, como ocurrió con el cambio de quincena, otra vez se dio un buen ingreso de turistas. Pero, si bien crece la ocupación, sigue en deuda el nivel de consumo. Un informe de la Unión del Comercio, Industria y Producción (UCIP) blanqueó una baja del 16,20% en venta de unidades durante el primer mes de la temporada.

La costa atlántica en su conjunto había tenido un arranque muy liviano a partir de una combinación de factores, cuyo resultado fueron playas con poca gente: la oportunidad a bajo costo que representaba Brasil, la precaución de los que temían por los cambios económicos que llegarían con el nuevo gobierno y los pronósticos de tiempo lluvioso y gris, que se confirmaron. Además, se sumaron situaciones de exceso en algunos precios, que los clientes pudieron evitar gracias a la amplia y variada oferta de la ciudad.

Sólo la excelente respuesta lograda con los feriados de Nochebuena y Navidad, que se vivieron al límite de la plena ocupación hotelera y constituyeron uno de los picos de temporada, había despertado algún indicio de mayor optimismo. Duró menos de una semana, lo mismo que acompañaron el sol y el calor.

La Costa Atlántica no se adecuó sus precios, sino que continúo el “salvemos la temporada de enero y febrero con precios altos, en vez de competitivos”. Sin factura, salvo las medialunas de la Boston, es otro común en toda la costa atlántica, donde la única moneda aceptada es el efectivo, ya que las tarjetas de crédito y débito casi en ningún lado se aceptan… Los alquileres por las nubes, y los hoteles y aparts a precios de Miami.

El clima tampoco acompañó a Enero, donde en un promedio de cada 5 días de sol, llovían 2, y cuando llueve, gastar dinero extra en salir a pasear, puede volverse un problema para la mayoría de los turistas con o sin niños.

En Cariló confirmaron que la demanda de alquileres estuvo muy por debajo del año pasado, cuando buena parte del mes logró ocupación plena. Este enero cerró con entre un 20% y 25% de plazas que quedaron disponibles. Martín Yeza, intendente de Pinamar, destacó que en todo el distrito se notó más movimiento, incluso entre semana. “De lunes a jueves logramos sostener un 70 a 75% de ocupación”, sólo los viernes, sábados y domingos tuvieron más demanda, por las escapadas de 3 o 4 noches.

Ahora en febrero se espera que cambie la situación, pese a que los precios no cambiaron mucho en cuanto a Hotelería. Las reservas para los primeros días son moderadas. En Cariló llegan al 65%; en Pinamar rondan el 60%, y en Mar del Plata alcanzan el 50%, con precios de alojamiento hasta 30% más bajos que en enero, pero hay que buscar y mucho para encontrar esta diferencia, la mayoría brindan un 15% de descuento a este sobre precio. Con suerte y algo de sol, podría ser buena la primera quincena. El resto del mes ya con escuelas abiertas y toma de exámenes en marcha, dejará más para perder que para ganar, aunque aquí todavía sueñan con postergar el inicio del ciclo lectivo en la provincia. El 29 comienzan las clases, y esto no ayuda con un verano 2016 para el olvido. No olvidemos que las obras teatrales también sangran, las razones son muchas, precios altos, una cantidad inmensa de obras teatrales casi 40…. demasiadas para un público que sólo se puede dar el lujo de ver 1 obra o 2 como máximo por que su presupuesto se tuvo que gastar en comer y hospedarse.

En lo personal, creemos que nunca se aprenderán de los errores, ya que hace 10 años que venimos con la misma cantinela, Pinamar y Cariló con precios más altos que Miami, y el resto de la Costa Atlántica en especial Mar del Plata con sobreprecios en todos los apartados.