Mamushka de CFK

Conocida como Matrioska o Mamushka, es la muñeca de origen rusa creadas a fines de 1890. Algo de eso tiene para todos y todas, es una “muñeca que se esconde dentro de varias capas”.

Cristina Fernández de Kirchner, consolida su línea estratégica en política exterior con un viaje la semana que viene a Rusia. En febrero ya fue a China, y mantiene su apoyo a Venezuela o sus vínculos con Irán. Pero Argentina se prepara para un cambio. Los asesores de Mauricio Macri y Sergio Massa, los dos candidatos fuertes de la oposición, han firmado un documento conjunto en el que prometen un giro radical para acercarse más a EE UU y la UE, y el entorno del oficialista Daniel Scioli también apunta en privado hacia a un giro.

CFK trabaja cada día para evitar la imagen del pato cojo, el término usado en EE UU para los presidentes a final de mandato ya casi sin poder. De hecho, ella no lo es. Domina la escena absolutamente. Pero el consenso generalizado en la política argentina apunta que muchas cosas van a cambiar cuando ella deje la Casa Rosada en diciembre.

La Presidente viaja a Rusia el 22 para reunirse con Vladímir Putin y allí buscará inversiones de Gazprom para explotar Vaca Muerta, el enorme yacimiento de petróleo y gas de esquisto en el sur del país, y también que la rusa Rusatom construya una central nuclear en Argentina. Vaca Muerta es la gran joya de la corona argentina después de la nacionalización de YPF, hasta 2012 propiedad de la española Repsol, pero necesita grandes inversiones para explotarlo.

Es algo parecido a lo que ya hizo Kirchner en China. Estos pactos ayudan a la economía argentina pero implican compromisos para muchos años y reciben fuertes críticas en Argentina. China es un socio comercial básico para Argentina, que le vende buena parte de su producción de soja, pero Fernández ha dado un salto y ha reforzado el acuerdo político.

“El viaje a Rusia es un nuevo elemento provocador de la presidenta”, señala Roberto García Moritán, asesor de Sergio Massa y uno de los firmantes del acuerdo para dar un giro a la política exterior al que se ha sumado también el principal asesor en estos asuntos de Macri, Diego Guelar. García Moritán fue vicecanciller con Néstor Kirchner y durante seis meses con Fernández, hasta que en 2008 salió del Gobierno precisamente por el giro a favor de Venezuela y el eje bolivariano. “Gane quien gane las elecciones va a haber un giro, vamos hacia un reequilibrio y una mejor relación con EE UU y Europa”, asegura.

Rusia, un socio energético y un cliente agrícola y ganadero. Esperemos para el bien de Argentina que se logren acuerdos sanos y ayuden al país.