Los fondos Aurelius y Singer cobraron su deuda con Argentina

Los holdouts Elliott y Aurelius ya cobraron su deuda. El dato surge de un hecho concreto: ambos presentaron ayer a Thomas Griesa dos escritos firmados por sus abogados, donde le piden al juez, tal como adelantó ayer este diario, que desmantelen todas las presentaciones indirectas que lo involucren en su disputa contra la Argentina. Además, aclaran que renuncian a cualquier tipo de demandas futuras contra el país; al menos en el juicio por el default de 2001.

Más allá de la carta de Aurelius, el juzgado de Thomas Griesa no descansa. Ayer se presentó ante el juzgado Mohammad Ladjevardian, un inversor de Houston que compró deuda argentina en default en 2002, y que se negó a ingresar en los canjes. El acreedor ya había amenazado con ser el primero en presentarse para litigar contra el país en contra del acuerdo firmado con los acreedores, y ayer cumplió también su promesa. Lo hizo de manera directa llamando al juez a que embargue el dinero de más que recaudó la Argentina en la colocación de la semana pasada. Se refiere a los aproximadamente u$s 4.500 millones que se absorbieron por fuera de la deuda que se les debía pagar a los acreedores que aceptaron la propuesta. Ahora Griesa deberá contestar si acepta o rechaza tratar la presentación, lo que ocurrirá en las próximas horas. Lo que es seguro, si avala el escrito, es que su fallo será negativo y que dejará en firme el acuerdo firmado entre el país y los acreedores que aceptaron la oferta. Luego habrá que ver si Ladjevardian recurre a la Cámara de Apelaciones y abre para los acreedores ese nuevo capítulo en la pelea. Si esto ocurre, para que el acuerdo quede en firme, la segunda instancia tendrá que fallar a favor de la Argentina.

Se espera para los próximos días, que otros acreedores también envíen cartas similares, y que vayan renunciando sucesivamente a concretar futuros juicios contra el país. En el caso de Aurelius, ahora se concentrará en otro caso. El fondo de Brodsky es uno de los que más bonos tiene comprados de deuda privada y pública de Puerto Rico, y sólo está esperando que el estado asociado defina su default para comenzar a litigar