El “libro negro” del Gobierno Kirchnerista

En el día de ayer, el Gobierno presentó el “libro negro” del anterior período de mandato en la Argentina. Este es un diagnóstico de la Administración Pública hasta diciembre de 2015.

Estos son algunos de los principales puntos criticados por el Poder Ejecutivo sobre la situación en la que se encontraba el país al asumir Macri:

Desarrollo Humano:

– Vivienda: “Sólo durante 2015, 13.544 millones de pesos asignados a obras de vivienda fueron gastados en cuestiones que nada tenían que ver con la construcción de viviendas, según estimaciones posteriores. En diciembre de 2015, además, las obras de vivienda social financiadas por el Estado Nacional llevaban cinco meses paralizadas”.

– Educación: El informe indica que “por todo el país se encontraron escuelas con severos problemas de infraestructura, maestros que no tenían suficiente capacitación, alumnos que aprobaban sin aprender y padres que no se comprometían”.

– Salud: el Gobierno apuntó contra el “desmanejo” en el área y puso como ejemplo de ello la causa judicial iniciada por sobreprecios en el Plan Qunita, así como irregularidades en el programa Argentina Sonríe y el PAMI.

Seguridad, Justicia y Defensa:

– Seguridad y narcotráfico: a la hora de asumir, el Gobierno encontró “fuerzas de seguridad mal equipadas, mal remuneradas, mal entrenadas y mal tratadas y con un Estado con poca o nula capacidad de investigar y prevenir”, al tiempo que “era muy preocupante el panorama en materia de violencia, crimen, tráfico de drogas y de personas, producto de malas políticas”.

– Defensa: “Se encontraron armas que no estaban registradas en ningún lado y registros de armas que después no podían encontrarse en los lugares de almacenamiento. En diciembre de 2015 el Estado no sabía ni cuántas armas tenía ni dónde estaban ni, peor, quién las tenía. Como no había un registro de las compras y las ventas, y hay rastros de ‘robos hormiga’ en diversos lugares, cualquiera pudo haber comprado armamento de guerra sin que las autoridades lo supieran”.

– Justicia: la cartera nacional “buscaba influir en el funcionamiento de la Justicia e involucrarse en los procesos y en la dinámica propia del Poder Judicial”, ya que “el 70 por ciento de los jueces que se encontraban en actividad en diciembre de 2015 habían asumido después de 2003”.

Transportes:

– Vialidad Nacional: En los últimos diez años el presupuesto del área se multiplicó por diez, pero “el 40 por ciento de la Red Vial Nacional estaba en condiciones de tránsito elevado”. “No hubo un plan estratégico vial y se hicieron obras sin criterio socioeconómico, que no tenían conectividad entre sí debido a que se dispusieron cupos de presupuesto para las constructoras, lo que hizo que las obras empezaran pero en general demoraran muchísimo más tiempo en terminarse o quedaran a mitad de camino”.

– Aerolíneas Argentinas: la línea aérea de bandera “mostraba una delicada situación financiera, escasa competitividad comercial e irregularidades en varios procedimientos administrativos”, aunque destaca que “el nivel de puntualidad de sus vuelos era de 84 por ciento, mejor que el de su competencia” y “la tasa de ocupación de los vuelos era de 83 por ciento, también muy buena en términos relativos”.

– Belgrano Cargas: en 2015, la empresa estatal “perdió más de 2100 millones de pesos” y “nunca se le exigió una rendición completa de cuentas, que incluyera sus ingresos genuinos y los egresos reales”, así como también “la organización mostraba poco interés por la gestión profesional y tampoco estaba basada en los principios básicos que deben existir en el manejo de lo público, como la transparencia”.

– ADIF: estaba “totalmente desfinanciada, ya que tenía deudas atrasadas con contratistas por más de 1.200 millones de pesos y reclamos por aproximadamente 800 millones de pesos por multas o mayores costos originados por incumplimientos”. “Muchas obras ferroviarias estaban paralizadas, la mayoría iniciadas entre 2006 y 2009 pero abandonadas entre 2011 y 2012”.

– SOFSE: la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado tenía deudas por 900 millones de pesos. Se dejó de pagarles a proveedores mayoritariamente en octubre. El 75 por ciento del presupuesto destinado a obras para 2016 corresponde a obras que quedaron demoradas en 2015 por atrasos en los pagos. Sólo el 3,8 por ciento del presupuesto del año pasado fue cubierto con ingresos por cobro de tarifa.

– ORSNA, ANAC e INTERCARGO: el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos tenía 3 mil millones de pesos en plazos fijos de corto plazo a una tasa del 14 por ciento, muy por debajo de las tasas de mercado y de los índices de inflación. Intercargo duplicó sus empleados aunque los vuelos solo aumentaron un 15 por ciento.

Comunicación y Medios:

– Telecomunicaciones: el sector presentaba “deficiente prestación de los servicios”; una “insuficiente resolución de los reclamos de usuarios”; un “notorio incumplimiento en el otorgamiento de las licencias”; “normas obsoletas; “severos problemas en la reglas de interconexión de las redes”, y “falta de licitación de frecuencias del espectro radioeléctrico”.

– El Correo Argentino fue encontrado con “abultadas pérdidas, años de falta de inversión, una infraestructura muy pobre y tecnología obsoleta”, a partir de “rastros de mala gestión comercial y de uso partidario de sus recursos”: perdió el año pasado 1.500 millones de pesos, sobre una facturación de 7.500 millones de pesos.

– Medios públicos: se advirtió en el Estado Nacional “una suma de diferentes estructuras, empresas del Estado, programas, planes, centros, unidades ejecutoras y proyectos específicos, con fuentes presupuestarias y marcos legales diferentes, que se había convertido en una maquinaria mediática y cultural al servicio de la propaganda política”.

– Pauta oficial: “En 2015, la Jefatura de Gabinete gastó más de 2.200 millones de pesos para publicidad oficial, más del doble de lo aprobado inicialmente por el Congreso en el presupuesto. En diciembre de 2015 la deuda del Estado con los medios de comunicación ascendía a 800 millones de pesos”.