La salida de Prat-Gay y sus reemplazos

Macri le pidió la renuncia a Prat-Gay como Ministro de Hacienda y Finanzas, como medida para profundizar su plan económico del cual Prat-Gay no estaba de acuerdo.

El funcionario negó que la salida del economista y ex-diputado nacional por la Coalición Cívica responda a pujas en el corazón del Gobierno: “No se trata de internas, se trata de visiones de funcionamiento”, aclaró. El jefe de Gabinete dijo que “no habrá cambio de rumbo” en la política económica tras esta salida.

Prat Gay tuvo un rol destacado en cerrar el acuerdo con los fondos buitres y la capacidad del Gobierno de endeudarse, pero quedó relegado en las negociaciones por los cambios en el Impuesto a las Ganancias. También lo afectaron las tensiones con el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, por el control de la política cambiaria y monetaria.

“Era la partida más anunciada que conozco”, así contestaba una alta fuente oficial ante la versión de que Prat Gay dejaría su cargo al frente del Palacio de Hacienda. El Presidente siempre valoró la gestión de Prat Gay para sacar a la Argentina del default y del cepo cambiario casi sin tropiezo alguno. También es cierto que nunca fue un hombre de su absoluta confianza como sí lo son el jefe de Gabinete Marcos Peña, a quien muchos nombran como el ganador de esta movida, o Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, los ministros coordinadores.

El viernes pasado se reunió con su equipo y en el brindis se lo veía normal y se conversó como “si nada pasara”. Es más, siguió encargando trabajos a sus colaboradores como si todo siguiera su curso. Sin embargo, durante el fin de semana fue fuerte el rumor que Prat Gay “se iría cuando él quiera”. En más de una oportunidad habían circulado versiones de que abandonaría su cargo.

La realidad es que Prat Gay nunca tuvo un buen vínculo ni con jefatura de Gabinete, ni con los ministros coordinadores, ni con el titular del Banco Central, en fin “casi con nadie”, confiesan en los pasillos de la Casa Rosada.