Hoy 1200 efectivos de las fuerzas federales se mudan al GBA

Acuerdo entre Vidal y Macri logra algo que ayuda no solo al GBA sino a la Capital Federal, ya que muchos hechos ocurren en Capital y terminan en el conurbano. Por eso desde hoy el conurbano sur amanecerá con custodia extra. Mas de 1.200 efectivos de Gendarmería, Preferctura y Policía Federal se desplegarán por cuatro de los municipios más ardientes del Gran Buenos Aires.

La escalada criminal reinstaló a la inseguridad al tope de las urgencias ciudadanas y forzó a Mauricio Macri a desempolvar un recurso de manual: apostar efectivos federales en las zona sensibles de la provincia.

El desembarco será la primera tanda de una serie que se expandirá hasta que, según el cronograma al que accedió Clarín, el 5 de diciembre abarque a treinta y tres distritos bonaerense.

El paquete, aunque en Gobierno evitan el número fino, incluye 6.300 efectivos de Prefectura, Gendarmería y Policía Federal.

La avanzada arranca en Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes. El 1 de noviembre se sumarán Brown, Echeverría, Ezeiza, La Matanza, Morón y Mar del Plata.

Mar del Plata, conmocionada por el crimen de Lucía Pérez -delito que engrosa sus febriles índices de inseguridad- es la única ciudad del interior que recibirá fuerzas federales.

La bajada de gendarmes y prefectos se pactó el 4 de octubre en una reunión entre Macri, María Eugenia Vidal y los ministros de Seguridad nacional y bonaerense, Patricia Bullrich y Cristian Ritondo.

Una demanda dual. Siempre por vía reservada, Vidal varias veces le acercó el pedido a Macri. En paralelo, el ministro Rogelio Frigerio registró como un reclamo serial de los intendentes del conurbano, a veces con tono de súplica, el envío de gendarmes.

El elemento accesorio es promete una sintonía entre los tres actores -los federales, la bonaerense y las policías locales- para coordinar la tarea en los territorios.

Es más: antes de cada despliegue, funcionarios nacionales, provinciales y municipales unificarán el “mapa del delito” del distrito para definir dónde y cómo actuará cada fuerza.

Con eso, se clausura -o intenta clausurar- el stress que contaminó el vínculo de Ritondo con los alcaldes por el desempeño y entrenamiento de las policías locales.

Vidal y Bullrich, damas intensas del universo Macri, también tuvieron sus chispazos por el capítulo seguridad.

Apenas asumió, la ministra ordenó el repliegue de los Gendarmes a sus provincias con el argumento de que las “fronteras están devastadas”. Durante meses, se resistió a disponer que los efectivos vuelvan al conurbano y a Santa Fe, la otra provincia que recibió efectivos federales.

La postal de la tregua será mañana en Lomas de Zamora con un mega operativo que mostrará juntos a efectivos de los tres niveles y que se coronará con una cumbre entre Bullrich, Ritondo, el ministro de Seguridad de la Nación Eugenio Burzaco y el intendente Martín Insaurralde.

Son unos 1.200, que irán a Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes. Es tras el acuerdo entre Macri y Vidal. También lo reclamaban los intendentes.