El fondo inversor local Inverlat, ahora ingresa al negocio del GNC

Esta operación se cerró en una suma simbólica de u$s100.000 por el 53% del paquete accionario de esta compañía actualmente propiedad de un fondo inversor con sede en Brasil ya que el grupo local se hará cargo de un importante pasivo y encarará un fuerte proyecto de reestructuración para volver a posicionarla en el mercado local. De hecho, hace algunos años fue una importante jugadora con una numerosa red de estaciones de servicio.

En Aspro, el fondo ingresa al mercado energético a través de una compañía dedicada al segmento de la compresión de gas natural comprimido que hoy posee pocas estaciones de servicio en el país, pero que también participa en la producción de compresores, con una casa matriz ubicada en la localidad bonaerense de Tigre que posee más de 7000 metros cuadrados de superficie. Tiene además una división de Oil & Gas desde la que ofrece tres tipos de productos como son el well head (o boca de pozo); gas lift (inyección de gas comprimido al pozo) y compresores de recupero de gas de venteo que permite captar gas en pozos exploratorios o que no tienen gasoductos mediante la compresión del recurso, su almacenamiento en un tráiler y su transporte hasta una planta reguladora de descarga, tal como lo explica un artículo de la revista especializada Petroquímica. También posee una actividad en el mercado petrolero, con negocios en las cuencas del Golfo San Jorge y Neuquina. En lo que respecta a la producción de compresores, Aspro se encarga de la ingeniería y el diseño de los equipos, incluyendo la fabricación de las unidades.

En el año 2008, Aspro fue adquirida por el fondo brasileño Lupatech en u$s 85 millones. Hasta ese momento había sido considerada como la empresa de GNC más grande de la Argentina y una de las principales jugadoras a nivel mundial. La compañía nació en 1975 y levantó su primera planta en la localidad bonaerense de Pablo Podestá. Llegó a tener más de 50 estaciones de GNC y en el caso de la instalación de equipamiento para bocas de expendio, alcanzó el dominio de casi el 52% del mercado en la Argentina y un 56% en Brasil.
Esta compra, se dió por el fondo Lupatech que se asoció con Axxon, un fondo de private equity propiedad del banco francés Natixis, el mismo que quiso financiar la fallida construcción del tren bala, obra con la cual el kirchnerismo quiso unir Córdoba con Rosario y Buenos Aires para comenzar.