FMI pide ajuste a la Argentina

El FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a la Argentina que adopte medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PBI”. En el trabajo se menciona, asimismo, que el Fondo solicitó mejorar la calidad de la información referida a la inflación y que el nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional urbano (IPCNu) y que el directorio ejecutivo del organismo volverá a examinar próximamente este tema. Por esta causa no realiza proyecciones de aumento de los precios para este año y 2015.

El trabajo reitera el pronóstico de una marcada desaceleración para la economía argentina proyectando un crecimiento del 0,5% para este año y del 1% para 2015. Para la región se prevé un avance del 2,5% en 2014 y del 3% en 2015. Particularmente, el informe señala que “Argentina y Venezuela enfrentan perspectivas de crecimiento difíciles, vinculadas a importantes desequilibrios macroeconómicos y a políticas distorsivas”, por lo que sostiene que en ambos países “se necesitan ajustes de política profundos para restablecer la estabilidad macroeconómica y evitar dinámicas desordenadas”.

Pese a estos conceptos, en la conferencia de prensa posterior a la presentación del trabajo, Alejando Werner fue menos crítico: “El año pasado tuvieron presiones importantes en la balanza de pago y una significativa caída de reservas. El Banco Central en enero permitió un movimiento del tipo de cambio y también llevó a cabo un importante ajuste en las tasas de interés. Hemos visto al Gobierno empezar a reducir subsidios en gas y agua. Estamos viendo el principio de lo que son medidas en la parte fiscal, pero también en la parte monetaria”.

De acuerdo con la evaluación del organismo, en la Argentina el nivel elevado de producción agrícola impulsó el crecimiento del PBI real a principios de 2013, pero “la actividad se desaceleró de manera pronunciada en el segundo semestre del año, y la confianza de los agentes económicos se ha deteriorado”. Considera que sin acceso al financiamiento externo, “las autoridades argentinas han aumentado su dependencia del crédito del Banco Central para financiar el déficit fiscal”. Las estadísticas del Fondo muestran un déficit en el balance primario del sector público del 0,9% del PBI para el año 2013 y una proyección idéntica tanto para 2014 como para 2015.

El FMI puntualiza que en enero las autoridades de la Argentina permitieron una depreciación del tipo de cambio oficial, respaldada por un aumento de las tasas de política monetaria internas. Sin embargo, estima que “las tasas reales continúan siendo negativas y la brecha respecto del tipo de cambio del mercado informal sigue siendo considerable”.

Werner en la conferencia nuevamente relativizó este pronóstico cuando señaló: “Creo que son situaciones que todavía se están desarrollando y es muy difícil hacer una evaluación en este momento. Pero claramente las medidas van en la dirección correcta y tendremos que seguir viendo exactamente cómo evolucionan la inflación y las medidas que toman las autoridades. El nivel de reservas se ha estabilizado, ha tenido cierta recuperación, estaremos monitoreando esa situación”, concluyó.

El trabajo ratifica un crecimiento de la Argentina para 2013 del 4,3%, aunque en este caso el organismo aclaró que sus estimaciones se realizaron sobre “cálculos y proyecciones del personal técnico del FMI”.

Cuando el ministro de Economía, Axel Kicillof, asistió a la Asamblea de Primavera en Washington le planteó a David Lipton, el segundo de Christine Lagarde, entre otros temas, que correspondería que el organismo aclare que el 4,3% del PBI respondía a cálculos propios. “Los datos del PBI de la Argentina se basan en otros declarados oficialmente con anterioridad a las revisiones anunciadas por la agencia de estadísticas hacia fines de marzo de 2014”, se advirtió.

Cabe señalar que el 4,3% del FMI se encuentra por encima del 3% calculado oficialmente por el Ministerio de Economía (según la nueva metodología aplicada para este indicador) y también por sobre la línea del 3,2% que dispara el pago de los cupones atados al crecimiento.