Blanqueo, los bonos Global 17 y Bonar 17 ya rinden tasas negativas

Muchos que blanquearon decidieron exteriorizar activos a último momento, esta semana y otro tanto la semana que viene, especulando con que el tipo de cambio fijado por la AFIP para valuar el monto a pagar en concepto de impuesto es de $14,81, por lo que el avance del billete en las últimas semanas les resultó beneficioso. Pero se ve por el poco movimiento y aumento del dólar, no pasará. Ni dejará el Gobierno que pase.

Los potenciales adherentes al Blanqueo están usando otra estrategia para ganar tiempo: comprar Bonar 17 o Global 17, dos bonos soberanos que permiten mantener la multa en el 10% de los activos exteriorizados hasta el 31 de marzo. “El Global 17 se opera mucho menos porque tiene menos liquidez; es un bono muy corto y sale más caro. El bono Bonar 17, en cambio, es más barato para el que blanquea. Se ve muchísima demanda por ahora sostienen los especialistas. Este interés que se mantiene en estos bonos hizo que los volúmenes operados se incrementaran desde fines de noviembre hasta ahora. Ayer, por ejemplo, se negociaron casi $23.000 millones en bonos Bonar 17. Si bien el volumen es similar a lo que se operaba hace un año, está muy lejos de la media de 2016, donde la mayoría de las semanas el bono movió menos de $20.000 millones es la cifra.

Con mucha demanda, Global 17 y Bonar 17 están ofreciendo retornos negativos, es decir, que quien los mantenga en su portafolio hasta el vencimiento recibirá menos dinero del que pagó por el bono. “Se puede observar que el Bonar 17 estaba hace un mes negociándose a u$s 102,75, con un retorno de 1,5%. Actualmente el mismo bono está en los niveles de u$s103,62 y presenta un retorno de -0,384%. A simple vista, algunos podrían decir que nos asemejamos a Suiza o Alemania, pero es solamente un espejismo en el desierto financiero, también es cierto es que el movimiento se puede adjudicar al blanqueo de capitales. El Global 17, en tanto, ofrecía ayer un retorno de -0,66%.

No sólo la burocracia del blanqueo y las dudas con respecto a la discusión por el impuesto a las ganancias –y la aplicación o no del gravamen a la renta financiera–influyeron en el interés por los bonos mencionados. En este mes de diciembre, muchos empezaron a comprarlos por las dudas de tener problemas al gestionar el pago de la multa. Si salía todo bien, lo vendían y pagaban el impuesto en efectivo. Si no, tenían el bono para enfrentar el impuesto especial congelándolo al 10%. El conflicto con la Ley de Ganancias llevó a que todo el mundo consultara por las alternativas para ganar tiempo.

Antes del blanqueo, el Global 17 y el Bonar 17 no sobresalían en el menú de bonos, donde este año se destacaron los títulos más largos. Los inversores se inclinaron especialmente por los títulos emitidos para pagarles a los holdouts y, posteriormente, por los bonos en pesos a 10 años. Sin embargo, con el régimen del Blanqueo próximo a vencer el 31/12/2016, la demanda de los bonos cortos se incrementó, ya que es la única forma de que estos bonos sean atractivos es alguien los haya comprado hace tiempo sabiendo que iba a necesitar el dinero al vencimiento, o bien, por el blanquear.

Los bonos de la parte corta de la curva, es decir, aquellos cuyos vencimientos operan entre 2017 y 2024, sufren un estrés adicional a fin de año, la parte corta de la curva de bonos argentinos está cara porque cuando llega fin de año todos se vuelcan a comprar bonos cortos para ahorrarse el impuesto a los bienes personales.

Todos los bonos para resumir entre 2017 y 2024 están sufriendo lo que se llama un “estrés extra” adicional a fin de año y es lógico.