El BitCoin genera grandes ganancias

Los bitcoins fueron noticia toda la semana y lo más impresionante es que sigue quebrando récord tras récord. El fenómeno fue retratado días atrás por Jeroen Blokland, de Robeco, quien publicó en su cuenta de Twitter lo que bautizó como el “gráfico del arrepentimiento”, en el que mostró cómo una inversión de 1.000 dólares en 2010 – cuando un bitcoin cotizaba a 0,8 de dólar-, convirtió a un inquieto operador en un nuevo millonario. Porque esa inversión hoy equivale a más de 35 millones de dólares. Si ese mismo operador hubiera invertido en el índice S&P500 tendría USD2500.

Si bien la “criptodivisa”, que comenzó a operar en 2009, aún enfrenta resistencias entre analistas y fondos de inversión en todo el mundo, que todavía no la contemplan como un activo financiero, no se arriesgan a negar el increíble atractivo de un instrumento que ofrece rentabilidades de más del 340% al año. Hoy todos ellos están despistados frente al rally, que parece no tener techo.Días atrás cuando superó los u$s2.000 se temía una ola de ventas por toma de ganancias, pero luego superó los u$s2.200 y ayer trepó por encima de u$2.700, con una capitalización de mercado de casi u$s45.000 millones, acercándose a la barrera potencial que muchos expertos le dan para este año, en los u$s3.000. Vale recordar que recién en febrero de 2011 el bitcoin alcanzó la paridad con el dólar. El miércoles pasado cuando superó la barrera de los u$s2.300 y estableció un nuevo récord por encima de los u$s2.200, precisamente se cumplió el séptimo aniversario de la primera transacción en bitcoins de la historia cuando Laszlo Hanyecz pagó 10.000 bitcoins por dos pizzas.

Gran parte del rally guarda relación con la creciente incertidumbre política, a lo que se suman los avances en materia de regulación en el uso de bitcoin en países como Japón, Rusia, Brasil o China, que impulsaron a la divisa online a estos niveles que superan ya los máximos históricos del oro, alcanzados en septiembre de 2011, apenas por encima de los u$s1.920.Más allá de la apreciación generada por la tormenta política desatada sobre la presidencia de Trump por sus vínculos con Rusia, el principal detonante llegó desde Japón que, junto a Corea, dominan cerca del 50% del mercado mundial de este activo. La explicación se encuentra en el cambio legal de status recibido en Japón donde bitcoin se considera ahora un medio de pago legal. Además, la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC) anunció que está reconsiderando la negativa que a mediados de marzo dio al fondo cotizado en bitcoins de los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss, que sería el primer ETF de estas características.

El creciente interés por el mercado de divisas online se ha esparcido hacia otras monedas como por ejemplo, etherum, que duplicó su valor en sólo un mes hasta más de 180 dólares, o ripple, una divisa centralizada para el uso de la banca, que se ha revaluado un 1.000% en el mismo período. Aún así, Blokland advierte que entrar en el universo de las divisas online requiere estar alerta constantemente, aunque reconoce que hay numerosos indicios de que hay cola para entrar en esta riesgosa inversión. Opina que todavía no llegó a su máximo a pesar que ha subido 20% por día y acumular casi 50% en la última semana. Según considera el experto de Robeco, esto podría explicarse por la forma en la que se adquieren los bitcoins en las casas de cambio, que supone una molestia para muchos, ya que hay que descargarse una aplicación en la PC que funcione como monedero electrónico.

Una alternativa es invertir en uno de los fondos en bitcoins, como por ejemplo, el “Bitcoin Investment Trust” de Barry Silbert, que opera al contado y que espera una resolución de la SEC a su petición de convertirse en el primer fondo cotizado de bitcoins. De la mano del rally del ciberactivo, ha incrementado su valor en un 41% el miércoles pasado cerrando en 415 dólares, aunque el precio por acción apenas alcanza los 331 dólares, lo que significa que los participantes en este fondo están pagando una prima importante. Así que, para Blocland una corrección desde los actuales precios parece probable, pero en este momento es muy difícil prever cuándo ocurrirá y qué catalizador tendrá.

Queda entonces analizar algún instrumento del universo de las monedas digitales alternativas al bitcoin. El amplio abanico muestra que algunos se especializan en la programación de innovaciones como ethereum, otros mejoraron el problema de escalabilidad como litecoin, y otros se centran en la parte del anonimato y la imposibilidad de trazar las transacciones. Pero sin duda se requiere asesoramiento especializado.

Aunque la gente se empeñe en diferenciarlos como monedas, Bitcoin y Ethereum son realmente dos protocolos diferentes, siendo uno de sus muchos usos o finalidades el intercambio de bienes y servicios como moneda.

Por ello, vamos revisar al detalle las principales características que tienen estos dos protocolos y sus monedas, empezando por las comunes, y siguiendo a lo largo del artículo con las diferentes y las específicas de cada uno:

– Su uso como moneda: Los bitcoins ( ฿ ) y los ethers ( Ξ ) pueden usarse como moneda, disponen de carteras software o web (wallets), su uso queda registrado en una cadena de bloques, cumplen la regla del doble gasto, y no pueden volver a atrás las transacción efectuada. Con ello y muchas otras más características deducimos, que se pueden usar perfectamente para pagar, comprar o como reserva de valor.

– Son un protocolo: Significa que cada uno tiene unas características especiales para realizar las comunicaciones y comprobaciones entre sus similares en la red, diferentes a los que usamos habitualmente.

– Tipo de trabajo: Ambos utilizan PoW (Proof of Work, “prueba de trabajo”) en sus comprobaciones. Esto permite la transferencia de valor de manera directa entre los participantes de una transacción sin necesidad de depender de ninguna organización central de confianza, ya sea bancos o cualquier otra entidad financiera, forzando a que el trabajo a realizar sea moderadamente difícil (pero factible) por el lado del cliente, pero fácil de verificar por el lado del servidor. Como curiosidad diremos que existen otros tipos de trabajo como el RPoW (Reusable Proof-of-Work System) o PoS (Proof-of-Stake).

– Redes: Ambos protocolos disponen de una red principal de uso, y una Testnet para pruebas.

Hasta aquí todo parece igual, veamos las diferentes características de cada uno de ellos:

– Decimales: Una característica que poseen las criptomonedas es su división de la parte entera en decimales. Mientras que Bitcoin usa actualmente 8 decimales, Ethereum puede usar 18.

Nomenclaturas especiales: 100 satoshis equivalen a 1 “bit”.

Comparándolo con nuestra moneda habitual de pago, podríamos adquirir en un futuro una barra de pan por, por ejemplo, por 100 micro satoshis o por 10 szabos, que equivaldría a los céntimos de nuestra moneda actual de uso según el cambio.

– Algoritmo de seguridad: Sin entrar en detalles técnicos, Bitcoin usa el algoritmo SHA-256d y Ethereum usa EtHash. Dichos algoritmos son los que marcan la fortaleza de seguridad a niveles criptográficos, los que nos aseguran por su complejidad, elevadas posibilidades combinatorias que garantizan dicha seguridad.

– Tiempo de Cadena de Bloques: el tiempo necesario para que un bloque se confirme y valide por un minero y se añada a la cadena de bloques varia en Bitcoin en torno a los 10 minutos (600 segundos) y en 16 segundos en Ethereum, aproximadamente. Como curiosidad decir, que en Ethereum inicialmente era de 60 de segundos, modificándose su protocolo para reducirse a 16.

– Premio por bloque minado: mientras en Ethereum el premio es de 5 ethers de manera constante, en Bitcoin se usa un sistema decreciente en el que se divide el premio inicial (50 bitcoin) cada 4 años aproximadamente (exactamente cada 210.000 bloques) recibiendo esta acción de ajuste por el nombre de Halving. Actualmente el premio está en 25, y se reducirá este verano a la mitad (12,5).

– Total monedas que se emitirán: en Bitcoin se generarán un máximo de 21 millones de monedas, mientras que en Ethereum no se ha establecido un límite, siendo entonces un sistema inflacionario a diferencia del Bitcoin que es un sistema deflacionario.

– Recálculo del ciclo de dificultad: una de las características que diferencia a Ethereum es que recalcula la dificultad de la totalidad de la red cada 1 bloque (cada 16 segundo aproximadamente), a diferencia de los 2016 bloques que tarda Bitcoin en informar a toda la red del nuevo valor. Actualmente los niveles de dificultad vienen incrementándose con el tiempo, debido a que, cuantos más dispositivos se añaden a red para realizar las pruebas de minado, mayor es la dificultad.

– Tamaño de bloque: Un bloque contiene todas las transacciones nuevas efectuadas desde el último bloque minado y confirmado. En el caso de bitcoin esto sería todas las nuevas transacciones efectuadas durante los aproximadamente los 10 últimos minutos, y en Ethereum durante los últimos 14-16 segundos. Una transacción contiene unos datos básicos de información, medida en bytes, y la suma de todas ellas suman el tamaño de un bloque, que en Bitcoin está limitado actualmente a 1 Mb (1048576 bytes), mientras que en Ethereum no se ha definido.

– Minería: Aunque cualquier dispositivo es capaz de realizar las tareas de minado, estos pueden quedar obsoletos e inservibles a nivel de cálculos si la dificultad aumenta de manera considerable. En la actualidad, existen dispositivos especializados creados, de manera exclusiva, para realizar las tareas de minería de Bitcoin (ASICs), mientras que en Ethereum solo pueden hacerlo dispositivos con una CPU (ordenadores, Smartphone, tabletas) o GPU (tarjetas gráficas). También destacar, que en bitcoin existen empresas y centros gigantescos especializados solo en minería, mientras que por ahora, en Ethereum, todavía se está arrancando con pequeños “pools” de GPU.

– Confirmación mínima: Para que una transacción pueda ser considerada, se requiere que un número determinado de nodos conectados a la red, la acepten y a verifiquen para ser añadida posteriormente a un bloque. Para que un bloque se consolide en la cadena de bloques, se considera a su vez un número mínimo de bloques confirmados a posteriori del incluido en la transacción. En el caso de Bitcoin es un mínimo de 6 y en Ether es de 50.

Por el tiempo de existencia, basado en cuando fueron puestos en marcha, antigüedad y experiencia de su uso, destacaremos otro tipo de características:

– Fecha de aparición:

Bitcoin: 2008 WhitePaper, 03-01-2009 software y 1º bloque.

Ethereum: 2013 WhitePaper, 30-07-2015 software y 1º bloque.

– Potencia de cálculo: Bitcoin posee una potencia de cálculo mucho mayor que Ethereum, debido a diversos factores, como su madurez, dispositivos específicos de minado que ofrecen más potencia con menor consumo, su estabilidad y madurez por estar en funcionamiento más tiempo (2009) frente a Ethereum que básicamente diríamos que acaba de incorporarse. (Bitcoin: 1,277,312 TH/seg, Ethereum: 1.935 TH/seg)

– Nodos activos: Los nodos son aquellos que, por su característica de nodo completo o nodo de conexión, realizan las confirmaciones previas a que una transacción se añada en un bloque para ser minado. Por el mismo motivo temporal, hay más personas y empresas que disponen de nodos Bitcoin activos, siendo la diferencia en estos momentos bastante grande al respecto de Ethereum.

– Cuentas (direcciones) activas: En bitcoin encontramos 483.756 direcciónes usadas, aunque el número de direcciones creadas es mayor, en Ethereum solo dispone hasta la fecha de 127.000 aproximadamente.

– Máximo de Transacciones (Tx) por día: Mientras que en bitcoin tenemos un pico diario de 276.448, en Ethereum solo tiene un máximo de 39.000.

– Exchange: Los exchanges, casas de cambio de criptomonedas por monedas fiat, se crean en base a Bitcoin, añadiendo progresivamente otras “alt coins”. Por lo que de manera natural, diremos que la gran mayoría poseen la capacidad de convertir bitcoins a otras monedas, mientras que poco a poco, van incorporando ethers a sus posibilidades de conversión.

– Capitalización: en la diferencia temporal, Ethereum consigue aproximarse mucho a Bitcoin, ya que estos momentos Ethereum es la segunda moneda con mayor capital circulante en relación a la cantidad de monedas emitidas hasta la fecha (unos 600 millones de euros para Ethereum, habiendo sobrepasado en algún momento los 1000 millones, frente a los 6500 millones de euros de Bitcoin). El valor de una criptomonedas, depende de muchos factores, sobre todo de la adopción y su usabilidad, y últimamente Ethereum está consiguiendo estos últimos con más firmeza.

Y para finalizar nombraremos algunas características específicas sólo de Ethereum que, o Bitcoin no las contempla o se realizan de forma diferente:

– Contratos creados: Esta característica es única en Ethereum, aunque en Bitcoin también puede realizarse tipos contratos (sellados de tiempo por ejemplo) pero no con las características que posee Ethereum. Actualmente se ha creado 8400 contratos aproximadamente. Los contratos llevan una marca denominada “token”, que identifica la característica única del contrato. Los contratos junto su “token” permiten, entre otra posibilidades, crear monedas diferentes a ether, absórbelas, bloquearlas y un sinfín de opciones todavía por experimentar (véase “colored coins”).

– Árboles de bloques en formato “Patricia tree” (a diferencia de la estructura Merkle en Bitcoin)

– Turing completo: Permite realizar programación de tipo cíclica.

– Gas: es el uso limiado de moneda ether para la gestión de los contratos.

– Protocolo Ghost: (Greedy Heaviest Observed Subtree) usado para limitar los bloques huérfanos o incorrectos y poder elegir la cadena de bloques aceptada por mayoría.

– Uncles (tios): en minería, Ethereum usa unos nodos Uncles como más confiables, sobre los que se conectan el resto de nodos de minado. Estos nodos tios, tiene preferencia de gestión para añadir un bloque a la cadena de bloques como correctos descartando posibles “forks” en la cadena.

– DAG (Dagger Hashimoto): el protocolo EtHash basado en sistema de trabajo PoW, necesita una gran cantidad de datos en los clientes como en cache de memoria para ser compartida con otros nodos (1,5 Gb aproximadamente). Esta cantida de datos se denomina DAG, y se genera en cada cliente y cada 50000 bloques.

– Solidity: Es un lenguaje de alto nivel cuya sintaxis es similar a la de JavaScript y está diseñado para compilar el código para la máquina virtual Ethereum, y con ello crear los contratos y ejecutarlos en la red.