Tener en la mesa un buen Pan Dulce es salado…

En estas mesas Navideñas y de Fin de Año, no sólo el Vitel Thoné, la ensalada rusa y el mantecol son símbolos de la mayoría del menú del Argentino promedio, el Pan Dulce es el otro símbolo casi institucional que nos reúne. Pero este año un Pan Dulce cuesta un Huevo de Pascuas!

El aumento de las nueces, las frutas, la manteca y el azúcar, parecen ser los motivos de la suba de precio. Lo cierto es que un pan dulce tradicional ronda los $60, mientras que uno de elaboración artesanal, sube a $150.

Plaza Mayor ( Venezuela 1399, Monserrat) es un clásico que más allá de las subas de los precios no decae: a un mes de las Fiestas, la gente ya hace cola para comprar en el tradicional restaurante español del centro porteño que elabora pan dulce artesanal desde hace más de 28 años. A diferencia de la mayoría de los panes dulces que se venden en la ciudad, este es tipo genovés, con una forma achatada. La abundancia de nueces, higos, almendras, avellanas y castañas es lo que lo hace tan especial. El de un kilo cuesta $190.

La pâtisserie del chef pastelero Mauricio Asta ( Puerto Rico 2357, a una cuadra de Unicenter) es famosa por su panettone -o pan dulce- de almendras y chips de chocolate que se ha convertido en un éxito entre sus habitués, tanto por su textura y sabor. Cuesta $95 el de 500 gramos y viene con pasas de uva. Y el de 700 gramos, con mix de frutos secos, sube a $150.

Uno de los más exclusivos es el que hacen las monjas benedictinas de Santa Escolástica (Libertad 1240, planta baja, local 19). Es bien alto y compacto: este año sorprenden con un producto de azúcar negra, nuez y frutas secas. Se trata de un pan dulce muy tierno y húmedo. Esta novedad se agrega al tradicional “producto estrella” de Santa Escolástica, el “pan dulce de la Abadía”. El de kilo se consigue por $175; 1/2, $ 95; el de 1/4, $ 60 y si se elige el de 150 gramos, baja a $30.

Con relación al año pasado, los precios de estos tipos de panificados que se degustan en la época de las Fiestas sufrieron un alza que ronda en promedio el 25% en los comercios de barrio, aseguran los comerciantes de las panaderías locales.

En los altos costos del pan dulce top, hay que considerar los de algunas de las materias primas que se utilizan para su elaboración. Por ejemplo, un kilo de nuez cuesta $150; el de almendras, $250; las castañas, $200 y el kilo de frutas disecadas, $27.

De ahí que en las panaderías de Ciudad el kilo de pan dulce vip (con frutas disecadas, almendras y nueces) cuesta alrededor de $120. En los barrios aledaños, el precio desciende hasta los $85, por la calidad del producto. Los budines varían entre $25 y $35, según la panadería.

Un empresario del sector, Raúl Marín, opinó: “Hemos sacado cuentas y realizado malabares para no subir los precios a los clientes, a pesar de que las materias primas están más caras estos fines de año. Por ejemplo, un kilo de quinotos pasó de $42 a $140, respecto del año pasado”.

El apoderado de la panadería La Española aseguró que era muy difícil competir con los precios y promociones que sacan los supermercados. Debido a que son bajas las expectativas de ventas, apelará a una estrategia de marketing para atraer clientes chilenos.

En una pastelería de Juan B. Justo de Ciudad, ofrecen exquisiteces dulces con combinaciones de rellenos, como crema pastelera y cerezas, frutos secos y chocolate con naranja, entre otros, y el valor del kilo ronda los $176, aunque es posible comprarlo por unidad de medio, que sale $88.

En las góndolas de los supermercados, el pan dulce tradicional, también es un lujo: ronda entre los $ 60 y $100, según la marca, decoración, surtido de frutas y presentación.