Sin rentabilidad, no se puede cosechar caña de azúcar

La estimación compartida es que de 30% a 40% de los cañaverales quedarán esta zafra sin cosechar. “Estamos tratando de sacar toda la caña que podemos, porque si queda luego se junta maleza, se junta víbora y esos bichos que pueden causar enfermedad”, dice un productor menor con menos de 10 hectáreas. Piensa en los otros y en él mismo y en el resto de los pequeños productores, a los que todos consideran las mayores víctimas de esta crisis.

En la provincia de Tucumán en los altos cañaverales lucen erguidos y amenazantes. A esta altura del año, en un año normal, las cosechadoras a motor y los cosecheros a machete habrían derribado más de la mitad de esa espesura, pero esta vez el avance de esa tarea viene muy lento y apenas superó el 30% de las 270 mil hectáreas implantadas. Todo se demora por una sencilla razón: cortar la caña y llevarla a los ingenios implica perder mucha plata, más de 4.000 pesos por hectárea. Ante semejante quebranto los productores coinciden: quedará sin cosechar de 30 a 40% en la principal región azucarera de la Argentina.

Argentina, un país que se enorgullece de producir alimentos para 400 millones de personas, será posible que un país así se resigne. Todo es posible en este Tucumán modelo 2015, que desde hace una semana tiene a muchos de sus productores agropecuarios cortando las rutas y acampando en la plaza central de la capital, frente a la casa de gobierno. Uno de ellos le dice a Clarín que la situación le hace acordar a la gran crisis azucarera de mediados de los sesenta, cuando quebraron 11 ingenios. “Este año cinco fábricas pueden entrar en convocatoria. Pero lo más grave es que 4.000 pequeños cañeros corren serio peligro de desaparecer”, afirma exaltado.

Los cañeros independientes cobran esa cosecha con azúcar refinado por un ingenio que después de descontarles la “maquila” y diversas cuotas (como la IPAT de exportación o la de “Azúcar Moreno” para atender a bajos precios el mercado doméstico), termina cotizando esa mercadería a unos 10.000 pesos por hectárea, un 40% por debajo de los costos. “Yo estaba cosechando y me estaba endeudando cada día más”, dice otro productor, dueño de 13 hectáreas, que hoy va a participar del corte de la ruta 38, a la altura de Arcadia. Hay pocas promesas del Gobierno de algunos subsidios y mejoras impositivas, pero los productores quieren cobrar un precio decente y por eso han decidido “recrudecer” en la protesta a partir de este semana. “Todos los accesos a la provincia serán cortados”, promete César Díaz, productor de Concepción, en la zona sur.

Cualquier actividad, incluyendo las cosechas, sin rentabilidad no funcionan, en este caso es la caña de azúcar, pero esta “ley” rige para todas las actividades agropecuarias y no del agro.