Se estanca el consumo

Muestran los datos caídas en las ventas minoristas en los últimos 12 meses, con diciembre y enero pasados como únicas excepciones. Las cantidades vendidas bajaron 3,4% en marzo frente al mismo mes de 2012 y disminuyeron 1,6% en el primer trimestre. En febrero, las ventas en shoppings (en cantidades) cayeron 2,7% anual y acumulan 3,5% de merma en el primer bimestre.

Matías Carugati, de Management & Fit, señala que “las claves para esta pobre performance se encuentran en los determinantes estructurales del consumo (ingresos, financiamiento y expectativas), a los cuales podemos sumar otro de carácter coyuntural (cepo cambiario)”. Y precisa los consumidores se enfrentan a precios “nuevos” con sueldos “viejos”: hasta tanto las paritarias no se traduzcan en incrementos salariales, el ingreso real de los trabajadores se ve afectado por una inflación que, a pesar de la moderación ocasionada por el congelamiento, continúa firme por el encima del 20% anual.

Ademas  el financiamiento continúa siendo barato, aunque las tasas de interés han aumentado en relación a otros años, pero todavía se mantienen por debajo de la inflación, estimulando el consumo en detrimento del ahorro.

“La incertidumbre de los consumidores sobre el futuro aumenta cuando ven que la economía no repunta, sus ingresos se estancan y la inflación sigue su curso, lo que lleva a frenar todo tipo de consumo que no sea necesario”.

Para finalizar, los efectos benéficos del cepo cambiario parecen ir disipándose. En el balance de 2012, notábamos que el cepo cambiario había favorecido al consumo ya que, frente a las dificultades para ahorrar en dólares, algunos decidieron gastar parte del dinero sobrante. Sin embargo, algunos segmentos podrían estar próximos a un punto de saturación (¿cuántas heladeras o televisores podemos comprar?), mientras que los vaivenes del dólar paralelo de las últimas semanas exacerban aún más el pesimismo y la incertidumbre.