Más de la mitad del sueldo lo consumen los impuestos

Un asalariado trabaja hasta siete meses al año solo para pagar impuestos

Impactan los aportes jubilatorios y también los tributos que cobran la Nación, las provincias y los municipios.

En base a los distintos sueldos evaluados, la cantidad de días en un año que la persona debe trabajar para pagar impuestos, un cálculo conocido como Día de la Liberación o Independencia Tributaria, sumaría entre 173 y 225 días. En consecuencia el día de la “Independencia Tributaria”, se ubica entre el 21 de junio y el 12 de agosto. Con relación a 2011, la presión tributaria se incrementó entre 3 y 39 días.

La presión tributaria argentina sigue subiendo y en 2015 representará entre un 47% y un 62% del ingreso total de una familia asalariada, incluso para aquellos trabajadores que hoy no pagan Impuesto a las Ganancias, según un documento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Según datos del Ministerio de Trabajo, actualizados a diciembre 2014, hay 9.114.130 personas que trabajaban en relación de dependencia, tanto en el sector público como en el privado, con aportes a la ANSeS o a los regímenes provinciales.

Entre las causas de la mayor presión impositiva figuran la falta de actualización de mínimos y deducciones del Impuesto a las Ganancias así como también en los parámetros para cobrar Bienes Personales y los incrementos de los impuestos inmobiliarios y automotor.

“Ganancias tiene importancia creciente en los niveles de ingresos más elevados. Por el contrario, el IVA y los impuestos internos poseen mayor peso en los niveles más bajos”.

VALE RECORDAR QUE DESDE EL 2013 SE HUNDIÓ MAS EL PODER DEL SUELDO
Los cambios dispuestos por la R.G. 3770. Un alivio efímero para los empleados alcanzados por el impuesto a las ganancias
Los trabajadores alcanzados por el impuesto a las ganancias, es decir aquellos que hasta agosto de 2013 percibían remuneraciones brutas mensuales superiores a $15.000, esperaban con ansias una posible modificación de las deducciones computables y de las alícuotas aplicables, con la esperanza de que se produjera una reducción en la presión tributaria que vienen sufriendo.
Las modificaciones dispuestas fueron sumamente modestas ya que no se produce actualización alguna en los tramos de escala y los ajustes en las deducciones computables fueron, en todos los niveles salariales contemplados, inferiores a los incrementos nominales promedio de sueldos negociados en las paritarias, ya que éstos se ubican en torno al 27% en tanto los mínimos y deducciones se han actualizado entre 25% y el 0% según los niveles salariales del año 2013.