Las primeras medidas de Macri el 11 de diciembre

Un encuentro con los gobernadores de todo el país para empezar a hablar sobre la distribución de fondos y de obras; un encuentro con sus competidores en las elecciones del pasado 25 de octubre, incluidos los peronistas Daniel Scioli y Sergio Massa, para comprometerlos en ciertas políticas de Estado, y explicar cómo se hará el levantamiento del cepo al dólar y anunciar la creación de la Agencia Federal contra el Crimen Organizado forman parte de la batería de medidas que el gobierno de Cambiemos se propone poner en marcha el mismo viernes 11 de diciembre, en el primer día completo de gestión. Además en las primeras 24 horas mantendrá cinco reuniones bilaterales con mandatarios extranjeros.

Muy cerca de Macri sostienen la teoría de “pegar primero para pegar dos veces”. La mejor manera de alejar los malos augurios de devaluación, corrida cambiaria o crisis financiera en las primeras horas, aseguran cerca del presidente electo, es a través de la “catarata” de acciones que traerán “una ola de optimismo” necesaria para atravesar los primeros días en el poder. Enfrascado en reuniones que incluyeron feriado y fin de semana, el gabinete económico trabaja contrarreloj para anunciar medidas. La suba del piso del impuesto a las ganancias, la eliminación de retenciones a todos los granos menos la soja y, por supuesto, el fin de los controles para la compra-venta de dólares impuestos figuran al tope de la agenda.

Macri quiere plagar la agenda de anuncios y gestos en sus primeros días

Economía. Cepo, Ganancias y nuevos billetes.
Macri sabe que la atención estará centrada en sus medidas económicas. Decidido a levantar el cepo al dólar el 11 de diciembre y para mitigar los efectos de una eventual devaluación, prevé anunciar inversiones nacionales y extranjeras a diario. También avanzará con el fin de las retenciones para todos los cultivos menos la soja, la baja de Ganancias y la negociación con los holdouts.

Exterior. Cumbre, Mercosur y bilaterales
También la agenda internacional de Macri aparece cargada. No sólo va a reunirse con cinco jefes de Estado en sus primeras horas como presidente. Además, y tal como anunció durante la campaña, tiene previsto invocar la cláusula democrática contra Venezuela en el Mercosur. Por otro lado, tendrá emisarios en la cumbre del clima de París, que llevarán una propuesta alternativa a la del kirchnerismo.

Seguridad. Emergencia y agencia antinarco
En su primera aparición pública el lunes pasado, Macri anunció que va a declarar la emergencia en seguridad. Además, prevé avanzar con el traspaso de la Policía Federal a la ciudad de Buenos Aires, con los fondos correspondientes. Patricia Bullrich y Eugenio Burzaco ya trabajan en la creación de una agencia federal contra el crimen organizado con eje en el combate del narcotráfico.

Gestión. Diálogo con todosy apertura
Macri quiere que un nuevo estilo de gestión sea uno de los sellos de su presidencia. Y que el cambio se note enseguida. Para ello, tiene en agenda una reunión con los gobernadores de todo el país y otra con sus competidores en las elecciones. También prometió sostener diálogo fluido con los gremios y empresarios y con el Congreso. Ya ratificó también que piensa hacer reuniones de gabinete todas las semanas.

Justicia. Corte y nueva procuradora
Macri no tardará en presentar a sus candidatos para ocupar las vacantes en la Corte Suprema, previa negociación con el PJ y la UCR. Tampoco esperará para ratificar su decisión de reemplazar a Alejandra Gils Carbó de la Procuración General de la Nación. Ya lo hizo Marcos Peña, cuando afirmó que, si la funcionaria no renunciara, “se analizarán los mecanismos legales para la remoción”.

Energía. Suba de tarifas y subsidio para clases bajas
El designado ministro de Energía, Juan José Aranguren, delinea un plan que prevé un aumento gradual, pero sostenido, de los precios del gas y de la electricidad para casi todos los sectores y una tarifa social bien definida que reduzca o exceptúe, según los casos, el costo de esos servicios para quienes están por debajo de la línea de pobreza. Los mayores ajustes recaerán sobre los hogares porteños y bonaerenses